Anoia en primavera

Descubriendo Cataluña: los pueblos más bonitos de Anoia

Cuando el pasado otoño viajé al Alto Berguedá como descubridora de Cataluña de Minube quedé fascinada por aquellos pueblos de piedra y ese paisaje teñido de tonos dorados. Pensé que no podía haber nada más bonito en la provincia de Barcelona, volví encantada de aquellas escapadas. Ahora he regresado a Barcelona para conocer otra de sus comarcas, Anoia. Y si el Berguedá me gustó, Anoia me ha enamorado. Puede que haya sido la primavera, esos campos inmensos en los que el trigo verde llega hasta horizonte para fundirse con el azul del cielo, o esos otros de flores amarillas que inundaban el aire con su aroma. Durante este viaje me he sentido muchas veces lejos del mundo, he pasado horas sin cruzarme con nadie, sin ver ningún coche circulando por esas estrechas carreteras que unen pequeños pueblos. Estaba encantada con esa soledad, pero cada vez que paraba en mitad de un camino para disfrutar del paisaje, llegaba a un castillo desde el que parecía que se podía dominar el mundo o paseaba por algún pueblo pensaba que era una pena que una lugar tan bonito pareciera conocerlo tan poca gente.

Para organizar este viaje a Anoia consulté la web de la comarca en busca de aquellos lugares que merecían ser visitados. Encontré rutas por la naturaleza, por los mejores miradores, por pueblos y castillos de Anoia. Como a mi me gusta más pasear por ciudades que por el campo fui eligiendo unos lugares y descartando otros. Al final conseguí hacer un selección de rincones que en la práctica resultaron atractivos y que me hicieron recorrer castillos y algunos de los pueblos más bonitos de Anoia.

Anoia Barcelona

Hoy os voy a llevar a algunas de las localidades más singulares y atractivas de las que he visitado. Pequeños pueblos de piedra rodeados de verdes campos, tan tranquilos que en algunos no vi absolutamente a nadie, solamente algún perro perdido salía a ver quien deambulaba por allí.

Los pueblos más bonitos de Anoia

En mi recorrido por Anoia tan solo he podido visitar algunas de poblaciones y decir que son las más bonitas es sin duda algo subjetivo, es mi apreciación personal. Ya os decía antes que la primavera realza con sus colores este rincón de Barcelona, además el fin de semana de mi viaje lucía un sol radiante y el cielo estaba totalmente azul. No hay duda de que todo ello era el marco perfecto para que cualquier lugar me pareciera especial.

Anoia

Pujalt

Llegué a este pequeño pueblo del centro de Cataluña a primera hora de la tarde. Soplaba algo de viento que llegaba fresco, con aroma a montaña y campo. Dejé el coche aparcado cerca de la iglesia de Sant Andreu, a la entrada del pueblo. Junto a ella vi uno de esos cruceros góticos que hay repartidos por la comarca de Anoia. En el de Pujalt solamente se conserva el fuste y el capitel.Desde allí me adentré en el pueblo en busca de su parte más antigua. Allí me esperaban calles con antiguas casas de piedra, de esas cuyas ventanas se adornan con macetas y visillos hechos a mano.

anoia barcelona

Cada rincón de Pujalt parece tener un detalle especial, un puerta bonita, una reja que no parece hecha para cerrar sino solo para adornar. No encontré a nadie durante mi paseo y pude disfrutar de la Plaça de Dalt en la que se puede ver lo que fue uno de los cuatro refugios que se utilizaron en la Guerra Civil en la población de Anoia. Muy cerca un cartel indicaba donde estuvo hasta los años 60 la escuela del pueblo, hoy una preciosa casa particular.

En el casco antiguo de Pujalt también está la Capilla de la Concepción (s.XIV), y a su lado “la fuente de los enamorados”. No pude preguntar a nadie a que se debe el singular nombre, me hizo gracia y pensé que quizás al estar cerca de la iglesia los recién casados bebieran agua de la fuente. Cosas mías, pero si alguien pasa por allí y encuentra a alguien a quien preguntar, por favor, que me lo cuente.

Anoia Pujalt

Pujalt además de ser un pueblo bonito tiene un lugar que recomiendan visitar: el Memorial del Ejército Popular. Yo lo encontré cerrado, pero creo que tiene que ser interesante poder visitar las estructuras de la guerra o los refugios en la montaña que han sido recuperados y se han convertido en testimonio de quienes vivieron la Guerra Civil.

