Cerca de 90 kilómetros separan Larache de Tánger. Si bien esta última es una ciudad que atrae a cada vez más turistas, Larache, sin embargo, queda casi siempre olvidada por aquellos que visitan Tánger. Y es una pena, porque la ciudad de la que os voy a hablar tiene suficientes atractivos para convertirse en un interesante lugar al que dedicar al menos una horas. Si seguís leyendo, descubriréis los mejores lugares que ver en Larache, cómo llegar a esta ciudad e incluso algunas opciones para comer o dormir en ella.
Índice del artículo
Cómo llegar a Larache desde Tánger
Aunque podríamos pensar que estando tan solo a 90 kilómetros de Tánger es sencillo llegar a Larache, la realidad es otra cosa. Si quieres saber cómo llegar a Larache desde Tánger, toma nota. El trayecto requiere del uso varios transportes y de algo de paciencia. Ya os adelanto que decir cómo hacer este trayecto cuesta más que hacerlo, y que aunque hay que invertir tiempo para llegar al destino, lo que espera al final merece mucho la pena.

De Tánger a Larache en grand taxi
Al preguntar en Tánger sobre el mejor modo de llegar a Larache, todos nos decían los mismo: el taxi compartido. Hay autobuses, pero son incómodos y hacen tantas paradas que puede resultar agotador. Por ello os cuento la forma para llegar a Larache desde Tánger con todos los pasos que yo di.
- A no ser que estés muy cerca de la zona conocida como Castilla, lo mejor será recurrir a un petit taxi (recordad que tienen que poner el taxímetro) para llegar a la Place du Maroc. Es allí donde está la parada de los grand taxi.
- Una vez en la parada de los taxis compartidos (grand taxi), tenéis que preguntar por el que va a Asilah. La capacidad de estos taxis es de 6 personas y salen cuando se llenan. El precio en 2026 es de 20 dirhams por persona (unos 2 euros). Si no queréis esperar siempre podéis ofrecer pagar las plazas que no se hayan llenado. Si calculas bien el tiempo y no sales demasiado tarde de Tánger, podrás disfrutar en un mismo día de los lugares que ver en Asilah y en Larache, aprovechando la parada que tendrás que hacer.
- Al llegar a Asilah, en la misma parada donde os deje es taxi tenéis que preguntar por el vehículo que va a Larache. De nuevo taxi compartido para 6 personas con un precio de 25 dirhams por pasajero.
- Importante: la parada de taxis y autobuses en Larache está muy lejos del centro. Merece la pena pedirle al taxista que os pare en la parte baja de la ciudad, poco después de entrar en Larache. Desde allí un pequeño paseo os llevará a la Medina y a la Corniche.

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Qué ver en Larache
Descubrir los lugares que ver en Larache es una de las mejores cosas que se pueden hacer desde Tánger. Se trata de una ciudad con un importante pasado español que se recuerda en el nombre de calles, plazas, tiendas y cafés. No hay que olvidar que el protectorado español duró hasta 1956, por lo que no es extraño encontrar personas mayores que hablan nuestro idioma y que además están encantadas de poder cruzar unas palabras en esa lengua que muchas veces formó parte de su infancia.

En el centro de Larache está la laberíntica Medina. Ahí donde termina ese zona en la que el azul y el blanco son protagonistas, comienzan a aparecer edificios de clara influencia española, similares a los que ver en Tetuán en el Ensanche, el barrio español de esa ciudad.
Los lugares que ver en Larache se pueden visitar en unas horas. Si se tiene más tiempo se puede dar un paseo hasta el yacimiento arqueológico de Lixus. Una antigua ciudad romana de la que se conservan algunos mosaicos y otros restos expuestos en un museo. Está a 5 kilómetros de la Medina, por lo que se puede coger una taxi que hará el trayecto por unos pocos dirharms. Yo no la visité porque quería regresar a Asilah para dar un paseo antes de volver a Tánger. Si os interesa ese yacimiento, deciros que abre todos los días de 9:00 a 18:00 horas.
Bulevard La Corniche
Si bajáis del gran taxi en la parte baja de la ciudad, tendréis que dirigiros hacia el oeste para llegar a La Corniche. Es posible que paséis por la Av. du Port. Ahí está el puerto de pescadores, un lugar que hace años se podía visitar y que recuerda sin duda al puerto que ver en Essaouira. Sin embargo, desde hace ya algún tiempo, el acceso al puerto está cerrado y vigilado. Solamente pueden acceder a él los pescadores y el personal que allí trabaja. A la derecha de la entrada hay una zona con puestos de comida perfectos para hacer una parada si queréis disfrutar de unas sardinas a la brasa o de cualquier pescado recién sacado del mar.
Volviendo a La Corniche, este amplio paseo que rodea la Medina tiene vistas tanto a la desembocadura del río Lucus como al Atlántico. Es un paseo muy frecuentado por los vecinos de la ciudad al caer la tarde, cuando los bancos del paseo invitan a sentarse y contemplar la puesta de sol. Sin olvidarse de las bonitas vistas de la Medina que se tienen desde este paseo.

La Medina, imprescindible que ver en Larache
Hay quien no le encuentra mucho encanto a la Medina de Larache. Personalmente, sin embargo, os tengo que decir que es uno de los lugares más pintorescos y auténticos que aún podemos visitar sin necesidad de ir a lugares remotos de Marruecos.

Sus calles empinadas y laberínticas suelen estar tranquilas. Parecen detenidas en el tiempo, esperando a que alguien se acerque curioso en busca de fuentes, mezquitas, puertas de colores y rincones llenos de encanto que bien podrían ser los protagonistas de una postal. Es uno de esos lugares que ver en Larache que te hacen entender como es la vida en una ciudad marroquí que aún no ha sido tomada por el turismo.

