Toledo es una ciudad con muchos lugares para visitar. En un día es imposible recorrerlos, por que lo que pernoctar en la ciudad es algo que merece la pena plantearse. Hay mucho hoteles con encanto en Toledo, tanto en su casco histórico como en los alrededores. Alojarse en uno de ellos es poner la guinda a la visita a una de las ciudades más bellas de España.
El Festival de las Linternas en el sur de Francia se celebra desde 2017 y se ha convertido ya en uno de los grandes eventos del invierno y la Navidad en el sur de Francia. La primera edición se celebró en Gaillac, en 2017. Desde entonces el festival ha pasado por varias ciudades. En 2025/2026 tendrá lugar en Brive-Castel Novel.
En cualquier momento del año hay mucho que ver en Toulouse, la ciudad rosa de Francia. Sus plazas, calles, museos e iglesias ofrecen suficientes atractivos para pasar una fin de semana en la capital de Occitania. También es una buena idea incluir la ciudad en una ruta por Occitania en diciembre. Un buen momento para disfrutar de Toulouse en Navidad, de sus mercados y su decoración.
Carcassonne es una de las ciudades más bellas del sur de Francia. Su magnífica fortaleza Patrimonio Mundial de la UNESCO atrae cada año a miles de visitantes. Sin embargo, Carcassonne en Navidad sigue siendo un destino tranquilo en el que el visitante puede disfrutar sin agobios de los eventos y actividades que la ciudad prepara cada fin de año. Nosotros conocimos esta ciudad y su Navidad en una ruta por Occitania en diciembre en la que también visitamos los lugares que ver en Toulouse y en Castres. Sin olvidar el recomendable Festival del Linternas Francia o los lugares que ver en Albi.
En la Royal Mile, la calle más famosa de la capital escocesa, se encuentra la Catedral de San Giles. Un lugar de visita obligada en la ciudad. Su ubicación hace que esa imposible no cruzarse en más de una ocasión con ella mientras se recorre Edimburgo. Probablemente sea, junto al Palacio de Holyrood y el Castillo de Edimburgo, uno de los edificios más icónicos de la ciudad.
La historia de Le Panier, una colorido y animado barrio de Marsella, se remonta al siglo VI a.C. En esa fecha los griegos fundaron Massalia aprovechando la posición elevada de esta parte de la costa. Algo que les permitía controlar quien se acercaba a ellos tanto por tierra como por mar.
