Aranjuez, jardines y palacios junto al río Tajo

Más de una vez he comentado lo afortunada que me siento por vivir en Madrid, y no solo por lo bonita que es la ciudad, también por esa ubicación tan privilegiada que nos hace estar cerca de un buen número de lugares que merece la pena visitar. Para los que vivimos en la capital española ir a pasar el día a lugares como Segovia o Toledo es solo una cuestión de subir al coche y poner rumbo a esos destinos. De entre todos estos lugares de los alrededores de la capital uno de mis preferidos para ir a pasar el día es Aranjuez, aquí os cuento un poquito más sobre esta preciosa ciudad palaciega.

Aranjuez

QUÉ VER EN ARANJUEZ

Esta pequeña localidad es la última de la Comunidad de Madrid que uno encontrará si abandona la provincia por el sur. Su término municipal lo cruzan los ríos Jarama y Tajo siendo este último parte del paisaje que rodea el mayor reclamo turístico de Aranjuez: sus jardines palaciegos. Y es que esta ciudad de los alrededores de Madrid forma parte desde 1560 de los Reales Sitios de la Corona de España. La visita a esta pequeña ciudad se puede hacer perfectamente en un día, aunque si la intención es visitar también el interior de palacios y museos es mejor llegar temprano para aprovechar bien la jornada.

Creo que equivocarme si digo que uno de los lugares más conocidos de Aranjuez son sus jardines, esos que con sus fuentes, sus magnolias y si pájaros inspiraron al Maestro Joaquín Rodrigo para componer el Concierto de Aranjuez. Si bien los jardines del Palacio Real son los más impresionantes, hay otros que también hay que incluir en un recorrido por la ciudad. La entrada a todos estos jardines es gratuita y los horarios varían según la estación: abren a las 8:00 todo el año, pero mientras en invierno cierran a las 18:30 en verano lo hacen a las 21:30; las fuentes solamente funcionan de viernes a domingos y algunas en horarios concretos.

  • Jardín del Parterre – Mandado construir por Felipe V, este jardín es el más vistoso de Aranjuez gracias a sus monumentales fuentes. La entrada principal al jardín esta franqueada por dos garitas y nada más entrar al recinto se puede ver la fuente de Hércules y Anteo la cual iba a estar inicialmente ubicada en el Jardín del Príncipe, pero finalmente se colocó en este espacio sustituyendo a la Fuente del Tajo. Un poco más allá y tras pasear juntos a un buen numero de magnolios se llega a otra de esas fuentes hechas para impresionar: la de la diosa Ceres. Más escondidas y pequeñas son las fuentes de las nereidas, cada una en un lateral del paseo principal que lleva al palacio.
  • Jardines del Rey y la Reina – Cada uno de estos jardines forma un rectángulo junto al palacio y a ambos se llega desde el jardín del Parterre. El primero es un ejemplo de jardín cerrado con esculturas, en el cual se mezcla el estilo renacentista con el mudejar, destacando en su centro una fuente de jade verde. En cuanto al jardín de la Reina inicialmente debía ser una réplica del anterior, sin embargo no se finalizó hasta el siglo XIX y quedó más integrado en los jardines del Parterre y de la Isla.
  • Jardín de la Isla – A este jardín rodeado por el río Tajo se accede desde el jardín del Parterre y queda separado del palacio por la llamada Cascada de las Castañuelas. De estilo renacentista, el jardín se creo a partir de un eje central y otros ejes transversales. Los cruces más importantes quedaron marcados por plazoletas con fuentes dedicadas a divinidades romanas, como Baco o Venus. Allá por los siglos XVI y XVII el eje central estaba cubierto por moreras y enrejados de madera llamados galerías, pero en el siglo XVIII con la influencia francesa desaparecieron quedando el jardín con el aspecto más natural que luce hoy.
  • Jardín del Príncipe – Se trata del jardín más grande de Aranjuez, es incluso 32 hectáreas mayor que el madrileño Parque del Retiro. El acceso principal a este recinto es a través de la Puerta del Embarcadero y una vez dentro uno se encuentra en unos jardines al estilo de los franceses o ingleses de finales del siglo XVIII, donde importa más el paisaje y la riqueza botánica que el trazado. Recorriendo este gran jardín se pueden encontrar fuentes como la de Apolo o Narciso, el Museo de Falúas Reales o el precioso estanque con un cenador chinesco.
  • Jardín de Isabel II – El más recoleto de los jardines de Aranjuez fue inicialmente una plantación de árboles para mejorar el atractivo las vistas que desde palacio se tenían de lo que era un solar vacío. Sin embargo en 1834 pasó a convertirse en un jardín rodeado de una verja de madera (sustituida más tarde por una de hierro), y en el centro puede verse la estatua que representa a la reina Isabel II siendo niña. Alrededor de la estatua, que también está rodeada de una verja de hierro,  hay bancos de piedra y grandes jarrones sobre pedestales. Fue entonces también cuando los árboles se sustituyeron por arbustos y flores.

