Toulouse Francia: diez cosas que no puedes dejar de hacer

Imagina una ciudad con edificios que se tiñen de rosa a la atardecer mientras se miran presumidos en las aguas del río Garona. Una ciudad con calles estrechas, mansiones renacentistas y jardines que parecen más propios de Japón que de Europa. Hace tiempo fue refugio de exiliados políticos españoles y hoy, universitarios y turistas se mezclan cada día en las animadas plazas de esta ciudad. ¿De qué lugar os hablo? De Toulouse, en Francia. Una de las más importantes ciudades del país vecino. Es un destino perfecto para conocer en un fin de semana. O como punto de partida para un viaje por Occitania, región francesa de la Toulouse es capital.

Yo he viajado de momento (regreso en Navidad) dos veces a Toulouse en Francia. La primera vez me sorprendió tanto por su ubicación rodeando el río Garona como por sus casas de color rosa, sus bellos jardines, sus recoletas plazas, sus animados mercados y sus coquetos restaurantes. Hay mucho que hacer y que ver en Toulouse, y de entre todo lo que conozco en ella aquí os dejo diez cosas que creo que nadie debería dejar de hacer si se anima a conocerla.

Qué hacer en Toulouse, Francia

Estas diez cosas que os recomiendo hacer son sin duda en base a mi opinión personal. Viajar a Toulouse ofrece mucha posibilidades, como ciudad grande que es no faltan en ella actividades culturales, deportivas o festivas de las que disfrutar en distintos momentos del año. Pero estas que aquí os cuento se pueden hacer a lo largo de todo el año lo que las convierte en básicos en torno a las que ir momento una atractiva ruta para conocer Toulouse.

Visitar la Place du Capitole

Es la plaza más grande de Toulouse y en la que más eventos se celebran. Mercados o competiciones deportivas suelen situarse en ella. Su centro lo decora una gran cruz de Occitania, la región de Francia en la que está Toulouse. Cada una de las puntas de esa cruz está decorada con una símbolo del zodiaco.

La plaza la rodean algunos de los edificios más bellos de la ciudad, cómo el Ayuntamiento (no olvides acceder a su interior, la entrada es gratuita) o la Ópera. Frente al Ayuntamiento hay un edificio bajo el que se verás unas arcadas. Hay que caminar por su interior y mirar hacia la cubierta. Toda ella está decorada con pinturas relacionadas con la historia de la ciudad. Seguro que entre ellas distingues un retrato de Carlos Gardel. Y es que el famoso cantante que todos relacionamos con Argentina y el tango, nació en Toulouse.

Si te fijas en los edificios de la Place du Capitole, enseguida verás que están construidos con el típico ladrillo tolosano que da a la ciudad ese tono rosado que la caracteriza. En esos edificios hay restaurantes, tiendas y hoteles. Muchos pertenecen a famosas cadenas internacionales, pero ninguno está identificado con los típicos carteles que les identifican en cualquier otro lugar del mundo. En esta plaza todos son de color dorado, norma establecida por el gobierno de la ciudad para mantener la estética de su plaza más emblemática.

Place du Capitole Toulouse

Comer en Les Halles Victor Hugo

Son muchos los mercados que se pueden visitar en Toulose. Entre todos ellos yo os recomiendo conocer el Mercado de Víctor Hugo. Está cerca de la Place du Capitole y os aseguro que es toda una experiencia. El edificio os llamará la atención enseguida, y es que lo que sobre lo que ha sido el mercado de toda la vida se ha construido un aparcamiento para facilitar a la gente que vive a las afueras de la ciudad ir de compras a uno de los lugares en los que se pueden comprar todo tipo de productos frescos y de calidad.

Los puestos de alimentos en Les Halles Víctor Hugo comienzan en la calle. En torno al propio edificio pero fuera del mismo podréis ver frutas y verduras. Fresas, naranjas, manzanas, brócoli, lechugas, tomates,… Es una explosión de color que recibe al que se anima a pasar por este mercado de Toulouse en Francia.

que ver en Toulouse

Dentro del mercado encontraréis infinidad de puestos. Carne, quesos, panes, embutidos, platos preparados, vinos,… Los olores cambian según avanzas por el un mercado en el que destaca la limpieza y hasta el buen gusto con el que está instalada cada una de las tiendas de alimentación.

Pero lo mejor empieza cuando ves vinotecas que no son solo tiendas en las que comprar vinos. Son también lugar de reunión en el que tomar una copa de vino acompañada de los famosos quesos franceses o algún embutido de la tierra. Y si esto os sabe os poco, basta con subir al segundo piso del mercado. Allí, uno tras otro, encontraréis pequeños y sencillos locales de comida. Todo ofrecen menú del día con productos adquiridos en el propio mercado. Si os animáis a comer allí y el tiempo acompaña, elegid una mesa de la terraza exterior.

Buscar la palmera de Toulouse

Hay quien llega a Toulouse en Francia preguntando dónde está su palmera. Algunos creen que deben buscarla en un parque o jardín. Pero no es así. Si quieres ver la palmera más impresionante que puedas imaginar, lo que tendrás que localizar es el Convento de los Jacobinos. Su iglesia gótico de sobrio exterior y gran altura es singular por muchas cosas.

