Ceylán

Sri Lanka (conclusiones con la cabeza fría tras un viaje a Ceylán)

Cuando regresamos de nuestro viaje a Sri Lanka vinieron con nosotros todo tipo de sensaciones y la certeza de que a pesar de haber disfrutado de nuestro paso por la antigua Ceylán ese pequeño país asiático no es ese destino tan fascinante que habíamos imaginado y del que todo mundo habla maravillas. Qué nadie quiera entender que con esto estoy diciendo “Sri Lanka no me gustó” (es un país bonito y yo no voy a decir lo contrario) o “que no disfruté del viaje” porque no es así, pero quiero compartir lo que encontré durante mi recorrido por la isla.
¿Por dónde empezar? Quizás por algo que había escuchado en varias ocasiones sobre las semejanzas entre India y Sri Lanka, que si Sri Lanka es la India limpia o que visitar la antigua Ceylán es como ir a India pero sin sus inconvenientes. Pues bien, al respecto decir que quitando el color de la piel de los habitantes del sur de India y los de Sri Lanka yo encontré pocas semejanzas más. Empecemos diciendo que India es un país mayoritariamente hindú (ya sabéis, esa religión con infinidad de dioses como Siva, Visnu o Parvati) y sin embargo Ceylán, aunque tiene una importante cantidad de población tamil hindú, es un país budista. Si hablamos de arquitectura, en India se pueden visitar magníficos fuertes y palacios, templos dravídicos que dejan con la boca abierta, tumbas mogoles conocidas en todo el mundo…. Sri Lanka sin embargo y a pesar de tener varios lugares dentro de la lista de lugares patrimonio de la Humanidad cuenta con un puñado de lugares interesantes pero que en pocos casos dejan asombrado por ser especialmente bellos, espectaculares o diferentes. Son sitios que merece la pena ver pero que no dejan esa sensación de quiero más. En cuanto a las ciudades, no podemos decir que las de India sean de esas por las que apetece pasear sin rumbo por su encanto, pero si hay un puñado de ellas que tienen un buen número de lugares que merece la pena visitar y mercados llenos de color en los que perderse. Cierto que las de Sri Lanka están más limpias, pero carecen de la identidad de lugares como Jaipur, Puskhar, Varanasi o Mysore. A excepción de Galle o quizás Kandy, en ninguna descubrimos una ciudad que recordar por nada especial. Y por mencionar otra de las razones que diferencian ambos países, hablar de la falta de ese color que hay en India gracias a los turbantes y saris de sus gentes. En Sri Lanka es cierto que algunas mujeres visten con sari, pero además de llevarlos de forma distinto a las mujeres indias, tampoco tienen esos colores imposibles que llenan calles y desiertos indios.

Ceilán
Volviendo a su arquitectura, evidentemente al ser un país budista lo que más vimos durante en nuestro viaje fueron lugares religiosos de dicha fe. Encontramos infinidad de dabogas más o menos grandes, antiguas o modernas… Son algo similar a las estupas de Nepal, pero en Ceylán son lugares mucho más sencillos, apenas la campana de ladrillo, una plataforma alrededor con alguna capilla, y poco más. Hay dos o tres tipos, pero vistas una de cada tipo, prácticamente vistas todas. También se encuentra uno antes esculturas de Buda en todo tipo de posiciones y de diferentes estilos. No se trata de comparar, pero aunque hay lugares como Dambulla con más Budas de los que uno pueda llegar a contar, nada que ver con los que se pueden ver en Tailandia o Myanmar. Algo que me pareció sorprendente fueron los precios de las entradas a la mayoría de los lugares que fuimos visitando. Abrir la cartera y dejar en una taquilla 1000, 2000 ó 3000 rupias parecía lo más normal del mundo. En ningún país de Asia habíamos pagado entradas tan caras, ni tan siquiera visitar lugares únicos como Bagan o el Taj Mahal supone un desembolso tan exagerado. Pero por supuesto, cruzas medio mundo y no te vas a quedar sin visitar por dinero los lugares que has ido a ver.

Ceilán

También hay que hablar de comida y decir que es bastante pobre. En Ceylán se puede comer buen pescado y marisco fresco, pero el plato más popular es el curry, mucho más elaborado que el indio, pero también más picante y menos apetitoso. Yo lo probé en un par de ocasiones, y me dejó bastante indiferente. Evidentemente uno no se va a quedar sin comer, la globalización ha llegado allí en forma de Pizza Hut, y no faltan restaurantes chinos, italianos, indios… Lo que si merece la pena tomar a todas horas es un buen té o un zumo natural de cualquiera de esas sabrosas frutas tropicales que crecen en la isla.

