Lo mejor de Berlín

Lo mejor de Berlín en diez visitas

Mi primera visita a Berlín fue hace muchos años, no hacía ni un lustro de la caída del muro y descubrí en aquella ocasión una ciudad que aunque ya unificada seguía teniendo rasgos de los 28 años que había estado separada: la gente no vestía igual ni conducía los mismos coches en el este y el oeste de la ciudad; mientras en la parte occidental había muchos restaurantes y cafés, encontrar uno donde te atendieran bien en la parte oriental era complicado. La ciudad que vi me pareció magnífica, con grandes avenidas e iglesias majestuosas, museos con joyas de arte del mundo entero y plazas donde se respiraba la dura historia de aquella ciudad, un buen número de lugares que se encuentran sin duda entre lo mejor de Berlín.

Hace no mucho regresé a la capital alemana y descubrí una ciudad vibrante, moderna y monumental donde ya no existen oriente y occidente pues ahora son un único lugar. Volví a visitar lugares que ya conocía y descubrí otros nuevos. Encontré una ciudad apasionante y mejorada en la que la que la gente parece más feliz que hace 20 años. Sin embargo, para mi, lo mejor de Berlín ha variado poco respecto a mi primera visita. Hay un top 10 que me parece totalmente recomendable y sin el que ninguna visita a la capital alemana estará completa.

Lo mejor de Berlín

1 – La puerta de Brandeburgo

Símbolo de la ciudad y de Alemania, no es un arco de la victoria como los que hay en tantas otras ciudades, sino una puerta de acceso al estilo de los propileos de la Acrópolis de Atenas. Se construyó a finales del siglo XVlll en la Plaza de París y al final de Unter den Linden, la Avenida Bajo los Tilos, la más monumental de la ciudad. En la época en la que Berlín quedó divido en dos, la puerta quedó en tierra de nadie, sin acceso del este ni del oeste, pudiendo pasar por ella solamente guardias de frontera o invitados especiales de la República Democrática Alemana.

2 – Museo de Pérgamo

Ubicado en la conocida como Isla de los Museos, el de Pérgamo es especial ya que no era un edificio en el cual se ubicaron las colecciones, si no que en este caso se trajeron primero las obras de arte y luego se construyó el edificio sobre ellas, siendo inaugurado en 1930. Las zonas más destacadas del museo son las dedicadas a Roma, Mesopotamia o Grecia, incluyendo el periodo helenístico y el altar de Pérgamo que da nombre al museo.

3 – Gendarmenmarkt

A mi gusto es la plaza más bonita de la ciudad, con amplias zonas de pasear entre las dos grandes iglesias que cierran la plaza en sus dos extremos: la catedral alemana y la catedral inglesa, estando el centro ocupado por la Konzerthaus. Cuando el tiempo acompaña es un lugar estupendo para sentarse a tomar un café en alguna de las terrazas de restaurantes y cafés.

4 – Berlín desde el autobus nº 100

El nº 100 el primer autobús que tras la caída del muro permitió llegar desde lo que había sido Berlín oriental hasta el corazón de la otra parte de la ciudad. Hoy en día por el precio de un billete de bus se puede recorrer la ciudad comenzando por ejemplo en Alexanderplatz hasta el Reichstag, pasando por la Isla de los Museos y la Puerta de Brandeburgo, siguiendo por el Tiergarten, el gran jardín y pulmón de la ciudad, viendo más tarde la Iglesia Conmemorativa del Emperador Guillermo y terminando el viaje en el Zoo. Uno se puede ir subiendo y bajando según le apetezca, o sencillamente, hacer el recorrido disfrutando de las vistas.

5 – Catedral

Un magnífico edificio situado en Unter den Linden y a pocos metros de la Isla de los Museos. Rodeado de jardines, en su fachada se pueden encontrar las huellas de las bombas durante la guerra. Su gran interior merece la pena, pero lo mejor es subir a la cúpula para disfrutar de las vistas de la ciudad desde lo alto. Tendrás lo mejor de Berlín bajo tus pies y ante tus ojos.

