Museos de París

Pequeños museos de París

París es una gran ciudad con una enorme oferta cultural. No faltan en sus calles museos, galerías de arte, teatros y salas de exposiciones. Si pensamos viajar a la capital francesa todos pensamos en visitar Notre Dame, el Sena y el Museo del Louvre. Pero más allá de sus monumentos y museos más famosos hay otra París menos turístico pero igual de interesante. En este post os quiero acercar a algunos pequeños museos de París que me parecieron encantadores cuando los visité. Seguramente no habréis oído hablar de ellos hasta hoy. Pero os garantizo que os encantarán. Porque en su interior guardar magníficas colecciones de arte. Y porque están instalados en preciosa mansiones parisinas. Además tienen a su favor que al ser poco conocidos apenas reciben visitantes. Algo que hace su visita doblemente agradable.

Pequeños museos de París

Museo Marmottan Monet

Uno de mis pintores preferidos es Monet. Son muchos los museos que he visitado solamente para ver sus obras. La primera vez que fui a París disfruté de algunas de sus pinturas en el Museo de Orsay. Cuando regresé, no dudé en volver a ese museo. Pero curioseando acá y allá descubrí que había en otro museos de París con cuadros de ese pintor impresionista.

Uno de esos museos es el Museo Marmottan Monet.  Posee una de las colecciones de arte impresionista del mundo. Y en ella destacan las obras de Monet. El edificio en el que está instalado el museo es una antigua mansión que fue pabellón de caza de Christophe Edmond Kellermann, Duque de Valmy. La mansión fue adquirida en 1882 por Jules Marmottan.  Su hijo Paul quien agrandó el antiguo pabellón para dar cabida a su colección de objetos de arte y pinturas. Falleció en 1932, legando el edificio y las colecciónes a la Academia de Bellas Artes.

Fue en 1934 cuando el Museo Marmottan abrió sus puertas al público. Deambular por su interior permite recorrer las distintas estancias de la mansión. Todas ellas están decoradas con muebles de estilo imperio y algunos elementos decorativos de la época napoleónica. Pero lo más importante del museo es su colección de pintura impresionista. En sus paredes hay obras de Sisley, Pissarro, Renoir,  Manet y Berthe Morisot. Pero de lo que presume el museo es de tener la mayor colección de obras de Monet que existe en el mundo.

La colección de Claude Monet se exhibe en una habitación diseñada para ese fin. Es una oportunidad única de poder en ver en un solo espacio la obra del pintor impresionista. Desde pinturas de su jardín de Giverny a pinturas de la costa de Normandía o de París.

Museo Nissim de Camondo

Seguro que más de uno habéis visto alguna película en la que aparece una casa o mansión de principios del XX. En ella viven señores y criados. Cada uno en su zona, compartiendo espacios en algunos momentos, pero sin cruzarse de forma habitual. Pues bien, el Museo Nissin de Camondo es uno de los museos de París que da la oportunidad al viajero de ver de arriba a abajo una de esas mansiones. De contemplar dónde y cómo vivían los señores de la casa. Y también los criados.

Esta mansión la mandó construir en 1911 el banquero judío Moisés de Camondo. Hoy en día es una de las casas privadas más lujosas que conservan en París. En su interior se puede la gran colección de muebles y elementos decorativos que fue acumulando el dueño de la casa. Casi todas pertenecen al arte francés del siglo XVIII. Es por ello que la apariencia del interior de la casa parece anterior realmente a la época en la que fue construida. Sin embargo basta fijarse para darse cuenta de que la mansión tiene todas las comodidades que se podían desear a principios de siglo XX.

La visita al museo permite ver la amplia cocina, el comedor de los criados, los elevadores para los platos, el office junto al comedor familiar, la biblioteca, salones, el baño o las habitaciones. Uno tiene la sensación de estar curioseando en la vida de la familia que allí vive, pues todo está dispuesto como si realmente fueran a aparecer en cualquier momento.

El museo lleva el nombre del hijo del banquer0, Nissim. Murió en la Primera Guerra Mundial. Fue en 1935 cuando Moisés de Camondo legó al estado francés la mansión y las colecciones que alojaba.

Museo de la Orangerie

Este es otro de esos museos de París que los amantes de la pintura impresionista no pueden perderse.  El edificio que lo acoge resulta singular, ya que fue construido como invernadero de naranjos. De ahí su nombre. Hoy el museo acoge una de las más atractivas colecciones de pintura de París. En su paredes se pueden ver obras de Renoir, Picasso o Matisse.

Pero lo mejor del museo son las dos salas en las que se exponen las grande obras de “Los Nenúfares” de Monet. Para colocar estos cuadros se siguieron las instrucciones del propio artista. Gracias a la forma de las paredes, al entrar en las salas las pinturas parecen envolver al visitante. Dan la sensación de no tener fin, de que lo nenúfares realmente flotan en el agua.