Una de ellas es su gran altura. Otra, que el altar está en medio de una de las naves en lugar de encontrarse en el ábside como cabría esperar. Y por supuesto, lo más llamativo el templo: su palmera de piedra. O mejor dicho, de ladrillo. Porque realmente esta iglesia está construida con ese material, pero decorada con tanto acierto que uno cree que todo lo que le rodea es piedra.

La famosa y estilizada palmera del Convento de los Jacobinos alcanza los 28 metros de altura, y sus 11 brazos se extienden por la bóveda como si de hojas se tratara. Seguro que esta obra arquitectónica no os deja indiferentes.

La entrada a la iglesia es gratuita, pero si queréis ver también el claustro del convento os tocará pagar entrada.

Toulouse Francia

Navegar por el Canal du Midi

El Canal du Midi es una de las vías navegables de Toulouse. Este canal que es Patrimonio Mundial de la UNESCO se construyó siendo rey Luis XIV por Pierre-Paul Riquet y fue finalizado en el siglo XIX, alcanzando entonces el Mediterraneo y conectándose con el Canal de la Robine, uno de los lugares que ver en Narbona.

Hoy en día se puede pasear por este canal, pedalear junto a él o animarse a subir a alguno de los barcos turísticos que lo recorren para disfrutar de una perspectiva distinta de Toulouse. Los paseos tienen una duración de una hora y el precio por adulto es de 12 €. Si os interesa saber más sobre esta actividad que hacer en Toulouse, pasad por la página de Les Beteaux Toulousains.

que ver en Toulouse Canal du Midi

Rendir tributo a San Sernín

San Saturnino o San Sernín es el patrón de Toulouse. Está enterrado en la Basílica de San Sernín, el mayor templo románico de Europa y la segunda iglesia románica más antigua de Francia. El lugar que ocupa este templo está sobre la que fue la tumba del santo, el cual falleció al ser arrastrado por un toro al que los romanos le ataron convencidos de que por su culpa el dios Júpiter no escuchaba sus peticiones.

Esta basílica se encuentran en el Camino de Santiago y forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Construida en piedra, el acceso a su interior es gratuito. No hay que perderse la entrada lateral en la que acaba la Rue du Taur por la que aquel toro arrastró al santo en el siglo III ni la cripta. Allí está la tumba del santo y otras reliquias. Recordad que para acceder a esta parte de la Basílica de San Sernín hay que pagar entrada.

Toulouse Francia

Viajar a Japón sin salir de Toulouse

Toulouse es una ciudad con un buen número de parques y zonas arboladas. Los hay con fuentes, con esculturas y con zonas de juegos. Pero si hay uno que se sale de lo común y que nos hará sentir en el lejano oriente ese es el Jardín Japonés de Toulouse. Para encontrarlo tendréis que dejar el centro de la ciudad y dirigios al Jardín Compans Caffarelli. Llegar es sencillo. Solo tendréis que subir al metro hasta la estación que lleva el mismo nombre que el parque o a la de Canal du Midi. El parque está a medio camino de ambas.

El Jardín Japonés está cerrado pero el acceso el gratuito. Una vez cruzada su puerta nada os recordará que estáis en Francia. Estanques, lámparas de piedra, edificios, cerezos,… Todo en este cuidado jardín de Toulouse es una réplica de lo que podrías encontrar en cualquier pequeño jardín de Japón. La mejor época para visitarlo es durante la primavera, cuando los cerezos y otros árboles florecen e inundan el aire con su aroma.

Toulouse, Francia

Pasear entre capiteles románicos

Puede que no esté entre vuestras preferencias viajeras visitar museos. Y aunque hay varios que merecen la pena en Toulouse, solo os voy a recomendar uno como imprescindible: el Museo de los Agustinos. Solo por ver su claustro ajardinado en el que se exponen una colección de gárgolas, ya merece la pena visitar el museo.

Las exposiciones se reparten por la antigua iglesia, el refectorio y otras estancias en torno a ese claustro. Pintura y escultura llenan paredes y salas. Y cuando menos te lo esperas, llegas a la sala de los capitales. Un bosque en el que columnas y lamparas de intensos colores sujetan e iluminan capiteles románicos. Sin duda una forma distinta a la vez que atractiva de mostrar esta gran colección de arte del románico.

Este museo estará cerrado hasta mediados de 2020 por renovación.

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Ser astronauta en la Cité de l’espace

Visitar la Ciudad del Espacio de Toulouse en Francia es toda una aventura. Puede que muchos penséis que este lugar es poco más que un parque temático para niños. Os aseguro que no es así. Este parque francés está pensando para que tanto niños como padres disfruten mientras aprenden (y mucho) del espacio que nos rodea.

Son muchas las actividades que se pueden realizar en este parque. Desde subirse a una auténtica cápsula Soyuz a caminar por le interior de una estación especial observando como es la forma de vida de los astronautas cuando viven allí. Se pueden ver magníficos documentales en las dos salas de proyecciones y observar de cerca una piedra lunar. Pero de entre todo, una de las cosas más divertidas que hacer en la Cité de l’espace es animarse a ser astronauta durante unos minutos. Es una actividad para todos en la que si os animáis sentiréis la ingravidez tal y como los Armstrong  o Aldrin debieron sentirla en la Luna.