6 – Beber cerveza, comer codillo

Entrar en un restaurante típico de la ciudad, donde huele a col y codillo y las cervezas se sirven en jarras gigantes. Sentarse rodeado de alemanes y a la voz de “Prost” levantar como se pueda la cerveza, brindar y disfrutar de la comida.

7 – Memorial del Holocausto

Construido a principios del siglo XXl según un proyecto del arquitecto judio Peter Eisenman está ubicado en el centro de la ciudad, muy cerca de la puerta más famosa de la ciudad. En la superficie se visita un gran patio con bloques de cemento que puede parecer un cementerio o un laberinto. No hay nombre, no hay esculturas… nada que sugiera al visitante que debe pensar o sentir.
Bajo el patio hay un museo en el que se hace referencia al holocausto y donde están escritos los nombres de todos los judíos que murieron en esa época.

8 – Barrio de San Nicolás

Este barrio (que es una reconstrucción de lo que hubo antes de la guerra en ese lugar) está ubicado donde nació la ciudad de Berlín, a orillas de río Spree. Son unas pocas calles y alguna iglesia, pero tiene el encanto de tantas otras ciudades alemanas a las que la guerra no les causo los daños que sufrió está gran ciudad.

9 – Comer un pretzel

Se trata de un pan con forma de lazo que venden en todas partes, desde las panaderías a puestos en la calle. Es blando y sabroso, ideal para comer mientras se pasea por las calles de la ciudad en busca de lo mejor de Berlín.

10 – Ver atardecer desde la cúpula del Reichstag

Durante todo el día vimos colas enormes de gente queriendo entrar al Parlamento aleman, pero nosotros teníamos claro que nuestro momento sería la tarde: menos gente y el regalo de ver la ciudad mientras el sol se ponía. La verdad el que este edificio que yo recordaba sobrio, gris y lúgubre tras mi primera visita a Berlín es ahora un lugar luminoso símbolo de un país próspero y moderno. Desde su cúpula se puede ver bajo los pies los asientos del Parlamento y a través de sus cristales la ciudad.

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Comentarios (06)

  1. Conozco varias ciudades alemanas, pero todavía no he tenido la oportunidad de conocer Berlín. Llevo ya mucho tiempo con ganas de ir y con este post ya se qué es lo que no me tengo que perder.
    Besos.

    1. Es una ciudad que ser tener la belleza de Londres o París engancha. Por su historia, su arquitectura y por lo bien que se ha sabido adaptar al futuro tras años anclada en el pasado. Un abrazo.

  2. Berlín me encantó. No es tan hermosa como Roma o París pero tiene vida. En comparación con Viena sale ganando por goleada, ya que la capital austríaca es demasiado fachada, desde mi punto de vista.

    Una ciudad que ha sufrido y ha vivido demasiado en el último siglo pero, precisamente por eso, es tan interesante.

    1. Bien dices. No tiene la belleza de otras ciudades de la vieja Europa, pero tiene mucha vida. Es una ciudad con actividades para todos los gustos y con una población muchos más sencilla y humilde que los habitantes de otras granes urbes europeas.

  3. Hola Cristina!
    Me viene genial este TOP 10 de visitas en Berlín. La verdad es que estamos barajando ir con los peques en Diciembre, así que “de lujo” tener esta mini guía de los puntos más importantes.
    Me queda una duda, y no sé si en 3-4 días nos dará tiempo a disfrutar de la ciudad como se merece, por eso estábamos un poco indecisos. Genial el post.
    Un abrazo guapa.

    1. Hola María. Es un buen destino para viajar con los niños, muy entretenido sin resultar agobiante. En esos días os dará tiempo a dar un buen repaso a la ciudad. Incluso a hacer una escapada a la preciosa Postdam, es sencillo llegar a ella en tren y os alegrará recorrer sus calles y pasear por sus palacios y jardines. Un abrazo.

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