Uno de los lugares más atractivos que ver en Letonia es sin duda este palacio. Ubicado al sur del país, no muy lejos de la frontera con Lituania, el palacio de Rundale es una joya barroca que brilla en un territorio principalmente rural.

Este palacio está considerado el palacio más bonito que ver en los Países Bálticos. Su arquitectura, sus exposiciones y hasta sus jardines hacen del palacio de Rundale un lugar que no hay que pasar por alto cuando se visita esta parte de Europa.
Índice del artículo
Cómo llegar a Rundale
Fue el primer lugar que conocimos en tierras letonas. El día anterior habíamos llegado en autobús al país tras conocer los mejores lugares que ver en Kaunas, en Lituania. En Riga alquilamos un coche a través de DiscoverCars que fue nuestro medio de transporte para nuestra ruta por Letonia. Si llegáis al palacio en coche, tened en cuenta que hay un amplio parking gratuito bien señalizado.
Riga está a tan solo 80 kilómetros de Rundale. Una distancia que permite visitar el palacio en una excursión de ida y vuelta en el día. Si se tiene coche particular, merece la pena aprovechar la jornada para conocer también el Castillo de Bauska y el menos turístico Palacio de Mežotne.
En el caso de tener que recurrir al transporte público, el autobús 7480 sale de la estación de autobuses de Riga con destino a Bauska. La frecuencia oscila entre los 60 y los 90 minutos, mientras que el tiempo del viaje es de cerca de 2 horas. Una vez en Bauska hay que coger alguno de los autobuses que van hasta el palacio y que tardan unos 30 minutos en llegar al destino.
Otra opción es reservar la excursión al Palacio de Rundāle desde Riga, que se realiza lunes y domingo con guía en español. El transporte es en minibús con guía en español y entradas incluidas tanto al palacio como al castillo de Bauska.
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Entradas al Palacio de Rundale 2026
Las entradas al palacio varían según la época del año, al igual que los horarios. También hay descuentos en algunas fechas para el público general y durante todo el año para diferentes colectivos, así como entradas gratuitas en cualquier fecha para niños, periodistas, maestros y guías turísticos. Conviene preguntar por ello en las taquillas del palacio que se encuentran en las antiguas caballerizas.

Se pueden adquirir las entradas online o comprarlas en el palacio. En este último caso, se pueden pagar tanto en efectivo como con tarjeta.
Horario del palacio 2026
- Abril a octubre de 10:00 a 18:00 horas.
- Noviembre a marzo de 10:00 a 17:00 horas.
El palacio cierra los días 1 de enero, 24 y 25 de diciembre. El 24 de junio la apertura se retrasa a las 13:00 horas.
Horario del jardín francés 2026
- Junio a septiembre de 10:00 a 19:00 horas, los fines de semana el horario se amplia, cerrando a las 22:00 horas.
- Mayo y octubre de 10:00 a 18:00 horas.
- Octubre a marzo de 10:00 a 17:00 horas.
Precios 2026
| General | Estudiantes | Niños + de 7 años | |
| Palacio de Rundale | 12 € | 8,5 € | 3,5 € |
| Jardín francés | 6 € | 3 € | 3 € |
| Abono anual jardines | 20 € | 10 € | 10 € |
| Palacio+jardín | 17 € | 10,5 € | 5,5 € |
| Exposición artes decorativas | 6 € | 4 € | 1,5€ |
| Exposición “El encanto de las flores” | 8 € | 6 € | 3 € |
| Palacio+jardines+ exposiciones | 23 € | 14,5 € | 7 € |
Historia (breve) del Palacio de Rundale
Para entrar un poco en contexto, os dejo un apuntes sobre la historia del Palacio de Rundale, su construcción y sus diferentes propietarios. Con un poquito de salseo incluido.
- En el lugar que ocupa el palacio ya hubo una mansión en el siglo XV, que perteneció a la familia Grotthus.
- Ernst Johann von Biron, duque de Curlandia y parece ser que amante de la emperatriz Ana I de Rusia, sobrina de Pedro el Grande, adquirió la propiedad en 1735. Demolió al antigua mansión y utilizó sus piedras y ladrillos en la construcción de su nuevo palacio.
- A finales del siglo XVIII, el ducado pasó a formar partes del Imperio Ruso. Fue entonces cuando Catalina II (la Grande) regaló la propiedad al conde Valerian Zubov. Al fallecer, lo heredó el príncipe Platón Zubov, que casualmente fue uno de los favoritos de la emperatriz Catalina.
- Los Zubov el palacio fue remodelado en su interior. Un trabajo que se perdió en gran parte en 1812, durante la guerra franco-rusa.
- Cuando Paltón Zubov falleció, su esposa se volvió a casar. Esta vez con un conde, Andrey Shuvalov, a cuya familia perteneció el Palacio de Rundale hasta la reforma agraria de Letonia en 1920. Durante el tiempo que los Shuvalov fueron los propietarios del palacio realizaron reformas y una cuidada renovación interior en la década de los 80 del siglo XIX.
- El palacio siguió pasando de mano en mano, siendo oficina del ejército, enfermería, escuela y almacén de grano.
- Ya en los años 70 del siglo XX, se creó el Museo del Palacio de Rundale. Su objetivo era renovar el edificio para devolverle el aspecto que tuvo en la segunda mitad del siglo XVIII. Los principales trabajos de restauración finalizaron en 2014, con un resultado más que atractivo y con un gran número de estancias abiertas a los visitantes. Gracias a ello podemos imaginar con claridad como era la vida en este palacio hace varios siglos.
Qué ver en el Palacio de Rundale
La visita a este magnífico palacio barroco no se puede hacer con prisas. Hay mucho que ver tanto en su interior como en sus jardines. Merece la pena adquirir la entrada completa y hacerse con una audioguía para la visita. Es la mejor forma de descubrir muchas curiosidades y secretos del Palacio de Rundale. Así como de no pasar por alto durante la visita interesantes detalles de su historia y arquitectura.
La cocina de palacio
En la planta baja del palacio se encuentra la cocina, una recreación de como debía ser esa estancia en el siglo XVIII. Cuanta con varios fogones, decoración con azulejos holandeses y una extensa colección de utensilios de cocina. Desde loza y porcelana a sartenes, ollas y otros objetos para el cocinado.