A pesar de su encanto, por ahora, esta Medina es un lugar en el que perderse sabiendo que raramente te vas a encontrar con otros turistas. Y eso que si esta ciudad, en lugar de estar pintada solamente de blanco y azul se llenara de flores, naranjas y sombreros podría hacer muy seria competencia a la famosa Chefchaouen.

Podría ser sin duda la versión junto al mar de esa turística ciudad azul rodeada de montañas. Es solamente una idea que ojalá nadie quiera llevar a cabo y la Medina de Larache siga teniendo es ambiente tan especial y auténtico que conserva a fecha de hoy.

Petit Souk, el zoco de Larache
Subiendo por las calles de la Medina se llega a esta plaza rectangular con soportales en la que el blanco y el azul siguen siendo protagonistas. Parece que todo lo que no pasa en las calles de la antigua Larache ocurre en su zoco.

En este mercado se pueden encontrar tiendas de ropa, de objetos para el hogar, electrónica y artesanía. Pero sobre todo de frutas y verduras, al fondo de la plaza. No hay que dejar de mirar la parte alta de los edificios de la plaza, decorados con atractivos murales que recuerdan las tradiciones de la ciudad.

Plaza Al Anouar
Al este de la Medina y del Petit Souk se encuentra esta agradable plaza arbolada. Un lugar de referencia para ubicar en el mapa otros lugares que ver en Larache. Para llegar a la plaza hay que callejear poco, pero si veis algún patio, no dudéis en asomaros. Puede que podáis observar una de esas imágenes de vida cotidiana cada vez más raras en las ciudades occidentales. Ropa tendida, niños jugando o mujeres charlando tranquilamente al sol, lejos del mundo masculino, forman parte de esa cotidianidad.

En la Plaza Al Anouar se encuentra la mezquita que le da nombre, con un alto minarete pintado en blanco y azul y una zona porticada decorada con azulejos. Algo escondido está el morabito Sidi Abdelkrim. Y cruzando la puerta con un arco de herradura apuntado que es uno de los accesos que comunican la ciudad con la Medina.

En el exterior, un bello edificio a la derecha, imposible de pasar por alto, aloja el Conservatorio de Música de Larache. Muy cerca está Borj al-Yahudi (Torre del Judío). Una torre fortaleza que alojaba el Museo Arqueológico de la ciudad, pero que cerró cuando todo su contenido fue trasladado al Museo de la Kasbah, uno de los lugares imprescindibles que ver en Tánger.

Castillo de la Cigüeña, otra fortaleza que ver en Larache
Solamente hay que caminar dejando una muralla a la derecha para llegar al Jardín de los Leones. Un agradable espacio público con bancos, sombras y una fuente que puede que funcione en algún momento. Lo más llamativo de este jardín es sin duda la estructura del Castillo de la Cigüeña (Castillo de Laqaliq). Fue construido en el siglo XVI y pasó a conocerse como Castillo de Nuestra Señora de Europa durante el dominio español de la ciudad, allá por el siglo XVII.

De estilo renacentista, se cree que esta fortaleza pudo ser diseñada por ingenieros italianos y construida por prisioneros portugueses. Su forma de triángulo estaba rematada en cada una de sus tres esquinas por otro triángulo con una pronunciada esquina que representaba una flecha. De esas tres curiosas estructuras de las esquinas solamente quedan dos, ya que la tercera fue destruida durante el Protectorado Español.

Plaza de España, un imprescindible que ver en Larache
También conocida como Place de la Libération, esta plaza es el punto de unión entre la nueva y la antigua Larache. Solamente una puerta separa la Medina de esta plaza en la que la tranquilidad del laberinto de la ciudad típica marroquí queda atrás para dar paso al bullicio, el tráfico y la animación de los modernos cafés.

La plaza, en la que crecen altas palmeras, está rodeada de atractivos edificios de clara influencia hispano-árabe. Es un lugar en el que sentarse a tomar un café o comer, por ejemplo en el elegante Café Centrale. Pero sin duda cualquier café de la plaza es perfecto para tomar el pulso a la ciudad mientras se disfruta de un té a la menta en uno de los lugares imprescindibles que ver en Larache.

Al-Kebibat, la fortaleza portuguesa
En el extremo occidental de la Medina se encuentra esta fortaleza, otra de las que sirvieron como defensa de la ciudad. Durante mi visita a la ciudad estaba siendo objeto de una seria restauración. Parte de sus murallas se pueden ver desde la Corniche, pero dado su estado de deterioro, hasta que terminen las obras permanecerá cerrada a los visitantes. Eso sí, cuando vuelvan a permitir el acceso seguro que nadie se quiere perder las vistas de la Medina y el océano Atlántico entre sus antiguas cúpulas construidas por los portugueses en el siglo XVI.

Hoteles para dormir en Larache
Si durante vuestro periplo por tierras marroquíes queréis alojaros en Larache, sabed que, aunque la oferta es menor que en otras muchas ciudades, aquí también vais a encontrar opciones para todos los gustos y bolsillos.
- Sultana Larache. En el corazón de la Medina, cerca de los lugares que ver en Larache, este hotelito es un riad con bonitas habitaciones y vistas a la ciudad desde sus azotea. Es uno de los mejor valorados de Larache. Sus precios incluyen el desayuno.
- La Maison Haute. Un hotelito familiar lleno de color cerca de la Plaza de España. Su ubicación facilita el acceso con equipaje. Sus habitaciones tienen capacidad para hasta 4 personas. Se puede desayunar en el alojamiento.
- Lixus Beach Resort. Situado a 7 kilómetros al norte de Larache, este hotel todo incluido es una opción excepcional para quienes quieren disfrutar de los atractivos de Marruecos, incluidos la playa y un magnífico alojamiento.

