Palacio Imperial de Kyoto

Visitar el Palacio Imperial de Kyoto

Kyoto es una de las ciudades más bonitas y armoniosas que uno pueda imaginar. Sus calles a las que asoman casas de madera, templos y pagodas muestran al viajero el Japón más tradicional, ese por el que pasean las geishas y donde la ceremonia del té sigue siendo una costumbre que se comparte con orgullo. En esta ciudad se pueden pasar horas visitando templos y santuarios, los hay en cada rincón, algunos con jardines zen, otros con grandes torii que reciben al visitante, algunos con preciosas pagodas. Pero hay tantos que al final el turista puede acabar saturado de ver tantos lugares similares. Para aquellos que tengan tiempo y ganas, hay una visita que merece la pena y además es gratuita. Se trata del Palacio Imperial de Kyoto. ¿Te animas? Pues sigue leyendo que te cuento que tienes que hacer para conocer este lugar.

Palacio Imperial de Kyoto

Hasta no hace mucho tiempo para poder visitar el Palacio Imperial de Kyoto había que hacerlo en una visita guiada a horas concretas y reservando con antelación en la Agencia de la Casa Imperial el día y la hora (algunas plazas de cada grupo se dejaban para quienes llegaban sin cita previa al Palacio), pero desde julio de 2016 las cosas han cambiado y se puede acceder al interior del recinto del palacio libremente tras el minucioso registro de equipajes a la entrada del recinto. Una vez dentro del recinto el visitante debe seguir una ruta definida que le llevará a hacer un recorrido circular para terminar en el mismo lugar donde comenzó el paseo por el Palacio Imperial.

Lo que el viajero ve durante su visita al Palacio Imperial de Kyoto es todo exterior, no se permite la entrada ni en los pabellones ni en los jardines. Con ellos sin duda todo se mantiene en perfecto estado pero a la vez resulta algo artificial, parece un decorado listo para una representación que tan solo podremos ver en la distancia. Aún así, no hay duda de que recorrer el Palacio merece la pena.

Palacio Imperial de Kyoto

Entre los lugares por los que se pasa durante el recorrido están dos de las impresionantes puertas que dan acceso al palacio. La primera es la Gishu-mon, al oeste. En el sur destaca la Kenrei-mon por la cual solamente puede atravesar el emperador y la cual se abre justo frente al Shishinden, el edificio más importante del Palacio Imperial de Kyoto en él que se encuentra el trono del Crisantemo. No hay que perderse los tejados, uno de los detalles más llamativos  en todas construcciones del palacio, así como prestar atención a las paredes interiores de las estancias, las cuales se ven desde el exterior y está decoradas con elementos simbólicos.

Palacio Imperial de Kyoto

Recordar que todo lo que hoy podemos ver durante una visita a este palacio es una reconstrucción de 1855, la última de las ocho realizadas en este lugar que comenzó a ser residencia imperial en el año 1331 y permaneció como tal hasta que la capital del país pasó a ser Tokio. A pesar de ello, el Palacio Imperial de Kyoto ha seguido siendo el lugar de coronación de los emperadores japoneses, excepto del actual, el cual, por razones de seguridad fue coronado en el palacio de la capital japonesa.

Además de las importantes construcciones que se pueden ver durante el recorrido por el palacio, no hay que olvidar los jardines, un elemento importante en las armoniosas construcciones japonesas. El Oikeniwa es sin duda uno de esos rincones que durante la visita uno sentirá no poder ver más de cerca. Cuidados árboles, estanques, puentes… Este jardín tiene todos los elementos que hacen que los jardines japoneses puedan ser considerados entre los más bellos del mundo.

Palacio Imperial de Kyoto

INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA LA VISITA

El recorrido se puede hacer en unos 50 minutos y estos son los horarios de apertura:

  • Septiembre & Marzo 9:00 -16: 30 (Última entrada 15:50)
  • Octubre a febrero 9:00 -16: 00 (última entrada 15:20)
  • Abril a agosto 9:00 -17: 00 (última entrada 16:20)

La entrada al Palacio Imperial de Kyoto se realiza por la Seisho-mon, en la parte oeste del recinto. Hay que recordar que el Palacio está dentro de los Jardines Gyoen, los cuales se pueden visitar también libremente pues el recinto está abierto al público sin ningún control previo.

Como recomendaciones hay que tener esto en cuenta:

  • Se pueden tomar fotografías, pero no está permitido el uso de cámaras de gran tamaño para fines comerciales ni del trípode.
  • El suelo es de grava, por lo que es importante llevar un calzado cerrado con el que resulte sencillo caminar.
  • No se puede fumar ni comer en el interior del recinto.
  • Informarse de posibles visitas de dignatarios, pues ello sería razón para cancelar la apertura pública.
  • Si alguien está interesado en visitas guiadas se ofrecen en inglés y japonés.

Transporte:

Para llegar hasta el Parque y el Palacio Imperial los mejor es hacerlo en metro. La parada más cercana a la entrada del Palacio Imperial de Kyoto es Imadegawa, de la línea Karasuma.

palacio imperial de kyoto

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Comentarios (04)

  1. La verdad es que parece más un parque temático por su perfección Una lástima que no se pueda ver el interior y los jardines, seguro que en ellos se ve la verdadera personalidad. Así todo, lo que hemos podido ver es realmente precioso.
    Un abrazo
    Carmen

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