Sugar Hotel Corea del Sur

Sugar Hotel (o dormir en un hotel del amor)

¿Alguna vez habéis oído hablar de los “hoteles del amor”? Nosotros ya escuchamos este término en nuestro viaje por Japón, pero la verdad es que nunca no habíamos dormido en uno de ellos… hasta ahora. Al buscar hotel para alojarnos durante las tres noches que íbamos a pasar en Gyeongju (Corea del Sur) vimos que lo que de verdad nos gustaba era demasiado caro y además estaba demasiado alejado del centro de la ciudad, cerca del Lago Pomun. Para nosotros es fundamental que en cada ciudad el hotel esté bien ubicado, cerca de lugares de interés y de aquellos transportes que podamos necesitar durante nuestra estancia. Así que buscando y rebuscando, al final dimos con el Sugar Hotel, un alojamiento con un precio muy adecuado y con una situación inmejorable cerca de todas las estaciones de autobús de la ciudad, de las zonas de los túmulos reales de la dinastía Silla, de bastantes restaurantes y algunos cafés.

Ya había dado bastantes vueltas buscando hotel a nuestro gusto en Gyeongju, así que aunque el Sugar Hotel no era exactamente de nuestro estilo la ubicación compensaba sin lugar a dudas todo lo demas. Hicimos la reserva a través de  Booking.com y decidimos tirar la casa por la ventana: reservamos una habitación doble de lujo. El precio era tan correcto para nuestro presupuesto que ese espacio extra que nos daba la habitación nos parecía que compensaba los pocos euros de más que íbamos a gastar.

De modo que llegamos a nuestro hotel cuando ya había oscurecido en Corea y la primera impresión que nos dio la calle en la estaba ubicado es que era Las Vegas. Bueno, salvando las distancias y teniendo en cuenta que nosotros solamente hemos vistos esa ciudad en el cine o en la TV. ¿Por qué hicimos esa comparación? Pues imaginad una ciudad iluminada como cualquier, con farolas y las luces de los escaparates… y de repente llegas a una calle donde todos son luces de neón de colores y edificios iluminados en rosa y turquesa de arriba a abajo. Y es que sin duda la calle donde se encuentra el Sugar Hotel es la más luminosa de todo Gyeongju. La razón: en ella hay multitud de hoteles del amor y cuanto más horteras (para nuestro gusto occidental) sean, parece ser que a ellos les gusta más.

Sugar HotelEl resto de hoteles de la calle no puedo deciros como son, aunque en casi todos ellos se mostraban fotos de las habitaciones en el exterior junto a carteles y dibujos de chicas ligeras de ropa. En cuanto al Sugar Hotel, os cuento:

  • Si pasas más de dos noches alojado en el hotel, te recogen de forma gratuita en cualquier estación de tren de la ciudad. Nosotros llegamos Singyeongju, una estación a 20 min en coche de la ciudad, y allí estaban puntualmente esperando nuestra llegada.
  • La ubicación del Sugar Hotel ya os he dicho que es perfecta, sin duda pudimos corroborar que la información que encontramos antes del viaje era real.
  • Tiene una pequeña recepción donde se puede encontrar todo tipo de información sobre la ciudad, desde horarios, restaurantes (con su ubicación, precio aproximado y distancia desde el Sugar Hotel), transportes y hasta una Lonely Planet de Corea en inglés.
  • En la planta baja también hay un comedor pequeño, con unas 6 ó 7 mesas. Sirve como sala de desayunos, y cada noche te preguntan que quieres desayunar al dia siguiente de entre las opciones que te ofrecen (tienen desde bocadillo de salchichas a tostadas con mantequilla y mermelada) y a que hora lo quieres, y cada mañana puntualmente te lo sirve recién hecho. Hay una máquina de café y tú mismo te preparas dicha bebida o un té. También hay fruta, zumo y yogures.
  • Por si alguien lo necesita, hay parking gratuito.
  • Cuantan con Wi-Fi en todo el establecimiento y además va realmente bien.