Toulouse, Francia

Ver la puesta de sol junto al río Garona

Imposible resistirse al encanto del río Garona a su paso por Toulouse. Atraviesa la ciudad cruzando los puentes que unen los dos lados de Toulouse, la ciudad rosa de Francia. Es el río Garona uno de los grandes ríos de la Europa Occidental. En sus aguas se reflejan iglesias y edificios tolosanos, y en sus quais (muelles) se reúnen cada atardecer decenas de personas esperando una de las más bellas de sol que podáis imaginar.

El lugar perfecto para despedir al astro solar es desde la orilla izquierda del río Garona. Puedes apostarte junto a la Iglesia La Daurade (una curiosidad: aquí está la Virgen Negra del país vecino) o bien bajar al Quai Lucien Lombard. Si te animas puedes allí un pequeño picnic. No ibas a ser el único en sentarte, abrir una cesta y sacar un poco de queso, unas copas y una botella de vino. Os aseguro que puede ser un momento de lo más romántico.

Toulouse, Francia

Disfrutar de una cena romántica

Son tantos los restaurantes de Toulouse que elegir uno puede ser un verdadero problema. Los hay sencillos como los que os decía arriba, especializados en marisco, otros en los que las hamburguesas son las reinas e incluso locales que más que restaurantes son vinotecas en las que disfrutar de los mejores vinos franceses. Como ciudad universitaria de Francia que es Toulouse hay muchos restaurantes en los que allí donde acaban las mesas comienza la zona de baile. Son sitios de moda para beber, comer y bailar. Muchos de ellos están en los alrededores de la Plaza Pierre Goudouli y en el Boulevard Lazare Carnot, ambos lugares cercanos a la estación de metro Jean-Jaurès.

Si en vuestro caso lo que buscáis es un lugar tranquilo y coqueto para una cena en pareja, os animo a dejar atrás el centro de Toulouse y dirigiros a la Rue des Couteliers, cerca de Le Pont Neuf. A lo largo de esa calle, de la Rue de la Fonderie y en las calles aledañas encontraréis pequeños restaurantes con un puñado de mesas y ambiente relajado. Velas sobre las mesas para dos acompañan durante las cenas y hacen de ellas sin duda un momento perfecto para despedir el día en compañía. Algunos restaurantes que os pueden gustar son Les Têtes d’Ail, Le Cénacle, Au Bon Servant o Le Nez Rouge.

donde comer en toulouse

¿Qué te ha parecido mi selección de imprescindibles si viajas a Toulouse en Francia? Si vas a esta ciudad, recuerda también comprar caramelos de violeta, el recuerdo más típico de la ciudad.

 

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Comentarios (06)

  1. Un post muy completo sobre Toulouse, bravo 🙂 me ha sorprendido lo de la palmera ¡no lo sabía y no llegué a verla! Para la próxima no me la pierdo. San Sernín me encantó, me pareció impresionante lo antigua y tanta Historia que atesora, a ver si puedo volver pronto a esta ciudad que además me parece una base ideal para explorar todos los pequeños pueblos y monumentos que hay cerca. Un abrazo

    1. ¿No has visto la palmera? Uf, tienes que volver, porque por mucho que la veas en fotos, estar bajo ella impresiona, es una maravilla de la arquitectura 🙂

  2. Por increíble que parezca, en los últimos dos años hemos tenido que cancelar dos escapadas a Toulouse por caer enfermos a última hora… Una pena y un disgusto, porque encima perdimos el dinero de los vuelos en las dos ocasiones. 😕

    De los sitios que mencionas, lo que más nos llama la atención es navegar por el Canal du Midi (ya nos quedamos con ganas de navegar por canales en la Bretaña Francesa) y visitar el Jardín japonés. 😊

    Pero nos surge una duda: ¿los caramelos de violeta realmente saben a la flor? 🤔

    Saludos.

    1. Dicen que a la tercera va la vencida, así que espero que el próximo intento de visitar Toulouse sea el definitivo.
      Sobre los caramelos ¡¡no os lo puedo decir porque no he comido violetas nunca jajajaja!!

  3. Has conseguido abrir mi curiosidad con Toulouse. No es un sitio que haya investigado ni que me hubiera llamado la atención como para visitarla. Y, sin embargo, acabo de apuntarlo como una de las visitas que sería genial hacer con mi familia. Tanto el jardín japonés como la Cité de l’Espace serían estupendos para los enanos, pero el ambiente que parece que tiene esta ciudad me ha conquistado a mi. ¡Gracias por el descubrimiento!

    1. Toulouse es una ciudad muy agradable para conocer en pareja, con amigos o con niños. Para ir con estos últimos hay un puñado de lugares que les pueden encantar, como los parques, el Museo de Ciencias Naturales (una pasada) o la Cite de l’Espace. Me alegra habert descubierto esta atractiva y poco conocida ciudad del sur de Francia.

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