Uno de los lugares más bellos que ver cerca de Tánger es sin duda Asilah. Un localidad de casas blancas rodeadas de murallas desde la que contemplar el océano. El arte urbano, las puertas de colores y los talleres de artesanos llena de azules, verdes, rosas y amarillos las calles de este pueblo que se puede ver en una mañana. En este post os voy a hablar de los lugares que ver en Asilah, cómo llegar a ella desde Tánger, dónde comer y también, por si os animáis, dónde podéis dormir.
Índice del artículo
Cómo ir de Tánger a Asilah
Aunque son cada vez más los viajeros que se animan a alquilar un coche y recorrer Marruecos sobre cuatro ruedas, también son muchos los que viajan a Tánger y quieren aprovechar su estancia en la ciudad para conocer otros lugares. Desde esta gran población que se asoma al estrecho de Gibraltar, se puede hacer una buena excursión a Cabo Espartel, ir a Tetuán o incluso a animarse a conocer los lugares que ver en Chefchaouen, la ciudad azul marroquí. Si queréis ir a esta última población, no dejéis de leer el post Cómo llegar a Chefchaouen.
Pero volvamos a Asilah. Un pueblo a tan solo 40 kilómetros de Tánger, tan bonito, que debería ser de visita obligada en la costa marroquí. A continuación os voy a contar que opciones tenéis para ir de Tánger a Asilah, tanto en transporte público como en una visita privada.
Tened en cuenta que para llegar a la estación de tren o autobús, seguramente tendréis que utilizar un petit taxi. Si necesitáis parar uno en circulación, tendréis que levantar la mano indicando el número de personas que sois y cuando el vehículo para, decirle vuestro destino. En el caso de que haya más pasajeros en el taxi el conductor tendrá en cuenta su ruta para llevaros o dejaros en tierra.

Tren de Tánger a Asilah
Una buena opción de transporte para ir de Tánger a Asilah es el tren. La estación está en la Avenida de España, a unos 3 kilómetros de la Medina. Al ser un trayecto tan corto se puede comprar uno de los económicos billetes de segunda clase en la que los asientos son bastante cómodos.
Taxi de Tanger a Asilah
Si decidís ir a conocer los principales lugares que ver en Asilah en taxi, tenéis varias opciones. Una de ellas es negociar con un grand taxi (los pequeños solamente pueden circular por la ciudad) en la taxi el precio del viaje. Depende de vuestra capacidad de regateo que el viaje os salga más o menos caro. Pero sin duda será la opción más rápida y cómoda para hacer el trayecto. No tendréis que desplazaros hasta ningún otro lugar para ir a Asilah en tren, autobús o taxi compartido.
Otra posibilidad es recurrir a los taxis colectivos. Los que salen hacia Asilah tienen su parada en la Gare Routière Principale ubicada a las afueras de Tánger, en Rocade 9-Sud y en la Place du Maroc. Los taxis colectivos tienen 6 plazas y no salen hacia su destino hasta que no se llenan. Si tienes suerte puede que el taxi se llene enseguida y puedas poner rumbo a tu destino. Pero también te puede pasar que no lleguen otros viajeros y que pierdas más tiempo del que te gustaría esperando. En ese caso siempre puedes ofrecerte a pagar las plazas que no se hayan llenado. Es lo que hicimos nosotras, pagando 5 plazas para no esperar más.
Los taxis colectivos te llevan hasta el Jardin Mahmoud Darwich en Asilah. Los que regresan a Tánger tienen su parada también junto a este parque, y en este caso es mucho más sencillo conseguir plaza en uno con más pasajeros, lo que hará que el trayecto sea más económico. Eso sí, hay que tener en cuenta que el espacio del vehículo para 6 pasajeros y el conducto es un poco justo, lo que a más de uno le puede desanimar a utilizar este medio de transporte. La parada en Tánger es en la Place du Maroc, a unos 40 minutos a pie de la Medina.

Autobús de Tánger a Asilah
Esta información os la doy con alfileres. Porque durante nuestro paso por Tánger, por más que preguntamos en el hotel, a taxistas y en la estación central de autobuses, nadie supo darnos información al respecto.
Al regresar a España he seguido buscando cómo ir de Tánger a Asilah en autobús, y he encontrado la que parece la forma de hacer ese trayecto en autobús. La empresa que hace ese trayecto es ALSA, y el autobús que une Tánger con Asilah sería el l2 que tiene parada cerca del Centro Comercial Metro.
Creo que no es el mejor medio de transporte para ir a conocer los lugares que ver en Asilah dada la excesiva distancia entre el centro de Tánger y la parada de origen del autobús.
Transporte privado a los lugares que ver en Asilah
La opción más cómoda, aunque también la más cara, es esta excursión privada a Asilah. Incluye recogida en el hotel o en el punto de la ciudad que vosotros decidáis y conductor de habla española. Los precios son por vehículo, por lo que siendo 4 personas o más la opción sale muy a cuenta.