Conill

A poca distancia de Pujalt y perteneciente a su término municipal está Conill. Se encuentra en un alto al que se llega dejando atrás campos de flores y trigales. La carretera que continúa hacia Pujalt atraviesa el pueblo y llega a un pequeño aparcamiento perfecto para como mirador sobre la comarca de Anoia. Ahí dejé yo el coche para dar un paseo sin rumbo por este pequeño y precioso pueblo.

Anoia Conill

Junto a la carretera, cerca de una ermita, había un perro que me miraba con ojos tristones pero curiosos, como si pensara que hacía una desconocida allí. Muy cerca encontré una puerta abierta que daba a un patio con flores, ventanas, puertas… Creo que debía ser un restaurante, o una casa rural. No había nada que así lo indicara, todo son conjeturas mías. Y es que cuando uno pasea por lugares como estos pueblos de Anoia,  tan solitarios como encantadores, es imposible que la imaginación no eche a volar pensando que esconderán esas paredes de piedras y quien habrá pisado por esas calles antes que nosotros. Durante mi paseo cuesta arriba  y cuesta abajo por las calles de Conill encontré la iglesia de la localidad dedicada a Sant Vicenç. Fue allí donde encontré a una familia jugando en la plaza, y aproveché para preguntar si vivía mucha gente en el pueblo. “Unas 50 personas” me dijeron. “Y un perro que vigila la carretera” pensé yo.

Anoia Conill Barcelona

Copons

Esta población algo mayor que las dos anteriores se encuentra en el valle formado por la confluencia del río Anoia y la riera de Sant Pere. La visité un día muy especial: el de Sant Jordi. Por ello encontré a la gente de Copons en la calle, vestidos de blanco y rojo, cantando y bailando, todos juntos celebrando el día grande de Cataluña. Fue un regalo que no esperaba y que me permitió ver de primera mano alguna de esas tradiciones tan desconocidas como bonitas.

Copons Anoia

El que estuvieran de celebración también me permitió recorrer el casco antiguo de este pueblo de Anoia en soledad. Una vez que dejé atrás la celebración pude pasear por las tranquilas calles que están dentro del perímetro de las murallas medievales. Allí encontré grandes casonas con dovelas y blasones en su entrada. Caminé y caminé pasando por la Iglesia de Sant Vicenç en cuyo interior ya estaban celebrando la misa del domingo. Justo a su lado pude ver el edificio de la Rectoría, al que sin duda una buena restauración de devolvería el buen aspecto que debió tener antaño.

Por último llegue a la Plaza de Mayor de Copons. Me pareció un espacio singular. Dos de su lados están porticados con arcos de distintas alturas debido a que se construyeron en épocas distintas. Bajo uno de ellos encontré una fuente de piedra en la que aproveché para beber agua fresca antes de hacer alguna fotos a los coloridos edificios del otro lado de esta plaza tan ecléctica en la que una de las antiguas casonas se ha convertido en un edificio para varios vecinos.

Anoia Copons

Siguiendo el paseo pasé junto a algunos empinados callejones que son clara señal de que Copons se construyó aprovechando un desnivel y sus calles están a distintas alturas. Decidí subir por uno de ellos mientras continuaba caminando en busca del Monumento a los Arrieros. Y es que en el siglo XVIII esta localidad prosperó especialmente gracias a ellos. Familias de comerciantes como los Segura o los Brunet trabajaban el sector textil y vendían luego sus productos en los más importantes lugares de Cataluña, ya fueran Igualada o Barcelona.

Prats del Rei

No tenía claro si visitaría este pueblo de Anoia, estaba en la lista con una interrogación, y aunque pensaba pasar por él rumbo a la Torre de la Manresana, no sabía si tendría tiempo para o no. Finalmente decidí que estando tan cerca, que menos que una pequeña vuelta, para que había en esa calles de las que había leído mantenían su trazado medieval. Y fue una suerte decidir parar, porque me gustó los suficiente para incluirlo sin dudar en esta lista de los pueblos más bonitos de Anoia.

Anoia Prats del Rei

Aparqué el coche en una pequeña plaza justo al lado de las calles del casco antiguo en las que varias señales indicaban claramente que no se podía pasar con ningún vehículo. Desde allí fui paseando y me encontré en calles a las que se asomaban edificios de distintos estilos, incluso alguno de estilo modernista. En la Calle Nueva me llamó la atención el gran tamaño de todas las puertas de sus edificios de piedra, y es que antes esto fueron tiendas o talleres, de ellos la amplitud de sus entradas.

