Escaparse a Navarra es siempre una buena idea. Un lugar perfecto para pasar un fin de semana descubriendo pequeñas ciudades medievales o las bodegas de la zona. Para mi el fin de semana que pasamos en tierras navarras era la primera salida tras muchas semanas inactiva tras la lesión que me hice en mi viaje a Malasia y Singapur. Tenía ganas locas de salir después de todo el verano en casa, así que nada más empezar septiembre nos fuimos hacia el norte para pasar un fin de semana conociendo algunos rincones de una de las provincias que no habíamos visitado juntos. El hotel elegido para alojarnos durante nuestra estancia fue el Hotel Ríos, en San Adrián.
¿Alguna vez os habéis parado a pensar en los edificios de un siglo u otro que habéis conocido durante vuestros viajes? Yo nunca lo había hecho. Visitas ciudades y recorres sus calles. Durante el paseo ves todo tipo de edificios. Desde iglesias a teatros, sin olvidar todos esos que forman parte del paisaje urbano y que muchas veces son sencillamente edificios residenciales. Vas tomando nota y aprendiendo de cada lugar que ves y los vas situando en una época u otra. Pero nunca me había parado a pensar de entre todos ellos cuales son los edificios del siglo XX que por una razón u otra me han gustado más. O sencillamente han llamado más mi atención.
Tengo que confesar que conocer la capital irlandesa fue una de esas gratas sorpresas viajeras que uno encuentra en el camino. Dublín no era una ciudad que tuviera especial interés en visitar. Pensaba en ella como la hermana triste de Londres. Pero mientras buscábamos algún destino para pasar un fin de semana invernal se cruzó en nuestro camino una oferta irresistible para volar hasta ella. Así que sin pensarlo dos veces compramos los vuelos y la guía para empezar a organizar los tres días que íbamos a pasar allí. Y poco después descubrimos los muchos colores de Dublín. Esos que tiñen puertas, ventanas y fachadas.
Los viajes forman parte de mi vida. Es la actividad que más me aporta como persona y con lo que más disfruto. Ya sea al preparar un nuevo periplo, al realizar el viaje o la vuelta, revisando fotos o escribiendo mis experiencias en el blog. Digamos que el viaje dura mucho más que esos días que paso en el destino. Todo empieza cuando decido el lugar que quiero conocer y me empiezo a documentar con guías de viaje, en internet, en otros blogs y cada vez más, con algunos libros de historia o basados en ella.
Viajar a Nepal no es un empresa sencilla. Este atractivo país a los pies del Himalaya está cubierto de valles y montañas hasta su frontera con India. El transporte público no es bueno ni frecuente. Las gasolineras se quedan sin combustible cuando uno menos se lo espera. Y las carreteras suelen estar en un estado lamentable, gracias sobre todo a las en ocasiones torrenciales lluvias monzónicas. Aún así, un viaje a Nepal puede ser una de las mejores experiencias que uno pueda imaginar.
Milán, una de las ciudades más grandes de Italia. Y también una de las capitales mundiales de la moda. La capital de la región italiana de Lombardía tiene suficientes atractivos como para dedicarla al menos un día. Además, su cercanía a Bérgamo y a los lagos a los lagos del Norte de Italia la convierte en una buena base para explorar esa zona del país. En este artículo os voy a contar lo que nosotros vimos en la segunda ciudad más grande de Italia y todo lo que hacer en Milán en un día.