Guía de viaje Sri Lanka
Había leído en diferentes foros lo cordial y encantadora que es la gente en Sri Lanka, y sobre este punto por desgracia tengo que hacer un apunte de algo que nos dejó mal sabor de boca en este viaje. Si es cierto que la gente de a pie, esas personas anónimas con las que te cruzas en templos o ciudades, esos niños y mujeres que miran al extranjero con curiosidad son agradables, sonríen con prudencia y están casi siempre encantados de posar para la cámara de quien les enfoca. Pero hay otro grupo que hace un flaco favor a su país tratando a los turistas como si fuéramos fábricas de dinero y además tontos. En más de una ocasión fuimos conscientes de que nos estaban timando con toda la desfachatez del mundo y es algo que nunca nos había pasado en ningún viaje.

No se vosotros, pero yo tengo mi casa decorada con todo tipo de cosas que compro en mis viajes, ya sean cuadros, objetos de madera, bronce o incluso telas. Pues en Sri Lanka no encontré nada diferente a lo que es habitual encontrar en India o Nepal. Es más, quitando algunos objetos de bronce usados en los templos, el resto eran exactamente las mismas cosas que en su país vecino (elefantes de madera, cajas con espejitos o ropa) solamente que cinco veces más caras, y por mucho que se regateara el precio seguía siendo mucho más elevado que en India, lugar del que en más de una ocasión nos confesaron que llegaba esa mercancía. Tan sólo encontramos una cosa que nunca habíamos visto que son las máscaras típicas de zona sur de la isla.

Probablemente las dos cosas que más me han gustado de Sri Lanka han sido sus paisajes, ese verde constante, ya sea cerca del mar con esas playas a la sombra de los cocoteros o las montañas cuyas laderas están cubiertas por las plantaciones de té y los viajes en tren asomada a las puertas de los vagones sintiendo la brisa en la cara y con los ojos llenos del azul y el verde del horizonte.

Hill County
Para resumir, estas son mis conclusiones (buenas y malas) sobre el viaje  que nos hizo recorrer Sri Lanka:

  • Ha sido un buen viaje por un país que se puede recorrer perfectamente por libre, con lugares para todos los gustos (arte, cultura, naturaleza, playa…) y en el que hemos disfrutado, lo hemos pasado bien, nos hemos reído y hecho cosas especiales como caminar sobre las vías de un tren o salir en busca de elefantes y tigres (de los primeros vimos algunos, de los segundos, ni rastro).
  • Hemos probado todos los zumos que uno pueda imaginar, nos hemos alojado en hoteles especiales (y más caros de lo que uno pudiera imaginar) y hemos hecho cientos de fotos. Sin embargo la comida nos ha dejado ni fu, ni fa….
  • Estar frente a las Damas de Sigiriya ha sido seguramente el momento más señalado del viaje desde el punto de vista de las visitas culturales.
  • La mayor decepción probablemente ha sido esa parte de la población que nos han violentado e intentado tomarnos el pelo. Por fortuna hay gente honrada y decente cuyas sonrisas nos hemos traído en forma de recuerdos de momentos vividos y de algunas fotos.
  • Conseguimos encontrar imágenes tan típicas de Ceylán como los pescadores zancudos o las recolectoras de té en Nuwara Eliya. Eso si, los primeros parece que ya hacen de su palo un negocio cobrando por las fotos de los viajeros (dicen que ganan más que pescando)
  • Creo que es la primera vez que volvemos de un viaje a Asia con más hueco en la maleta a la vuelta que a la ida, y es que aunque no soy ni de lejos una compradora compulsiva, si me encanta perderme por esos mercados de Asia en busca de algún objeto especial para mi casa.
  • Sri Lanka me ha parecido un país mucho más caro que sus vecinos India y Nepal, pero también un lugar con precios por encima de los que se encuentran en Indonesia, Myanmar e incluso lo que recuerdo de Tailandia.
  • En algunos momentos la antigua Ceylán me daba la sensación de tener poco que ofrecer, de encontrarnos con algunas horas en las que lo más interesante que se podía hacer era buscar un local para tomar un té o una cerveza.
  • Me resultó agradable la sensación de tranquilidad y seguridad en casi todas partes, no verme acosada por vendedores o niños en casi ningún momento. Es un país con la renta per cápita más alta de Asia meridional y eso se nota en sus calles y en sus gentes.
  • Recorrer el país nos ha llevado a conocer sus antiguas capitales culturales, recorrer las montañas y plantaciones de té del centro del país o a relajarnos en la playa a la orilla del océano. Pero muy pocas veces nos hemos asombrado y sumado algunos de esos lugares a la lista de “lo mejor que hemos visto”

En definitiva, me ha gustado conocer Sri Lanka, pero igual que de otros países regreso a casa pensando que volveré a visitarlos, a lo que fue uno de los países de la ruta de la seda no volveré teniendo aún tanto mundo por conocer. Eso si, a aquellos viajeros que no conozcan Asia es probable que la antigua Ceylán sea un buen punto de partida para empezar a descubrir ese continente.

