Viajar a Tánger no da solamente la opción de conocer la ajetreada historia de la ciudad y su patrimonio. También es una fantástica oportunidad para disfrutar de la gastronomía marroquí. En este post os voy a dejar una selección de los cafés y restaurantes en Tánger que más me gustan. Lugares perfectos para comer un buen tajine o ver el atardecer saboreando un taza de ese té con menta tan típico de Marruecos.
Cafés y restaurantes en Tánger recomendados
Muchos de los lugares que ver en Tánger se encuentran repartidos por la kasbah, la Medina y los alrededores de esa zona de la ciudad. También es allí donde podemos encontrar una mayor concentración de cafés y restaurantes en Tánger. Algunos son muy populares entre los turistas, algo que no siempre implica que tengan la mejor calidad o atención.
También hay muchos cafés en las laberínticas calles de la medina. Más de uno relacionado para siempre con esos artistas que vivieron en la ciudad a mediados del siglo pasado. Podéis reservar esta visita guiada por Tánger para conocer la historia de la ciudad, los personajes famosos que han pasado por ella y muchos detalles de su cultura.
Pero no acaban hay las opciones para comer o cenar en Tánger. Hay hoteles con magníficos restaurantes saliendo de la parte antigua de la ciudad. Así como modernos cafés que bien podrían estar en cualquier ciudad europea.
Recordad que esto es solamente un pequeña selección de los muchos locales en los que disfrutar de la gastronomía marroquí. Sin duda hay otras muchas opciones esperando en las calles de Tánger. Si descubrís algún restaurante que merezca la pena recomendar o un café que os haya gustado especialmente, no dudéis en dejar un comentario al final del post. Seguro que a muchos viajeros les vendrán bien esas sugerencia. Y a mi, que tengo claro que voy a regresar a Tánger, también.
Antes de continuar, antes de sentaros en cualquiera de estos cafés, si no tenéis efectivo, conviene preguntar si aceptar tarjeta como forma de pago. En la mayoría de los locales más clásicos solamente os aceptarán dirhams.
Cafés para beber y comer en Tánger
Hay muchos cafés en Tánger. Merece la pena curiosear en su interior, pues aunque casi todos tienen mesas instaladas en la calle, es tras sus puertas donde podemos encontrar el estilo y ambiente típico de estos negocios tangerinos.
Algunos son ya un clásico en Tánger. Como el Gran Café de París o el Café Tingis. Otros se han incorporado más recientemente a las lista de cafeterías de la ciudad, con un estilo, una atención y una decoración muy diferente a esos locales que llevan décadas abiertos.

Lechería Hércules (Rue Allal Ben Abdellah)
Son muchas las cafeterías de Tánger y en otras ciudades del norte del país llamadas “lecherías”. Es un recuerdo al origen de estos establecimientos que en origen estaban especializados en la venta de productos lácteos. Con el paso del tiempo la mayoría se han convertido en cafeterías, perfectas para un desayuno completo o un comida ligera.
La Lechería Hércules tiene una buena ubicación cerca la Avenida Mohammed V. Al estar cerca del hotel en el que nos alojamos en la ciudad, nos pareció una buen opción para los desayunos.

Otras lecherías a tener en cuenta en Tánger son Lechería Venezuela (12 Rue de Hollande), Lechería H.K.M. (Rue Antaki) y La Marina Lecheria. Esta última está en la Medina, Rue Dar Baroud, no muy lejos de la Gran Mezquita.
Omeza Coffee Gallery (20 Rue Allal Ben Abdellah)
Una opción fantástica para los amantes del buen café. Tienen una gran variedad de grano que tuestan ellos mismos. A eso hay que sumar el zumo de naranja natural, la deliciosa bollería y el encanto del local para que sea un imprescindible a la hora del desayuno o en cualquier momento del día para tomar un magnífico café, un helado o una ración de tarta. No es un local económico, pero todo vale lo que cuesta.
Eso sí, el estilo de este café de Tánger es moderno, nada que ver con los locales tradicionales de la ciudad. A mi personalmente me gustó mucho. Es amplio, cómodo y suele sonar buena música. Al fondo hay un amplio salón, ideal si se va en un grupo grande o se quiere trabajar con más tranquilidad.

