Flandes es una de las regiones más atractivas de Europa. En un territorio similar al de la provincia de Burgos se encuentran algunos lugares de visita imprescindible si se viaja a Bélgica. Desde los beaterios de Flandes que son Patrimonio de la Humanidad a pequeñas ciudades ligadas para siempre a la Primera Guerra Mundial. Son muchos los lugares a visitar si se decide conocer este rincón de Europa. Entre ellos, sin duda, las ciudades de Flandes. Algunas se cuentan entre las ciudades más bonitas del viejo continente. Algunas son mundialmente conocidas. Otras, menos famosas, pero que poco a poco se van haciendo hueco en las rutas de los viajeros que llegan a Bélgica.
Al visitar la Catedral de Narbona me he encontrado con un templo cuya estructura tiene poco de convencional. Ya en la región francesa de Occitania me sorprendió la catedral tolosana, uno de los lugares que ver en Toulouse. Me pareció también un edificio singular por su arquitectura aunque por razones diferentes a la inacabada catedral de la que aquí os voy a hablar y que es uno de los lugares de interés que ver en Narbona.
Hace poco que contacté a Cris para hablarle de mi proyecto Miss Viajera y ofrecerle una colaboración. No solo aceptó encantada sino que además me pidió que escribiera un artículo en su blog para que os contara cómo surgió la idea.
A mi personalmente hay muchas cosas de Bélgica que me gustan. Podría empezar nombrando sus ciudades con canales y continuar con su gastronomía o la facilidad para llegar de un lugar a otro del país. No he visitado una sola ciudad belga en la que no haya encontrado algún lugar singular. Desde sus Grote Markt rodeadas de bellas fachadas a sus museos o iglesias, hay mucho que ver en este rincón del norte de Europa. Pero si de entre todo ello tuviera que quedarme con algo concreto, creo que sería con los beaterios de Flandes.
Narbona es una de las ciudades con más historia de la región francesa de Occitania. A tan solo 100 kilómetro de la frontera con España, está ciudad del sur de Francia fue fundada por los romanos. Por ella pasaba la Vía Domita que continuaba hacia España para convertirse en al Vía Augusta. Fue ciudad arzobispal y su catedral, a pesar de no haber sido acabada, es uno de los templos más altos de país vecino. Hay mucho que ver en Narbona. Un día allí es suficiente para conocer a fondo esta ciudad. En este post os dejo información práctica para que el día que decidáis viajar a Narbona, la antigua Narbo Martius romana.
Cuando comencé a buscar hoteles para dormir en Narbona no tardé mucho en darme cuenta que los alojamientos con encanto escasean en la ciudad. Hasta hace poco Narbona no estaba en el mapa de muchos viajeros. Algo que sin duda ha hecho que la cantidad de establecimientos hoteleros sea limitada. Apenas un puñado de ellos se encuentran en el centro histórico. Y de entre todos pocos tienen ese encanto que busco cuando salgo de viaje. A mi me gustan los hoteles pequeños, con estilo y con una buena ubicación. Así dicho no parece mucho, pero en Narbona juntar estas tres cosas es más complicado de lo que parece.