Y ahora vamos a hablar de esa habitación pensada para noches “de amor”. Podría resumir diciendo que es seguramente la habitación más hortera que he visto en mi vida, conté hasta 8 tipos diferentes de suelo y paredes (imaginad el panorama, y por si no lo imagináis, podéis ver las fotos):Sugar Hotel Gyeongju

  • Nuestra habitación estaba en el último piso (tranquilos, hay ascensor y solamente era un 7º) y la verdad es que nada más entrar me pareció más pequeña de lo que pensaba. Pero es que había tantas cosas dentro…
  • La cama era muy cómoda, amplia, con sábanas de un blanco impoluto y con varias almohadas que no terminaban de convencernos aunque al final con una de ellas conseguimos dormir muy bien.
  • Teníamos un jacuzzi redondo que ocupaba casi tanto como la cama.
  • ¿Quién puede vivir sin una sauna? Pues también teníamos una.
  • Ducha amplia, separada del resto del baño. El inodoro de esos tipo japonés lleno de botones, en otro habitáculo independiente. El resto del baño (jacuzzi y lavabo) no tenían ninguna puerta.
  • Muchas amenities, desde jabones y cremas, a laca o cepillos de dientes. Lo que nos llamó la atención es que siendo un hotel del amor ¿dónde estaban los preservativos?
  • Había batas, toallas de diferentes tamaños, nevera (todo lo que había dentro de ella estaba incluido en el precio), una maquina que parecía un microondas y que era para mantener limpias tazas y vasos, ventilador, aire acondicionado, hervidor de agua, ordenador, secador… De todo. Excepto una cosa: no había armario en la habitación. Nada, ni pequeño ni grande. Todo lo que tenían para dejar la ropa era un espejo de pared con dos perchas y un perchero. Ya está. Yo hubiera perdonado la sauna que no usé por tener un armario donde dejar la ropa. Está claro que quienes usan estos hoteles no parece que vayan a pasar en ellos muchas noches.
  • Una ventana no muy grande daba a la calle y gracias a una contraventana opaca nuestra habitación del Sugar Hotel quedaba aislada no solo de ruidos, también de la luz. Y si la querías dejar abierta una mosquitera dejaba fuera a los insectos. Pero además, la habitación tenía un “techo descapotable” y es que gracias a un par de mandos, primero se podía quitar una enorme persiana de la enorme claraboya del techo, y después una cortina horizontal. ¿Dormir viendo las estrellas? Eso si que parece romántico.
  • Te piden que no entres calzado a la habitación, de modo que cuando abres la puerta hay un recibidor con un calzador y dos pares de zapatillas. Una invitación de dejar tus zapatos sucios (al menos del polvo de la calle) fuera del dormitorio.
  • Pocos hoteles he encontrado tan limpios como este. Siempre hay pequeños detalles, pero aquí, quitando el polvo encima de la sauna (que no fuimos buscando, solamente queríamos ver los ambientadores que envolvían nuestra habitación del Sugar Hotel en un fresco aroma), todo estaba en perfectas condiciones.

Sugar Hotel Corea del SurResumiendo puedo decir que aunque la habitación del Sugar Hotel no era cómoda para estar en ella, si que dormimos de maravilla pues era tranquila y estaba aislada de ruidos y luz. Durante nuestra estancia vimos a otros clientes en el ascensor o en la sala de desayunos, y la mayoría eran occidentales, incluso vimos una pareja alemana con una niña pequeña que hacía las delicias del personal del hotel. Durante nuestra estancia de tres días no vimos ni una pareja que pareciera estar allí para vivir una loca y apasionada noche de amor. Para nada nos pareció un tipo de alojamiento que haya que descartar cuando se va de turismo a Gyeongju, es más, creo que se puede recomendar sin problema porque es una buena opción en esa atractiva ciudad.

Cierto que el Sugar Hotel poco tiene que ver con mi concepto de “hotel romántico”, pero está claro que los coreanos y los occidentales tenemos gustos dispares aunque no por ello hay que dejar de descubrir lugares y conceptos diferentes a lo que estamos habituados. Puede que alguno hasta viva una noche de pasión arrebatadora rodeado de esos azulejos imposibles. En cualquier caso, que nadie venga a preguntar cosas más íntimas al respecto, porque eso forma parte del secreto de sumario y lo que puedo contar del Sugar Hotel, queda contado. FIN. (Ojo, que no quiero ser borde con esto, pero quita quita, que nunca se sabe por donde van a salir los comentarios jejejeje).