Seguro para viajar a Marruecos
Nosotros nunca viajamos sin seguro. Hay muchas opciones en el mercado, pero yo siempre contrato con Intermundial. Cuando los he necesitado han respondido con rapidez y eficacia. Sus seguros cubren gastos médicos, retrasos en vuelos, robos o incluso, si fuera necesario, la repatriación.
Puedes contratar tu seguro para Marruecos en el siguiente enlace: Intermundial. Con esta aseguradora tienes garantizado un 10% de descuento . Si no se aplica de forma automática al hacer la contratación, puedes utilizar el código KRISPORELMUNDO10.
Si durante tu viaje quieres estar siempre conectado compra con antelación tu eSIM Civitatis desde 7 €. Tendrás datos desde el momento en el que pongas un pie en Marruecos.

Qué ver en Asilah
Esta ciudad costera es sin duda un remanso de paz. Tras conocer los ajetreados lugares que ver en Tánger, llegar a Asilah permite disfrutar de calma, aire fresco y calle tranquilas. Aquí el protagonista es el blanco de las casas. Un blanco interrumpido por el color de los muchos murales que decoran las paredes, por las alfombras que cuelgan de las fachadas y por esas puertas de colores tan fotogénicas.

El casco antiguo y la Medina están rodeados por una muralla defensiva construida por los portugueses tras conquistar la ciudad en el siglo XV y que se encuentra en un magnífico estado de conservación. Es dentro de esos muros donde están la mayoría de los lugares y rincones con encanto que ver en Asilah.

Qué ver en la Medina de Asilah
Dicen que la Medina de esta encantadora ciudad es la más limpia y cuidada del país. Conservan gran parte de su encanto al no haberse convertido (todavía) en una localidad excesivamente turística. Y no será por falta de atractivos. De ellos os voy a hablar, aunque sin duda lo mejor que podéis hacer en este lugar de Asilah es caminar sin rumbo, curiosear en cualquier calle y dejar que la ciudad os sorprenda con su encanto, su street art, la amabilidad de sus vecinos y ese vivir tranquilo que hace que muchos negocios no abran hasta bien entrada la mañana.
Puertas de la muralla
El acceso a la Medina se puede realizar por varias puertas. Bab Al Kasbah (Puerta de la Kasbah) es la entrada al recinto amurallado desde el oeste. A ambos lados hay dos de los torreones que ocupan las esquinas de la muralla: Borj Sidi Al Assili y Borj Al Kasabah.

Bab el Bahar es una puerta que puede pasar desapercibida, escondida tras la torre más alta de la Medina, construcción de la que luego os hablaré. Su nombre significa puerta del mar, y entenderéis a que se debe en cuanto la crucéis.
La tercera de las puertas principales de la muralla que ver en Asilah es Bab el Homar (Puerta Tierra) que comunica con la Avenue Mohamed El Hassani. Es probablemente la más atractiva de todas, gracias a ese acceso en codo tan típico de los accesos a las fortalezas. Estuvo decorada con enseñas portuguesas que el tiempo ha borrado casi por completo.

Gran Mezquita de Asilah
Si accedéis a la Medina de Asilah por Bab Al Kasbah enseguida encontraréis a vuestra izquierda esta mezquita, como todas las del país abiertas solamente a musulmanes. El exterior es de un blanco impoluto, salpicado por las ventanas y puertas de color verde. Fue construida en el siglo XVII y uno de sus elementos destacados es el minarete octogonal.

Borj Al Kamr
Caminando solamente unos metros se llega a la plaza más grande de la Medina, la Place Adbellah Guennoun. La rodean varias tiendas, un café que conviene evita por sus elevados precios y la pequeña Mezquita Lalla Saida.

Pero sin duda es la Borj Al Kamra la construcción más destacada de la plaza y uno de los lugares imprescindibles que ver en Asilah. Con sus 50 metros de altura, domina la ciudad. No en vano, fue construida a principios del siglo XVI y en su segunda planta vivió Isabel de Meneses, hija del rey portugués Manuel I. Por aquel entonces la segunda planta la ocupaba el consejo militar y la baja, una prisión. No hay que olvidar rodear esta torre defensiva para llegar a la Bab el Bahar, una de las puertas de la muralla de Asilah que mencioné antes.

Rue Ibn Khaldoune
Junto a la Mezquita Lalla Saida comienza esta calle peatonal que discurre paralela a la muralla. Recorrer esta calle es una de esas cosas placenteras que hacer en Asilah. Se escucha el sonido del océano y el calor del verano se suaviza con su brisa.

Es precisamente en esta calle donde podréis ver la puerta más famosa de la ciudad. Esa rodeada de manos junto a la que nadie se resiste a hacerse una foto. También hay atractivos murales tanto en la escuela al principio de la calle que en muchos puntos de Ibn Khaldoune. Merece curioseando por la calles que desembocan en esta apacible calle marroquí. Encontraréis buganvillas cubriendo fachadas, interesantes tiendas de artesanos, pequeñas mezquitas, muchas puertas de colores y, sobre todo, mucho sosiego. Siempre digo que la gente de Asilah tiene claro que la vida con prisas no es mejor.

