Las Torres Petronas son el símbolo de Kuala Lumpur, la capital de Malasia. Estas torres gemelas representan el cambio de una ciudad que ha pasado de ser poco más que un campamento minero a una moderna ciudad del siglo XXI. Viajar a la capital malaya y no visitar las Torres Petronas es algo impensable. Puedes recorrer Kuala Lumpur visitando otros lugares de interés sin cruzarte con otros viajeros. Sin embargo, todo el mundo quiere fotografiarse junto a unas de las torres más famosas del mundo. Es sin duda uno de los lugares que ver en Kuala Lumpur.
Si hace un par de meses me hubieran preguntado sobre la comarca barcelonesa de Anoia no hubiera podido decir nada sobre ella, para mi era un lugar tan desconocido como lo es incluso para mucha gente de la provincia. Cuando me puse a preparar mis escapadas primaverales como descubridora de Barcelona con Minube encontré que Anoia es un lugar con mucho patrimonio e historia, y sin embargo es uno de los lugares menos turístico de la esta provincia catalana. De modo que me puse a investigar, a documentarme sobre todo lo que podía encontrar en la comarca. Primero me centré en los pueblos más bonitos de Anoia, esos que parecían tener un encanto especial. Copóns, Pujalt o Conill son pequeñas localidades con iglesias románicas, casas de piedra y un impresionantes paisaje rodeándolas. Más tarde decidí que a esa ruta había que añadir algunos de los castillos de Anoia, y es que no solo Castilla cuenta con un buen número de estos edificios. Si no me creéis, seguidme por tierras de Barcelona para conocer algunos castillos en enclaves realmente espectaculares.
Mi primera visita a Berlín fue hace muchos años, no hacía ni un lustro de la caída del muro y descubrí en aquella ocasión una ciudad que aunque ya unificada seguía teniendo rasgos de los 28 años que había estado separada: la gente no vestía igual ni conducía los mismos coches en el este y el oeste de la ciudad; mientras en la parte occidental había muchos restaurantes y cafés, encontrar uno donde te atendieran bien en la parte oriental era complicado. La ciudad que vi me pareció magnífica, con grandes avenidas e iglesias majestuosas, museos con joyas de arte del mundo entero y plazas donde se respiraba la dura historia de aquella ciudad, un buen número de lugares que se encuentran sin duda entre lo mejor de Berlín.
Hace no mucho regresé a la capital alemana y descubrí una ciudad vibrante, moderna y monumental donde ya no existen oriente y occidente pues ahora son un único lugar. Volví a visitar lugares que ya conocía y descubrí otros nuevos. Encontré una ciudad apasionante y mejorada en la que la que la gente parece más feliz que hace 20 años. Sin embargo, para mi, lo mejor de Berlín ha variado poco respecto a mi primera visita. Hay un top 10 que me parece totalmente recomendable y sin el que ninguna visita a la capital alemana estará completa.
Nuestro viaje a Myanmar fue hace unos años, cuando casi nadie sabía ubicar en el mapa este país conocido también como la tierra de las cúpulas doradas debido a la cantidad de payas (también llamadas pagodas o estupas, depende solamente del lugar en el que uno se encuentre) que lucen cubiertas de oro bajo el sol. Llegamos a Yangón un mes de octubre, apenas unas semanas antes de las elecciones de 2010 que acabaron con la dictadura militar que gobernaba el país desde 1964. Durante tres semanas recorrimos parte del país y aprendimos a comunicarnos con los birmanos a través de los gestos y esas sonrisas que me traje en mi colección de fotos de Myanmar.
Desde Bagan, la ciudad en el que no se ve donde acaban los cientos de pagodas que salpican el paisaje, hasta Mandalay y su colección de atractivos templos, Myanmar ofrece un patrimonio cultural que hará las delicias de más de uno. Puentes de teca, pagodas de piedra o cubiertas de pan de oro, montañas por las que caminar entre una frondosa vegetación, monjes que cada amanecer salen por las ciudades en busca de su comida del día… Todos son motivos para coger la cámara y hacer fotos en Myanmar, un país donde el verde de la naturaleza y el granate de los hábitos de los monjes son los colores protagonistas. Cada nuevo día ofrece la posibilidad de nuevas experiencias, como subir en camión hasta la roca dorada o navegar por el Lago Inle en busca de algún mercado o de ruinas que hacen al viajero sentirse un poco Indiana Jones.
A Myanmar hay que viajar con muchas sonrisas en la maleta, también con un poco de espíritu aventurero y con muchas ganas de aprender de los birmanos, gente humilde que se siente feliz cuando se encuentran con gente de otros países interesados en su historia y su cultura. Ellos, las payas y los templos son como podréis mover motivo destacado en cualquier galería de fotos de Myanmar.
Fotos de Myanmar
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Cuando tengo ya el destino elegido para el próximo viaje lo que toca es empezar a organizar todo, desde la ruta a la compra de los vuelos, pasando por la reserva de hoteles o averiguando como son los enchufes en el lugar de destino. Cada viajero tenemos nuestras propias páginas de cabecera que nos ayudan en todo esto. Aquí os dejo varias webs para organizar un viaje, son las que yo utilizo y no quería guardar la información solo para mi.
Cuando viajé a Myanmar el país no recibía ni de lejos el turismo que llega hoy a su territorio en busca de esas pagodas que le han hecho famoso. Por ello pudimos alojarnos en hoteles realmente excepcionales a precios excepcionales. Uno de ellos fue el Amara Mountaint Resort, uno de esos hoteles en Kalaw que te hacen imaginar como debía ser el Myanmar colonial.
Al igual que varios hoteles en Kalaw, para llegar al Amara hay que dejar atrás la ciudad ya que está a unos diez minutos de ella en coche. El trayecto se puede hacer sin problemas durante el día, pero al caer la noche la carretera es oscura y lo mejor es coger un taxi (caro) o pedir a algún motorista que te lleve al hotel a cambio de unos kyats. Suele funcionar y aunque necesites dos motos sale mucho más barato que los taxis que circular por el centro de Kalaw.