Café La Española (97 Rue de la Liberté)
Esta cafetería/salón de té es ya un clásico en Tánger. Fundada en 1959, su ubicación es perfecta, cerca del Bulevar Pasteur y a pocos minutos del Grand Socco. Su interior es elegante, con sillas de terciopelo, espejos y un elegante mostrador en el que se exponen una amplia variedad de dulces.
La verdad es que no tomamos nada en este local, sólo entramos para comprar pastas típicas al peso que estaban buenísimas.
Al Andalous Boulangerie Pâtisserie (103 Rue de la Liberté)
Un negocio muy popular entre los locales gracias a su gran variedad de panes y dulces. Entre estos últimos hay delicias marroquíes y de estilo occidental. Lo bueno es que puedes comprar aquí cualquier producto y tomarlo en las mesas de su interior o llevarlo contigo a cualquier otro café de Tánger. Es algo que hacen los vecinos de la ciudad y que no va a molestar a nadie.
Al fondo de la panadería hay una buffet sencillo con platos marroquíes para una comida rápida, entre los que destacan los briwat con distintos rellenos.

Gran Café de París (Place de France)
Uno de los cafés históricos de la ciudad . Aquí se reunían en el pasado espías y escritores. Era un lugar habitual para las tertulias literarias. Hoy eso ha cambiado y su interior, decorado con madera y mesitas bajas, es el lugar que muchos eligen para ver el futbol (liga española incluida).
Sus mesas suelen estar ocupadas solamente por hombres que charlan mientras toman un té a la menta y fuman un cigarro. Algo que está permitido en casi todos los cafés de la ciudad.

Café Baba (Rue Zaitouni)
En el corazón de la Medina, muy cerca de que fue residencia de la multimillonaria norteamericana Bárbara Hutton, se encuentra este mítico café. Fue lugar de encuentro de artistas, entre los que se contaba el escritor Paul Bowles, a mediados del siglo XX. Sus paredes están decoradas con fotos antiguas. Y desde su terraza se tienen buenas vistas de la ciudad. Si te molesta el humo del tabaco, este no será el mejor lugar para disfrutar de un té a la menta.

Café Hafa
Cerca de las tumbas fenicias está este café que tiene más de un siglo de historia. Un lugar muy popular para disfrutar del atardecer con el mar y la silueta de la costa española al fondo, lo que hace que no sea sencillo encontrar una mesa libre a esa hora a pesar de la gran tamaño de café, tanto en zonas abiertas como cerradas.
Por aquí han pasado desde lo Beatles a los escritores Burroughs y Bowles, y ahora no hay turista que pase por Tánger que no se anime a hacer una visita a este popular café.

Restaurantes en Tánger recomendados
Pasamos ahora al apartado de los restaurantes en Tánger. La oferta es amplia, con el mayor número de ellos en la Medina o en los alrededores. Recordad que el alcohol se vende en poquísimos lugares de la ciudad, por lo que encontrar una cerveza para acompañar a vuestra comida o cena no será tarea sencilla. Personalmente no os puedo recomendar ningún restaurante en el que tomar algo tan sencillo como una cerveza. Pero sé que hay bares y clubes en los que, sobre todo por la noche, se sirven todo tipo de bebidas alcohólicas.
Dada Restaurant (51 Rue Almohades)
Uno de los restaurantes más recomendables en la Medina. Es elegante, bonito y cómodo. Y, sobre todo, se come fenomenal. El personal es amable y ayudan a comensal ante cualquier duda que les surja viendo una carta en la que aparecen todas las especialidades marroquís. Aquí todo está delicioso, pero tengo que destacar su pastela. La mejor que he probado nunca.

Maison Grill Kasbah (33 Rue de la Kasbah)
Este restaurante tiene un piso a nivel de la calle bastante anodino. Sin embargo, su piso superior encierra un comedor decorado al más puro estilo de Marruecos, con una amplia zona perfecta para grupos algo más grandes. Merece la pena probar sus briwat aunque sin duda este es uno de los restaurantes en Tánger en los que comer carne a la brasa.

Abou Tayssir (11 Rue d’Italie)
A poca distancia del Grand Socco se encuentra este sencillo local, para mi uno de los restaurantes en Tánger a tener en cuenta gracias a su buena cocina y sus económicos precios. El camarero es muy amable, aunque se suele dispersar charlando aquí y allá tardando más de la cuenta en servir las mesas.

Ibn Batouta (Rue Amrah)
En una de las calles que suben hacia la kasbah se encuentra ese sencillo y limpio local de bocadillos con una barra y un par de sillas. Perfecto para hacer una parada a la hora del almuerzo. El bocadillo lo preparan en el momento, con los ingredientes que pide el cliente. Os aseguro que están deliciosos. No es uno de los mejores restaurantes en Tánger, pero si buscas una comida rápida, barata y rica, este lugar es más que recomendable.