Además de la exposición permanente, el Museo de la Orangerie realiza exposiciones temporales que se pueden consultar en su web.

Museo de Cluny

Este es uno de los museos de París que pueden no interesar a todo el mundo. Sin embargo, si te atrae la Edad Media, no debes dejar de visitar el Museo Nacional de la Edad Media de París. Conocido como Museo de Cluny. En su interior se puede ver la colección de arte medieval más completa del mundo. Y todo en el mejor marco que podía ofrecer París: la antigua residencia de los abades de Cluny, el edificio gótico más antiguo que sobrevive en París.

Recorrer este museo da la oportunidad de conocer tan solo un 10% de la colección total. Y es que de las 23.000 piezas que forman el fondo de la colección del Museo de Cluny, tan solo 2.300 están expuestas al público. Entre esas piezas hay lápidas, escudos y vidrieras. Sin embargo los protagonistas del museo son los tapices de la Dama y el Unicornio. Datan del siglo XV y se conservan en unas condiciones determinadas de luz y temperatura. Aparte de la entrada al museo, se ofrecen visitas guiadas que explican estos preciosos tapices y otras que recorren las galerías subterráneas de la antigua Lutetia, la ciudad sobre la que se construyó París.

En el recinto de museo también se pueden ver las termas galorromanas, una de las más valiosas construcciones de la antigüedad que se conservan en la capital francesa.

Museo Rodin

Seguramente este museo sea más conocido que los anteriores. Pero por si acaso y como es uno de mis preferidos entre los museos de París, lo vamos a nombrar también aquí. Es de nuevo un pequeño museo que ofrece la posibilidad de descubrir no solo la obra de Rodin. También da la oportunidad a visitante de entra en una bonita mansión parisina. Y de deambular por su cuidado jardín.

Este museo abrió sus puertas en 1919. Está ubicado en un antiguo palacete conocido con el nombre de  Hôtel Biron y edificado en 1732. El palacete estuvo habitado por distintas familias e incluso por una congregación de monjas. Ya en el siglo XX vivieron en él numerosos artistas. Jean Cocteau, Henri Matisse o Isadora Ducan se alojaron en la mansión. Más tarde llegó Rodin, y cuando la finca fue vendida al estado por sus legítimos dueños, el artista se negó a abandonar el palacete. A cambio, Rodin donó todas las obras y colecciones que había en el Hôtel Biron con la condición de que a su muerte se convirtiera en el Museo Rodin.

Y así fue. Hoy en sus dos plantas se han colocado un buen número de obras de Auguste Rodin y de Camille Claudel. También hay pinturas, esculturas y obras de la antigüedad procedentes de las colecciones del propio Rodin. La capilla y el jardín de esculturas también son dos lugares de la finca en los que se pueden ver otras obras del célebre artista. En total las colecciones están compuestas por 6.500 esculturas en mármol, bronce, terracota y escayola. Y también hay alrededor de 10.000 dibujos entre acuarelas, estampas y grabados.

Horarios y dirección de los museos

Museo Marmottan Monet

Martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas. Jueves hasta las 21:00 horas.

2 Rue Louis Boilly – Metro: La Muette, línea 9.

Museo Nissim de Camondo

Miércoles a domingo: de 10:00 a 17:30 horas. Jueves hasta las 21:00 horas.

63 Rue Monceau – Metro: Villiers, línea 3; Monceau, línea 2.

Museo de la Orangerie

Miércoles a lunes: de 9:00 a 18:00 horas.

Jardines de las Tullerias – Metro: Concorde, líneas 1, 8 y 12.

Museo de Cluny

Miércoles a lunes de 9:15 a 17:45 horas.

6, Place Paul Painlevé – Metro: Cluny-La Sorbonne , línea 10 ; Saint-Michel, línea 4; Odéon, líneas 4 y 10.

Museo Rodin

Martes a domingo de 10:00 a 17:45 horas.

79, rue de Varenne – Metro:  Varenne o Invalides, línea 13.

A todos estos museos de París se puede acceder con las Paris Pass y Paris Museum Pass. Y si estás en la capital española, no te pierdas los Museos de Madrid, mucho más que el Prado.

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Comentarios (07)

  1. Pues he de reconocer que en las dos veces que he estado en Paris ni siquiera fui al Louvre por falta de tiempo, así que esos, ni te cuento. Solo conozco el Cluny de oídas y el Rodin, y no me disgustaría ver ninguno de los dos.
    Un abrazo
    Carmen

  2. Pues me pasa como a Carmen, varias pequeñas visitas a la ciudad, pero con poco tiempo. Me apunto tus recomendaciones y totalmente de acuerdo contigo, una buena escusa para repetir Paris.

    Saludos
    GranPumuki

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