Perú es un país que en la antigüedad tuvo un gran poder gracias a la presencia del Imperio Inca, se dice de hecho que este fue uno de los sitios que más trabajo les costó a los conquistadores españoles doblegar gracias a la valentía de sus habitantes.
Hace tiempo que tenía ganas de regresar a Grecia. Estuve hace años y se me quedó una espinita clavada pues visité sus islas con un crucero y me supo a poco el tiempo que pasé en cada una. Sobre todo en Creta. La quinta isla más grande del Mediterráneo, cuna de la cultura minoica, con un territorio en el que las montañas llegan hasta el mar. Pero volar a Creta desde Madrid no es tarea sencilla. Al menos si se busca un vuelo directo. Menos mal que se cruzó Iberia Express en mi camino y pude cumplir mi deseo de regresar a tierras griegas.
En el corazón del Alto Alentejo se encuentra una pequeña localidad que ya habitaron los romanos. El tiempo pasó por ella y hoy sus casonas, fuentes y otros edificios históricos convierte a Alter do Chao en una localidad a la que merece dedicar al menos una horas en un viaje por tierras alentejanas.
En nuestro último viaje a Portugal estuvimos recorriendo la preciosa y poco conocida región del Alentejo. Los castillos, los olivos y las viñas nos acompañaron en nuestra ruta. Y para dormir, elegimos cinco magníficos alojamientos. Fue complicado decantarnos por estos en concreto, pues son muchos los hoteles con encanto en el Alentejo.
Olvidado por el turismo de masas o ese que busca la foto perfecta para subir a Instagram, Bonilla de la Sierra mantiene intacto ese encanto que le hace merecedor de estar en la lista de los pueblos más bonitos de España. Muy cerca de los lugares que ver en Piedrahita y de algunas bonitas rutas entre prados y arroyos, este pueblo es el lugar perfecto para respirar aire puro y disfrutar del silencio mientras se descubre su patrimonio.
Una de las ciudades más bonitas que se pueden ver en Trentino Alto Adige es sin duda Bressanone. Una localidad que hasta la Primera Guerra Mundial perteneció al Imperio Austrohúngaro, pero que tras esa contienda pasó a formar parte del territorio italiano. Gran parte de la población de la ciudad sigue hablando alemán y Bressanone conserva su nombre en esa lengua: Brixen.