Salas de estado
Hay que subir la elegante escalera de honor para llegar al primer piso. En una de sus alas están las salas de estado, destinadas a las celebraciones y eventos públicos. En la otra, las estancias privadas. Las indicaciones de la visita dirigen a los visitantes hacia las primeras. Como todo puede llegar a ser un poco laberíntico con tanta puerta y habitaciones hacia uno y otro lado, lo mejor es en todo momento seguir las flechas y las indicaciones del personal del Palacio de Rundale.

Salón Dorado
La antesala de este salón está decorada con grandes pinturas italiana y flamencas del siglo XVII que llegaron al palacio cuando se abrió como museo. En esta antesala hay una estufa, réplica exacta de las originales del Rundale.
Cuando se deja atrás la antesala se entra en la que es probablemente la estancia más fastuosa del Palacio de Rundale y que fue el salón del trono del duque. Aquí el mármol bicolor, los grandes ventanales con vistas a los jardines y el estuco dorado crean un conjunto digno representante del barroco en Letonia.

No hay que perderse el delicado gabinete de porcelanas en color azul. Colocados sobre consolas en la pared se pueden ver jarrones orientales.
Salón Blanco
Atravesando la Gran Galería decorada con pinturas murales y antaño utilizada como salón de banquetes, se llega a otro de los grandes salones del Palacio de Rundale. Diseñado originalmente como capilla, esta amplia y luminosa estancia terminó siendo el salón de baile del palacio. Está decorado con estucos que representan, entre otras cosas, a las cuatro estaciones.

En este salón hay otra estancia, en esta ocasión pintada de verde, en la que también se expone una fabulosa colección de jarrones de porcelana procedentes de China y Japón.

La salida del Salón Blanco se realiza por la Galería Pequeña, diseñada como antesala de lo que debía haber sido la capilla.
Apartamentos oficiales del duque
Los apartamentos del duque se dividen en estancias oficiales y privadas. Las primeras están formadas por un grupo de diez habitaciones en el edificio central, todas ellas orientadas al sur. En algunas se conservan suelos y paneles de madera así como puertas de la primera época de la construcción del Palacio de Rundale. El recorrido por los apartamentos oficiales del duque comienza en una antesala de estilo clásico. En la biblioteca se reproduce la disposición original de la estancia, con 12 librerías de madera. De todas ellas solamente una es original. Si os fijáis con atención, no es complicado descubrirla.