Aranjuez

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Aranjuez

Una vez vistos los jardines, nada mejor que conocer los edificios para lo que fueron construidos, dos palacios ambos edificados cerca del río Tajo, algo que dotó a los conjuntos palaciegos de un encanto singular. Para visitar estos dos palacios hay que pagar entrada, y al igual que pasa con los jardines, el horario varía de invierno a verano.

  • Palacio Real – Fue Felipe II el que siguiendo los deseos de su padre, Carlos I, emprendió la reforma del antiguo palacio de Aranjuez. Sin embargo el proyecto quedó parado tras la muerte del rey, y la obra tuvo que esperar la llegada de Felipe V para ser reanudada. Otro rey, Carlos III, encargó la ampliación del palacio, y bajo su reinado se construyo el ala de poniente, en la cual también está la capilla de palacio. El conjunto que podemos ver hoy se caracteriza por sus colores blanco, de la piedra de Colmenar, y rojo, de los ladrillos empleados en sus paramentos. Al mirar de frente el edificio se distinguen una sucesión de ventanas en su piso inferior y balcones en el superior, pudiendo distinguirse el escudo de Fernando VI en el frontón del cuerpo central. Quien sienta curiosidad por conocer como era la vida en palacio podrá entrar a su interior para pasear por estancias como la cámara de la Reina, el oratorio, el gabinete o la singular sala para fumar.
  • Casa del Labrador – Se trata de uno de los palacetes neoclásicos más importantes de Europa y se edificó para Carlos IV cuando era príncipe. Al igual que en el palacio de Aranjuez, inicialmente solo se construyo la parte central, siendo en 1800 cuando se añadieron las alas creando de ese modo un patio de honor con dos pórticos de granito y amplias terrazas sobre ellos. Hay varios elementos en el exterior de este palacete de Aranjuez  que llaman la atención y que le dotan de gran belleza: hornacinas, esculturas y guirnaldas de flores. Para visitar este lugar hay que adentrarse en el Jardín del Príncipe.

Aranjuez

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El patrimonio de Aranjuez no acaba en sus palacios y jardines. A ellos se puede sumar la visita a otros lugares que forman el conjunto de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad que también ha sido declarada por la UNESCO “lugar de excepcional valor universal”.

  • Iglesia de San Antonio – Esta iglesia que podemos visitar hoy y que mandó construir Fernando VII tiene su origen en el oratorio provisional que se construyó por orden de Felipe IV cuando la capilla de palacio se quedó pequeña. La obra se terminó en tiempos de Carlos III por lo que la mezcla de estilos es evidente. Algunos de sus elementos más destacados son la planta circular y la gran bóveda.
  • Convento de San Pascual – Esta obra la mandó construir Carlos III y los últimos retoques de deben a Francisco Sabatini.  La fachada neoclásica de la iglesia está rematada por dos torres y en ella destacan las columnas coronadas por un frontón. Desde tiempos de Isabel II el convento está ocupado por mojas de clausura.
  • Casa de oficios y caballeros – Son dos edificios porticados cercanos al Palacio y que se pueden ver desde el Jardín del Parterre. Se construyeron para alojar a los visitantes y servidores de la Corte. Actualmente alojan oficinas de la administración y viviendas privadas.