Palacio Raissouni, imprescindible que ver en Asilah
Encontraréis este palacio hacia la mitad de la Rue Ibn Khaldoune, frente a la Torre de San Francisco que sobresale de la muralla para acercarse a la orilla de océano.
El palacio es uno de los lugares más atractivos que ver en Asilah. Fue construido a principios del siglo XX por un adinerado jefe tribal, consiguiendo crear con sus estucos, mosaicos y arcos un magnífico ejemplo de arquitectura morisca.

Tras años de abandono, el palacio fue restaurado y ahora es un centro cultural en el que ser realizan actos culturales durante todo el año. Uno de los más destacados es el Festival Internacional de Asilah que se celebra desde 1978, momento en el que se reúnen en la ciudad artistas e intelectuales llegados de todo el mundo para exponer sus obras y participar activamente en la decoración de las calles de Asilah.
Si encontráis el palacio Raïssouni abierto, no dejéis de visitarlo. Recorrer sus ornamentadas salas mientras se contemplan obras de arte es sin duda una magnífica experiencia.

Mirador de Caraquia
Al final de la Rue Ibn Khaldoune está otro de los lugares que ver en Asilah. Un mirador sobre un espigón desde lo se tienen preciosas vistas de la ciudad, con la muralla, las casas blancas, la playa y el Atlántico como protagonistas de la estampa.

Bajo al mirador hay un pequeño cementerio musulmán junto al morabito (mausoleo) de Sidi Ahmed El Mansur, del que se puede distinguir la pequeña cúpula blanca.
Desgraciadamente, allí hay también una gran cantidad de botellas y latas, parece se que aunque la Medina de Asilah es uno de los lugares Patrimonio Mundial de la UNESCO, el tema limpieza está al mismo nivel de olvido que junto a uno de los lugares que ver en Essaouira: su muralla.

Arte urbano que ver en Asilah
Cada verano desde hace ya varias décadas, los muros de Asilah se encalan para convertir la ciudad en un enorme lienzo en blanco durante las tres semanas que dura del Festival Cultural Internacional. Es en esas semanas cuando artistas internacionales llenan de color Asilah con sus obras. Arte efímero que solamente decorará la ciudad durante un año. Pasado ese tiempo, otras obras pasarán a ser las protagonistas de las calles de esta bella localidad marroquí.

Es por ello que el arte urbano que ver en Asilah varía de año en año. Salvo raras excepciones, son pocas las obras que perduran en el tiempo. No puedes regresar a Asilah deseando ver las obras que contemplaste el año anterior. Porque aquí no hay exposiciones permanentes, el arte temporal es el que manda en Asilah.




Qué ver fuera de la Medina de Asilah
Es cierto que la parte más atractiva de Asilah es su casco antiguo, uno de los más bonitos de Marruecos. No hay nada en esta ciudad comparable a callejear sin rumbo fijo por las calles de la Medina. Pero si tienes tiempo y te apetece conocer algo más en en la ciudad, puedes dejar atrás el recinto amurallado y dirigirte a una de las playas de Asilah. Justo al norte de la Medina encontrarás la Playa de Asilah y al sur la Playa Lalla Rahma. La primera tiene una zona de arena más amplia, mientras que en la segunda destaca la zona rocosa que llega hasta el agua.
A poca distancia de la Bab Al Kasbah está el puerto de Asilah. Puede parecer que está prohibido entrar, pero no es así. Basta acercarse a los vigilantes que hay en la entrada y comentar que quieres hacer unas fotos para que te animen a visitar la zona de los barcos de pescadores.

Por último, podéis dar una vuelta por la animada Avenida Mohamed El Hassani. Una calle repleta de restaurantes baratos que atraen a locales y turistas con sus menús fijos a precios económicos. Algo a lo que se puede sumar una cerveza por la que te cobrarán tanto como por la comida, pero que, a pesar de tener que beberla con disimulo, a más de uno le sabrá a gloria.
No os puedo recomendar ninguno de estos restaurantes para comer porque nosotras fracasamos estrepitosamente. Después de muchas vueltas nos decantamos por el local con la terraza más llena de clientes, algo que nos parecía indicativo de productos frescos. Pedimos calamares que tuvimos que dejar por el fuerte sabor a amoniaco que tenían. Indicativo de que el producto no es tan fresco como debería. Eso sí, nos fuimos con una cerveza entre pecho y espalda.
Dónde dormir en Asilah
Si queréis alojaros en cerca de los lugares que ver en Asilah y de paso disfrutar de la tranquilidad nocturna de esta ciudad marroquí, os recomiendo un par de sitios:
- Hotel Al Alba Hammam. Probablemente sea el alojamiento más bonito de Asilah. Sus habitaciones blancas y azules parecen una extensión de las casas de la Medina y del océano. Tienen un buen restaurante y un precioso hamman.
- Asilah 32. Para estancias más largas este es sin duda un establecimiento a tener en cuenta. Sus apartamentos están decorados con muebles funcionales y baños modernos. Algunos de estos apartamentos tienen vistas al mar.

