Harburg es uno de esos coquetos y pequeños pueblos que ver en la Ruta Romántica alemana. El río Wörnitz lo atraviesa, dejando a un lado la parte nueva de la localidad y al otro, el casco histórico. Dominando todo el conjunto, uno de los castillos más grandes y mejor conservados del sur de Alemania. Es tan bonito que Michael Jackson se enamoró de él y estuvo a punto de comprarlo. Parece ser que un día de densa niebla hizo que la operación se cancelara.
Son muchas las capitales europeas perfectas para una breve escapada. Desde España es sencillo llegar a muchas de ellas en avión o tren para disfrutarlas durante un fin de semana. A mi una de las que que más me gusta es la capital portuguesa. Por su ubicación, su ambiente algo decadente, lo bien que se come y la cantidad de cosas que se pueden hacer en ella. Seguro que todos tenéis una lista de cosas que hacer en Lisboa. En este post, voy a contaros cuales son para mi esas cosas que haría una y otra vez en la ciudad en la que el Tajo se une al Océano Atlántico.
Uno de los lugares turísticos más populares en Alemania es sin duda el Castillo Neuschwanstein. Forma parte de la Ruta Romántica alemana, un recorrido por tierras bávaras que comienza al norte de la región, en Würzburg, y finaliza en Füssen, a poco kilómetros del castillo
Cruzando el estado de Baviera de norte a sur encontramos la Ruta Romántica alemana. Una ruta muy popular en Alemania que se puede hacer en coche, caminando o en bicicleta. A lo largo del camino van a apareciendo castillos, ríos, pueblos de cuento y antiguas ciudades imperiales mientras el paisaje va cambiando según nos vamos acercando a los Alpes. Descubre en este post secretos y curiosidades de esta fascinante ruta por tierras alemanas.
Uno de los días de nuestro viaje a Nantes pusimos rumbo a Trentemoult, un antiguo pueblo de pescadores situado en la orilla opuesta del río Loira, ese río al que saludan elegante castillos desde sus orillas y en el que también se pueden encontrar lugares tan pintorescos como éste.
El arte urbano en Nantes aparecerá en cualquier rincón de la ciudad. Una pintura aquí, una escultura allí, un rótulo de una tienda un poco más allá. La línea verde, esa que recorre la ciudad pasando por la mayoría de los lugares que ver en Nantes os llevara hasta casi todas estas obras. La mayoría se distinguen sin problema, pero si ves en esa línea un ojo dibujado, para y mira alrededor. Encontraras un callejón o un puerta que hay que cruzar para dar con algún lugar de interés.