CÓMO LLEGAR A ARANJUEZ

  • En tren desde Chamartín, Sol o Atocha utilizando la línea de cercanías C3. El tiempo del viaje será de entre 45 minutos y una hora dependiendo de la estación de origen. Una vez en Aranjuez se puede ir andando hasta el Palacio Real (unos 15 minutos), alquilar un bicicleta en la misma estación o coger un autobús hasta el centro de la ciudad.
  • El tren de la fresa es un modo peculiar de llegar a este Real Sitio del mismo modo en que lo hicieron los propios reyes años atrás. Solamente se puede hacer este viaje los fines de semana de primavera y otoño.
  • Otra forma de llegar a esta ciudad de los alrededores de Madrid es en autobús. Salen de las estaciones de Legazpi y Méndez Álvaro y llega hasta la estación de autobús de la Calle Infantas en Aranjuez.
  • En coche es muy sencillo llegar a esta población y en muy poco tiempo. Hay que circular por la carretera de Andalucía hasta la desviación que indica Aranjuez y luego seguir la señales hasta la ciudad. El tiempo aproximado del viaje desde el centro de Madrid es de unos 40 minutos y se puede aparcar sin problema en el centro de Aranjuez.

DONDE COMER

En una ciudad turística como Aranjuez la oferta en restauración es variada, desde calidad a precio. Son muchos los que buscarán comer los famosos espárragos de la zona o esas fresas que dan nombre incluso al antes mencionado tren que llega a la ciudad. Hay asadores y restaurantes de comida rápida, la mayor parte de ellos cercanos a la zona del palacio y del Jardín del Príncipe. Yo os voy a recomendar uno que a mi me gusta especialmente: La Almazara. Se puede comer de un modo informal a base de tostas pero  también a la carta o con ese menú del día que ofrece gran variedad de platos bien cocinados y servidos de forma generosa. Sus postres, caseros. Si decidís acudir a este local a comer lo que os sugiero es que hagáis reserva.

OFICINA DE TURISMO DE ARANJUEZ: Plaza de San Antonio, 9, 28300 Aranjuez, Madrid. Teléfono:  918 91 04 27.

Comentarios (12)

    1. No te lo vas a creer, pero como viviendo en Madrid es tan cómodo ir a Aranjuez en coche… pues nunca me he animado a viajar en ese tren de la fresa.
      Un abrazo

  1. ¡Me ha encantado!

    Aranjuez es uno de mis lugares favoritos de Madrid y lo has explicado a la perfección en este artículo. No había oído hablar nunca de lo del Tren de la Fresa ¡tiene que molar un montón! A ver si me escapo un finde de estos a tierras madrileñas…

    Un saludo 😉

  2. ¡Qué bonito es Aranjuez! Fue el primer viaje que hicimos un grupo de amigos cuando los peques eran unos bebés y que luego hemos institucionalizado casi cada año.

    Solemos pasar por allí cuando vamos a Salamanca, y aunque no entramos, la vega del Tajo y su verdor anuncian este lugar de reyes, palacios y fuentes. Por cierto, allí tomamos un tren turístico y un barquito con los peques, les encantó.

    Un abrazo.

  3. Me trae muchos recuerdos este post porque visité Aranjuez hace más de 25 años con mis padres. La verdad es que el día que tuviste era radiante. Parece que te has llevado el sol del Caribe contigo. de lo que no tenía constancia es del Tren de la Fresa. Me lo apunto por si regreso por la zona.

  4. Pues como Jordi, he estado en Aranjuez visitando los palacios y jardines un par de veces. Las dos siendo un niño y me has vuelto a llevar a esa edad cuando empezaba a descubrir lo bonito e interesante que es viajar.

    Tengo familia por allí y nos hemos planteado varias veces volver. A ver si este artículo es el empujo que necesitamos.

    Saludos Viajeros

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