El Salón de la Rosas, con una delicada decoración, y el Salón Holandés, con un cuadro de Rembrandt en sus paredes, son las siguientes salas a visitar. Un poco más adelante aparece el dormitorio del duque, con la cama en el centro de la estancia, al más puro estilo del Palacio de Versalles. Aquí las estufas son antiguas, del siglo XVIII, al igual que el suelo.
No hay que perderse la estufa del Salón Italiano. Una de las ocho decoradas con azulejos originales. El comedor del duque está decorado con bustos del duque y su familia. Hay también algunas piezas de una vajilla de porcelana encargada por el duque a una importante fábrica de Berlín.

La última de las salas oficiales del duque es la sala de billar. En él hay una mesa de billar fabricada según el diseño original del 1770. También hay algunas mesas para jugar a las cartas.
Apartamentos privados del duque
Son diez las estancias de este grupo del Palacio de Rundale. En este caso orientados al norte y se alternan las que tiene paredes enteladas con la que estucadas o los baños con azulejos.
El vestidor está en el centro del palacio, comunicado con el dormitorio. Se visitan los dos estudios del duque y se pueden ver tres baños con bañeras, lavamanos y hasta algún bidet.

En los extremos de este ala hay dos habitaciones que recrean como era el palacio cuando su propietario fue Zubov, alrededor de 1800. Aquí el estilo de los muebles es neoclásico y no falta un retrato de Catalina la Grande, mecenas de Zubov. En el otro extremo, la sala de los Shuvalov con una decoración que corresponde a mediados del siglo XIX.

Apartamentos de la duquesa en el Palacio de Rundale
Ocupan el ala oeste recreando un ambiente femenino y delicado. En su tocador se conserva la única estufa de estuco del palacio, rodeada de paredes cubiertas de tapices y de un curioso nicho en forma de gran concha en el que no falta un diván.

El dormitorio es la habitación principal de cualquier zona privada, y los apartamentos de la duquesa no podía faltar. A los lados de la cama hay dos puertas disimuladas. Una da acceso al pasillo de los sirvientes y el otro al aseo.
Un salón, dos antesalas, un baño y un estudio son otras estancias que se pueden ver. En la última de ellas hay un escritorio y una vitrina con tazas en recuerdo de la afición por coleccionar objetos de porcelana de la duquesa.

Exposición del gótico al art nouveau
En la planta baja del Palacio de Rundale se encuentra esta exposición que es por si mismo un verdadero museo de artes decorativas. Visitarla supone hacer un recorrido por diferentes estilos que van desde el siglo XV a la Primera Guerra Mundial.

A lo largo de las salas se puede hacer un viaje a través de los objetos que se han utilizado en los largo de los siglos en Europa y más concretamente en Letonia. Se trata de obras de arte que llegaron a Rundale comprados para el museo o desde casas e iglesias señoriales de las que fueron rescatados. Un detalle curioso es la iluminación de las salas de esta exposición. Se empieza en la penumbra para ir recuperando la luz según avanzamos en el tiempo.
Llegamos a las salas dedicadas al rococó. En ellas hay restos de suelos del Palacio de Rundale demasiado dañados como para recuperarlos, pero con suficiente historia como para conservar esos pedazos. Hay otros muebles originales de Rundale y de otros palacios. En esta parte del museo empiezan también las recreaciones de ambientes correspondientes a cada periodo de la historia.
Neoclasicismo, Imperio, Bidermeier e historicismo también están presentes en este recorrido por las artes decorativas que finaliza con un estilo especialmente importante en Letonia, el art nouveau. Muebles, objetos de vidrio, pinturas, espejos y mucho más relacionado con este estilo se puede ver en las últimas salas del museo.

Jardines del Palacio de Rundale
El Palacio de Rundale ocupa un total de 85 hectáreas de terreno. En ellos no solamente están el palacio y otros edificios como los establos o una taberna. La mayor parte de esa extensión la ocupan huertos, un estanque con canales, el jardín barroco de estilo francés y un gran coto de caza.

Las zonas verdes se encuentran rodeando el palacio, pero de entre todas ellas es sin duda el jardín francés la zona más atractiva. Se encuentran en la parte posterior del palacio, zona con cuidados parterres y fuentes. Desde ahí, cinco avenidas llevan en dirección al coto de caza, pasando por un teatro, pabellones y pequeñas zonas pensadas para el esparcimientos rodeadas por altos setos.

El jardín dedicado a las rosas es un lugar singular en el que las flores se agrupan por colores. Hay rosas históricas que florecen entre mayo y julio, sin duda la mejor época para conocer esta parte del jardín que cuenta con 50 zonas de trabajo en las que crecen rosas de casi una veintena de países.

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