Si te preguntas cómo llegar a Boadilla del Monte, apunta que podrás hacerlo con comodidad tanto en transporte público como en privado. Aquí te cuento como hacerlo y todas las indicaciones para llegar a la población y sobre todo, a su mayor atractivo: el Palacio del Infante Don Luis.
¿Conocéis el Alentejo en Portugal? Es probable que algunos de vosotros sí hayáis estado allí. Y probablemente algunos habéis al menos oído hablar de Évora o de Elvas, dos de sus ciudades más conocidas. Nosotros poco sabíamos de esta región portuguesa antes de comenzar a organizar nuestro viaje por ella. Y la verdad es que hemos descubierto enclaves y pueblos fantásticos repartidos por todo el Alentejo. En este post os voy a contar que ver en Beja, uno de esos lugares alentejanos a tener en cuenta.
También conocida como la Casita de Abajo, este palacete fue construido para el que por aquel entonces era Príncipe de Asturias, el futuro Carlos IV. Obra de Juan de Villanueva, la Casita del Príncipe está ubicada en un robledal de varios miles de metros cuadrados rodeado por un tapia con varias entradas, de las cuales actualmente solamente están abiertas dos.
En 1974, el Palacio del Infante Don Luis fue declarado Monumento Histórico Artístico. En estos últimos años, se han ido restaurando diferentes partes de es palacio y recuperando tanto los jardines que le rodean como las huertas y las fuentes. Aunque aún falta mucho para recuperar todo pasado esplendor, sin duda este edificio es la excusa perfecta para acercarse hasta el madrileño pueblo de Boadilla del Monte.
Uno de los pueblos del Alentejo que acaba de entrar en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO ha sido Campo Maior. Sus Festas do Povo o de las flores forman parte desde finales de 2021 de esa selecta lista. Pero no son esas fiestas el único atractivo de este lugar. Nosotros pasamos allí un día y descubrimos gran parte de la historia y del patrimonio del pueblo en el que nació Beatriz da Silva, la primera santa portuguesa.
Comer en Bolzano, gracias a su ubicación en el Tirol italiano, da la oportunidad de disfrutar tanto de los mejores platos de la gastronomía italiana como de los platos tiroleses más tradicionales. Sin olvidarnos, por supuesto, de esas pizzas con las que a tantos se les hace la boca agua.