SUGAR MOTEL

Dirección:  Noseo-dong, Gyeongju-si, Gyeongsangbuk-do, Corea del Sur

Teléfono:+82 54-743-8989

Comentarios (15)

  1. jejeje, no se si el concepto es el mismo en Japón. ¿los vistes allá? Recuerdo que nos acercamos y en los que pudimos curiosear (por fuera) las habitaciones se alquilaban por horas y de forma anónima casi (había unos cajeros donde pagar y te salía la tarjeta para abrir la habitación).
    Daba la sensación que era un hotel para llevarse a la compañera de trabajo para ampliar los conocimientos durante unas horillas…
    En este de Corea, hasta te recogen en la estación!

    1. No, aquí es distinto (aunque no descarto lo de que sirva de nido de amor a parejas “secretas”). Si que se ven lugares para disfrutar en pareja, desde el jacuzzi a la sauna, pasando por la enorme cama, pero sin duda y por las parejas coreanas que pudimos ver en la calle, en estos hoteles se alojan muchas parejas jóvenes que en muchos casos parecían hasta recién casados… O esa película me monte yo jejejeje.

  2. Pues no había escuchado lo del hotel del amor jajaja pero la verdad que es curioso, tiene una pinta genial la habitación y el tema jacussi y sauna son mi debilidad, a quién no le gusta relajarse ahí… Lo de que no tenga armario sí que es raro, aunque como tú dices igual ni es necesario… Un abrazo

  3. Ui a mí me encanta! Recuerdo cuando buscaba alojamiento en Rio de Janeiro, las opciones más económicas eran los moteles y desterraba la idea del tirón! Pero siendo Asia, y después de este post, definitivamente es una buena idea: es cómodo, silencioso y con shuttle incluido… me parece una opción perfecta siendo el resto tan fuera de precio. En mi caso sí disfrutaría del jacuzzi y la sauna, no me podría resistir. El único contra que le veo es la decoración, un mal menor si está bien situado y por pocos euros.

    Gracias por el consejo!

    1. Bueno Diana, la decoración, al final íbamos solamente a dormir y tardábamos cero coma en cerrar los ojos… así no nos poníamos de los nervios con tanto azulejo de colores. Un abrazo.

  4. ¡pero si se ve estupendo! Vaaale la decoración deja “un poco” que desear pero estando limpio, bien equipado, céntrico, tranquilo y con el extra de que te vayan a buscar a la estación yo perdonaría sin problemas lo de armario (en realidad nunca los uso, para no dejar nada olvidado)

    1. Jajajajaja…. nosotros estuvimos en la gloria y me parece un hotel altamente recomendable. Cierto que al ser primavera no llevas abrigos ni mucha ropa que colgar, pero a mi me gusta al menos poner en perchas la ropa del día siguiente, para intentar que no parezca recién salida de la maleta 😉

  5. Que curioso, no conocía el concepto de hotel del anor. De hecho, cuando he empezado a leer pensaba que se trataba de una habitación por horas…. Jeje

    1. En Japón se puede alquilar por horas, y en Corea puede que también, pero todo lo que yo encontré ofrecía las habitaciones como un hotel convencional.

  6. En el Sugar Hotel nos quedamos, mi esposo y yo, tres noches en septiembre 2016. Nos gusto muchisimo este pequeno hotel, tan bien localizado. Las habitaciones muy limpias, amplias, su gerencia agradable y siempre dispuestos a ayudar. Los desayunos, suficiente para empezar el dia y con cuatro selecciones diferentes. Maquinas de lavar y secar la ropa, gratuitas…hasta el detergente gratis. Al final de la estadia, la senora duena del hotel nos llevo, gratuitamente tambien, del hotel a la estacion de trenes rapidos. Un trayectorio largo que nos hubiera costado bastante.
    Este hotel, es una muy buena opcion, si no se desea hospedarse en el area del Lago Bomun.

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