Viajar a Andorra

Viajar a Andorra. Un principado para descubrir.

Cuando uno piensa en viajar a Andorra imagina montañas nevadas y un destino perfecto del que disfrutar en invierno. Pero Andorra no es solo eso. Este pequeño principado de los Pirineos, entre Francia y España, es un lugar perfecto al que viajar en cualquier momento el año. Por supuesto que sus pistas de esquí son el sueño de muchos aficionados que sueñan con deslizarse con ellas teniendo como telón de fondo impresionantes paisajes, y es por ello que la temporada alta para el turismo en Andorra es el invierno.

Sin embargo, cuando la nieve abandona las montañas sigue habiendo un buen número de razones para que el Principado de Andorra sea un lugar a tener cuenta para escapadas de fin de semana o incluso para viajes más largos, ya que la oferta cultural y natural andorrana es amplia a pesar del pequeño terreno que ocupa el principado. Una estancia de una semana puede ser tiempo suficiente para empezar a enamorarse de la verde primavera de Andorra, de su fresco verano o de ese otoño en el que los bosques se tiñen de rojo y dorado antes de que sus hojas caigan y la nieve pase a ser un año más la deseada protagonista del invierno.

Cinco razones para viajar a Andorra aunque no sea invierno

1 – Olvidar el estrés

Viajar a Andorra no tiene que ser agotador ni caro, uno puede olvidar la rutina acudiendo a relajarse al mejor precio en el Centro Termal Caldea, el mayor Spa y centro de bienestar de los Pirineos. Este lugar no es solamente el lugar perfecto para coger fuerzas y olvidar el estrés, también es un lugar que destaca por su bonita arquitectura integrada en el entorno. Es sin duda un buen lugar donde disfrutar de unas horas de relax tras una jornada de compras por la ciudad.

2 – En busca del arte románico de Andorra

Aquellos viajeros a los que les guste el arte románico no necesitarán más razones para viajar a Andorra. En su territorio hay buenos ejemplos de este estilo arquitectónico, como las fabulosas iglesias de Sant Joan de Caselles, San Martí de la Cortinada o Sant Cerni de Nagol. No hay que olvidar visitar también el conjunto histórico de Sant Romà de les Bons y el Santuario de Meritxell, la patrona de Andorra. Este último lugar es una reconstrucción de 1972, obra de Ricardo Bofill, ya que el original quedó destruido tras un incendio.

3- Vamos de compras

No es algo nuevo decir que Andorra es un buen destino para ir de compras. Sus precios más económicos que en España animan a más de uno a recorrer sus tiendas en busca de algo atractivo con lo que regresar a casa. Hay tiendas de deportes, como no podía ser de otro modo, repartidas por todo el país, pero viajar a Andorra ofrece la oportunidad de regresar a casa con buenos productos de gastronomía, ropa, perfumería o electrónica. Todo ello se puede encontrar en Andorra la Vella, Ordino o Pas de la Casa. Esta última localidad cuenta además con un buen número de tiendas especializadas en el mundo de la música.

4 – Practicar deportes sin nieve

Ya comentaba antes que viajar a Andorra para muchos es sinónimo de nieve y esquí. Sin embargo los amantes del deporte tienen en este país otras opciones para hacer ejercicio sin que sea necesario ponerse unos esquies. En Andorra hay parques naturales perfectos para hacer senderismo, rutas para recorrer en bicicleta y rocódromos para practicar la escalada. Además, también se puede ir de pesca, tirar con arco o hacer piragüismo. Son tantas las opciones en este aspecto que lo que te puede pasara es que te falte tiempo para disfrutar de todo ello.

5 – Conocer la gastronomía andorrana

La parte más sabrosa de cualquier viaje es siempre la gastronómica. Conocer que se come en una país y degustarlo allí mismo es un placer. Y Andorra no iba a ser menos. Entre sus platos destacan aquellos que tienen como base la caza, ya sea conejo o ciervo. Para quienes prefieran el pescado, que sepan que la trucha en Andorra es una verdadera delicia. No hay que volver a casa sin probar las rostes al mel, lonchas de cerdo rehogadas en miel y vinagre que adquieren un sabor agridulce, o las costelles a la losa, costillas de cordero fritas en manteca y aderezadas con ajo.

¿Os ha servido alguna de estas razones para animaros a viajar a Andorra? Habréis visto que este pequeño país ofrece en su territorio mucho más que nieve, y que sin duda cada viajero encontrará algo que hacer si se decide a conocer este principado, un lugar con una gran oferta cultural, de ocio y gastronómica que por desgracia queda casi siempre oculta tras sus impresionantes montañas y pistas de esquí.

Foto de portada: Ángela Llop
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Comentarios (04)

  1. Mi esposo siempre ha querido visitar Andorra. Con tu articulo, dan ganas de visitarlo. Para nosotros, claro esta, es mucho mas complicado y costoso. La idea es buena ya que dejas ver que un viaje de una semana es posible y que hay actividades suficientes para no aburrirse. Seria factible combinarlo con algunos otros lugares cercanos.
    Gracias Cristina.

    1. Es un destino como bien dices para combinar con otros lugares. Alguna región de Francia o de España pueden completar un viaje precioso y además original. Un abrazo.

  2. Completamente de acuerdo. Muchas veces se piensa en Andorra como un viaje de invierno y la verdad es que las actividades estivales son muchísimas. El románico merece un viaje en si mismo y, a parte de los deporte, las simples caminatas de montaña merecen mucho la pena.
    Un abrazo!

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