Uno de los lugares más fascinantes que ver en Pompeya es sin duda la Villa de las Misterios. Una fastuosa finca a las afueras de la ciudad que ha sido restaurada hace unos años para recuperar la belleza de las pinturas que cubren sus paredes y que la convierten en una visita imprescindible en este yacimiento arqueológico.
La Villa de los Misterios, al igual que el resto de Pompeya, quedó enterrada bajo metros de ceniza tras la erupción del Vesubio en el año 79 d.C. Un hecho dramático gracias al que hoy, en el siglo XXI, podemos recorrer las calles de esta ciudad del antiguo Imperio Romano descubriendo su trazado original. Avenidas principales y calles secundarias rodeadas de tiendas, viviendas y monumentos han llegado hasta nosotros, convirtiendo a Pompeya en un lugar excepcional que ver cerca de Nápoles al que cada año llegan miles de visitantes.

Las excavaciones en Pompeya comenzaron en el siglo XVIII, quedando a fecha de hoy al menos un tercio de la ciudad por excavar. Desde 1997, esta antigua ciudad, al igual que la cercana Herculano, pasó a formar parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Algo que peligró cuando Pompeya sufrió varios derrumbamientos por una mala gestión y que hizo peligrar la posibilidad de conseguir nuevos fondos para el mantenimiento del yacimiento y para nuevas excavaciones.
Por suerte los gestores del yacimiento se pusieron las pilas y ahora Pompeya se ha convertido en un lugar cada vez más atractivo e interesante, tanto para los arqueólogos como para historiadores y turistas.

Fue con esa llamada de atención cuando comenzaron las obras de restauración de la Villa de los Misterios que tuvieron lugar entre 2013 y 2015. En ese momento se utilizaron innovadoras técnicas láser que permitieron la eliminación de capas de residuos y suciedad que se habían acumulado sobre los frescos que decoran la villa sin necesidad de utilizar productos químicos que podrían haberlos dañado. Posteriormente a esa primera intervención han venido otras. Dada la fragilidad de la villa, no es extraño encontrar siempre alguna zona cerrada por trabajos de conservación o estudio.
No dejes de leer el post Visitar Pompeya. Encontrarás toda la información actualizada para hacer más sencillo tu paso por el yacimiento.
Índice del artículo
Dónde está la Villa de los Misterios
Ubicada cerca de la puerta de Herculano, a las afueras de Pompeya, está magnífica villa fue construida en el siglo I a.C. Originalmente era una villa residencial, pero tras el terremoto de año 62 d.C. el lugar pasó a ser un complejo agrícola.
Para llegar a ella hay que dejar atrás el grueso del yacimiento, sus calles con termas, casas y templos. Se atraviesa la Necrópolis di Porta Ercolano, dejando a un lado la Villa di Diomede, otra de las grandes villas que no hay que perderse en Pompeya. Al final, está la que es sin duda una de las grandes domus de la ciudad en la que ver una muestra de las pinturas mejor conservadas en la región de Campania.

Villa de los Misterios contaba con estancias de gran tamaño ricamente decoradas, cuyo conjunto formaba una planta rectangular. Se descubrieron durante los trabajos de excavación llevado a cabo en Pompeya en 1909. Durante esas excavaciones también se encontraron, en una galerías subterránea, los restos de cuatro víctimas de la erupción del famoso volcán. Subir al Vesubio es sin duda una de las cosas más atractivas que hacer en esta parte de Italia.
Pinturas de la Villa de los Misterios
Esta villa pompeyana, alejada del grueso de la ciudad, está actualmente rodeada de cuidados jardines. Los trabajos de restauración y recuperación de espacios siguen en ella, por lo que no siempre se puede acceder a todos sus espacios.
Las estancias se articulan, como en casi todas las domus romanas, en torno a un jardín central con cisterna (peristylium) y el impluvium, ambos comunicados. El conjunto está rodeado de varios pórticos, desde uno de los cuales se accede al triclinium, el comedor de la casa. La estancia decorada con los frescos que han hecho de esta villa lugar de referencia en Pompeya. Todas las paredes de esta sala están decoradas con murales de gran tamaño, lo que sería una megalografía. Una pintura de grandes dimensiones con temas mitológicos, religiosos o históricos.

Estos murales que decoran la “sala de los misterios” se caracterizan por la presencia en las pinturas de elementos constructivos (columnas, pórticos) y fondos en los que aparece un paisaje. Algo que comenzó a aparecer en el llamado “segundo estilo pompeyano” en el que se empieza a tener en cuenta la perspectiva. En la parte superior e inferior de los murales hay un elemento típico del primer estilo pompeyano: los frisos que imitan mármoles multicolor.

¿Qué representan los murales?
Las pinturas de la “Sala de los Misterios” (número 9 en el plano de la casa) que dan nombre a la villa están relacionas con el culto mistérico a Dionisio (o Baco), dios del vino, de la fertilidad, del teatro y el éxtasis. En ellas aparece una novia realizando diferentes rituales antes de un matrimonio simbólico con el dios.

Las escenas de la Sala de los Misterios
Son diez las escenas que se representan en esta estancia de la Villa de los Misterios. Junto a cada pared hay una panel que ayuda a identificar cada una de las pinturas. Os dejo a continuación un resumen de ellas.

- Escena 1. Figura femenina que podría representar a la dueña de la casa. Podría ser una mera espectadora o la protagonista del ritual.
- Escena 2. Un niño, posiblemente Dionisio, bajo la mirada de dos mujeres, realiza un lectura ritual.
- Escena 3. Alrededor de una mesa aparecen tres mujeres que van a iniciarse en el ritual. Junto a ellas, una cuarta mujer, embarazada, lleva una bandeja con alimentos a la mesa.
- Escena 4. Aquí se representa una danza. Un hombre toca la lira, un sátiro toca el caramillo (una pequeña flauta) y una faunesa con orejas puntiagudas da de mamar a un cabritillo. En esta escena el personaje principal es una ménade (seguidoras del dios Dionisio) que baila moviendo un velo sobre sus hombros.
- Escena 5. Un sátiro (ser mitad hombre mitad cabra) interpreta los posos en un cuenco de vino.
- Escena 6. Boda de Dionisio y Ariadna, hija del rey Minos, el del Palacio de Knossos, uno de los lugares que ver en Creta.
- Escena 7. Un mujer arrodillada retira un velo para descubrir el falo que representa la fecundidad de Dionisio.
- Escena 8. La misma mujer ahora el flagelada. Apoyada en las piernas de otra mujer que la consuela, su rostro muestra dolor.
- Escena 9. Aquí una mujer observa la flagelación de la escena anterior, mientras que otra, de espaldas a la sala, baila cubierta solamente por un velo.
- Escena 10. La protagonista del ritual se peina. Ha superado todas las pruebas y es ahora esposa del dios.
Las pinturas murales de esta sala han sido una gran fuente de información para conocer el ritual y los pasos que daban las acólitas en su unión con Dionisio. También lo han sido para conocer como era la forma de vestir de las mujeres del Imperio Romano a finales del siglo I a.C.
Entrada a la Villa de los Misterios
Para acceder a la Villa de los Misterios sin problema hay que adquirir la entrada a Pompeya y las villas suburbanas (Villa dei Misteri, Villa di Diomede y Villa Regina en Boscoreale), algo más cara que la entrada Pompeya Express que incluye solamente la ciudad antigua.
Os recomiendo reservar la visita guiada por Pompeya y la Villa de los Misterios. Es en español, de 3 horas de duración e incluye la fascinante villa suburbana de los Misterios.
