Ayer me enteré de que B the travel Brand Xperience había convocado un concurso para bloggers. El premio: un blogtrip en Isla Mauricio para cuatro viajeros. Lo primero que pensé fue “voy a enterarme de lo que tengo que hacer para poder participar, yo quiero esas vacaciones”. Leí detenidamente todo sobre la convocatoria, el premio, quienes podían participar y dejé en pendientes rellenar el formulario, ya lo haría en casa tranquilamente.
Sin embargo, más tarde decidí que no, que no me interesaba en absoluto el premio de esas “vacaciones” gratis. No es que no me apetezca una semana en un super hotel de una isla paradisíaca. ¿Entonces? Pues voy a ser sincera: yo tengo mi trabajo, cuento con un mes al año de vacaciones y tengo que organizar bien mi tiempo para sacarle el máximo partido a esos pocos días de asueto anual. Cierto es que este año aún podría disponer de esa semana necesaria para ir a Isla Mauricio, pero eso supondría sacrificar una semana de vacaciones con Arturo, mi pareja y compañero de aventuras. Y la verdad, si me voy al paraíso, quiero ir con él, por muy estupendo que sea el destino no me apetece disfrutarlo con cuatro desconocidos con los que puedo congeniar o no y que de un modo un modo condicionaran mi tiempo durante el viaje. Prefiero hacer un viaje aunque sea a Burgos (que nadie se tome a mal que haya nombrado esa ciudad, es la primera que se me ha venido a la cabeza) si es para todo lo que me da el presupuesto, pero quiero hacer ese viaje con la persona que me apetezca y disfrutar mi tiempo de vacaciones a su lado. Porque al final viajar es genial, pero hacerlo con quien quieres hace que un buen viaje pase a ser un viaje perfecto.

No quiero viajes gratis si eso supone sacrificar otras cosas que para mi son muy importantes. Cierto que hace unos meses fui a mi primer blogtrip y fue una experiencia enriquecedora que me descubrió rincones de Bruselas y me dio la oportunidad de conocer a seis mujeres estupendas, creo que es algo que merece la pena hacer en algún momento. Desde entonces me han invitado a varios viajes más que he tenido que rechazar por diferentes razones, aunque no digo que si mañana me sale la opción de un blogtrip al que pueda acudir en pareja o en el que los días que necesite para hacerlo sean pocos y cuadre con mis planes personales de vacaciones, seguro que digo que sí. Viajar me gusta, descubrir nuevos lugares me parece enriquecedor, pero por mucho que me paguen todo durante un viaje, al final esos días de vacaciones tienen un precio que definitivamente no estoy dispuesta a pagar, porque para mi es fundamental elegir con quien me voy de viaje.

Si mi vida fuera distinta, no tuviera un trabajo a jornada completa y mi disponibilidad fuera otra seguro que me apuntaba a un bombardeo y estaba al pie del cañón en cada blogtrip que se me cruzara en el camino. Pero hoy por hoy mejor os deseo suerte a todos, que gane ese viaje a Isla Mauricio quien más lo merezca y cuyo plan de vida no le impida disfrutar a tope de esta preciosa opción a la que han llamado #VacacionesBlogger (aunque al final, como siempre en estos casos, piden un compensación en forma de post y presencia en RRSS, cosa que entiendo y la cual me parece más que lógica). El resto tendremos que disfrutar de nuestras vacaciones ahorrando todo el año… pero os aseguro que en mi caso las disfrutaré más que si ganara este premio y me tuviera que marchar sin Arturo a uno de esos lugares que seguro son un trocito de paraíso.



