La Iglesia de Santa María en Prats del Rei es de estilo barroco y solo un arco la separa de la Plaza Mayor, porticada y en la que se pueden ver algunas de las casas más bonitas de la localidad, como por ejemplo la que luce una llamativa puerta roja y que hoy en día está ocupada por el Ayuntamiento. En su fachada se puede el escudo de Prats del Rei. Desde aquí basta caminar unos metros para llegar a la otra iglesia del casco antiguo del pueblo: Santa María del Portal. Frente a ella se puede una reproducción de la cruz gótica que actualmente está en el interior del templo. Yo no soy entendida en arte, pero si me dicen que esta cruz es original, os prometo que me lo creo. O está muy bien hecha o el viento y la lluvia han hecho muy bien el trabajo de envejecerla.

Anoia Prats del Rei

Estos son solamente algunos de los pueblos que he conocido en Anoia, una comarca que no sé si en algún momento del año lucirá más bonita que durante la primavera, pero desde luego y desde mi experiencia en esas tierras, esta estación es perfecta para una escapada en busca de castillos, de historia y de pueblos con mucho encanto y poco turismo.

Esto es #Descubriendocatalunya y con la ayuda de Barcelona es mucho MAS pienso seguir buscando lugares bellos y sobre todo poco conocidos. El mes que viene, más rincones de Barcelona.

Otros datos:

Alojamiento: Anoia está tan cerca de Lérida que casi sin querer terminé durmiendo en un pueblo de esa provincia. Lo cierto es que estaba muy cerca de Pujalt, en un pequeño pueblo de apenas 20 habitantes. Un lugar sencillo pero con encanto y totalmente recomendable: Hostal Palouet de Segarra. De todos modos, hay otra muchas opciones de hoteles en Barcelona.

Transporte: recorrer Anoia sin coche y llegar a todos estos pueblos que os he mostrado es imposible, y menos cuando se cuenta con poco tiempo. Yo alquilé un coche con Autoclick y sin duda fue la mejor opción, recogida y devolución en El Prat.

Comer: en Cataluña se come bien, y Anoia no iba a ser la excepción. Aunque no todos los pueblos cuentan con restaurantes, hay masías en las carreteras convertidas en casas de comidas, y en algunas poblaciones bonitas casas transformadas en acogedores restaurantes. En sus cartas es fácil encontrar caracoles, ya sean solos en algún guiso con carne. También la butifarra, la coca o los canelones son platos típicos catalanes que se consumen en esa parte de Barcelona.

Comentarios (10)

  1. Tenemos tantos lugares cerca que merecen la pena y siempre nos vamos a descubrir mundo bien lejos. Supongo que no sólo visitamos los lugares sino también sus gentes y sus costumbres. Aún así un lugar que merece la pena 😉
    Unos pueblos preciosos y las fotos estan hechas con mucho mimo!

    1. La verdad es que viajamos por muchas cosas, cerca o lejos siempre hay lugares magníficos por descubrir. Y estos pueblos son buena muestra de ello.
      Un abrazo

  2. De Cataluña sólo conocemos Barcelona pero con esta entrada nos has dado muchas ganas de conocer más. 😉

    Las fotos de las calles y las casas parecen del pueblo que sale en la película Ocho apellidos catalanes. ¿No se rodaría la película por allí o cerca?

    ¡Saludos!

  3. Me apunto estos pueblecitos, que siempre estoy buscando sitios nuevos y estos no sabía ni que existían. Me llama la atención lo bien cuidados que están todos, forman un conjunto armónico, han cuidado todos los detalles. Me recuerdan a los pueblos del sur de Francia.
    Una zona a tener en cuenta en un viaje por Barcelona.

    1. Hay gente de Barcelona que se ha sorprendido al descubrir estos pueblos, creo que son un secreto muy bien guardado…¡¡hasta ahora!!

  4. ¡Qué pueblos más bonitos! Todos invitan a pasear entre sus callejuelas, tienes unas fotos preciosas. Qué interesante además que te encontraste que uno de los pueblos estaba en fiestas, es una muy buena forma de entender los lugares que se visitan.
    Voy a anotarlos todos =)
    ¡Un saludo!

    1. Todo me sorprendió en estos pueblos. Sobre todo lo solitarios que estaban. Era una sensación extraña, entre de alegría por tenerlos para mi sola y de pena porque nadie estuviera disfrutando de sus calles.
      Un abrazo

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