Comentarios (12)

  1. Eso he leído y me han comentado conocidos que han visitado la lagrima de la India: sobre todo en cuanto a los precios de las entradas. Sin embargo, esto no me quita las ganas de querer visitarla! Me parece un destino que aunque pueda decepcionar en algunos aspectos, seguro que ofrece mucho de lo que busco cuando viajo. Ay, y esas playas! Un saludo

  2. La verdad es que tus sensaciones han sido bastantes agridulces. Quizá por la expectativas. O quizá por haber estado en otros países asiáticos antes. Lo del precio de las entradas y los intentos de timo chamusca bastante, aunque por desgracia poco a poco se van pasando en varios de estos lugares must.
    Espero poder descubrirlo por mi mismo algún día, porque la verdad es que a mi me sigue apeteciendo ir. al fin y al cabo, lo importante es acumular experiencias, aunque estas no sean tan bonitas como en otros lugares.
    Me gusta tu realismo en el momento de transmitir las sensaciones.

    1. Hablar de lo bueno de un destino siempre el sencillo, pero también hay que contar lo malo, eso que despinta de rosa el destino que hemos elegido con ilusión. A pesar de todo los disfrutamos y nos gustó, pero no deja de ser un país con una oferta limitada para el viajero.

  3. Yo estuve en Sri Lanka hace dos meses y la verdad que me gustó mucho el viaje. Aunque es cierto todo lo que dices respecto a las estafas y el tema dinero en general, creo que una vez que has entendido como funcionan se puede disfrutar bastante del viaje: (casi) siempre que alguien te lleve a un sitio o haga algo por ti, se llevará una comisión. Luego hay que saber que hay un precio turista y uno local. A partir de ahí, llegando solo a los hoteles y demás sitios, y regateando al máximo los precios nosotros no encontramos mayores dificultades. Si bien es cierto que puede llegar a ser muy molesto, las estafas suelen ser evidentes.
    De nuestro viaje me quedo con Trincomalee y Tissamarahama por sus gentes, nada que ver con el resto del país, y con sus playas en el caso de Trinco. En el sur muy bonitas playas también, pero las corrientes son más peligrosas. Recomiendo también el parque de Yala y el viaje en tren de Kandy a Ella, espectacular!

    1. Yo como digo en el post, disfruté del viaje, pero esa sensación de estar siempre alerta me terminaba agotando. Menos mal que la gente que nada tiene que ver con el turismo afortunadamente compensa a mal hacer de todos los demás.

  4. Interesantes reflexiones Cris. Nosotros apenas estuvimos un día en Sri Lanka (escala) por lo que todo nos pareció maravilloso y nos quedamos con muchas ganas de volver.
    No sabía lo que comentas de los precios y sí, la sensación de estar siempre alerta es muy incómoda y puede arruinar un poco el viaje.
    Quedémonos con lo bueno! Un abrazo!!

    1. Al final hasta lo malo para transformarse y somos capaces de recordarlo como una simple anécdota, pero te aseguro que lo pasamos mal y terminamos agotados. Un abrazo.

  5. Pero q es lo que os hacia estar tensos y en alerta? Si no es un país donde me sienta segura tendría que descartarlo, eso es primordial para mi, que viajo sobre todo para DISFRUTAR. Además viajo con mis hijos, y tengo q sentirme yo segura primero para saber que soy capaz de protegerles. Te agradecería más información al respecto. Gracias

    1. Aunque el país nos gustó mucho y es sencillo recorrerlo por libre, nosotros tuvimos más de una mala experiencia con gente relacionada con el turismo: alquiler de coches, cobradores de autobuses, oficinas de cambio… Disfrutamos del viaje pero es el único país en el que la gente nos ha decepcionado. Escribí un post al respecto (te lo dejo por si lo quieres leer http://www.krisporelmundo.com/sri-lanka-los-reyes-de-la-estafa/) en el que explico esa sensación constante de estar alerta para ver por donde salían con la intención de sacarte lo que pudieran. Es mi impresión y así lo vivimos durante nuestro viaje… Un saludo.

      1. Ya ne lo he leido y me has dejado más tranquila, pensaba que era inseguro en otro sentido. Si al.final vamos (dependerá del precio de los billetes!! A ver si hay alguna buena oferta este año) estaré un poco atenta, aunque si te timas y no te enteras pues eso que ganas ???
        Gracias por la información!

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