Iglesia de San Sebaldo, Núremberg

Visita a la Iglesia de San Sebaldo de Núremberg

El centro histórico o altstadt de Núremberg está dominado por las torres de dos iglesias. Una de ellas es San Lorenzo (Lorenzkirche). La otra, la Iglesia de San Sebaldo, es de la que os voy a hablar en este post. No solo de su historia y de los tesoros que encierra entre sus muros. También de pequeños detalles e información práctica para hacer que vuestro paso por ella sea especial.

Lo primero de todo es saber quien es ese santo al que está dedicado la iglesia y que es el patrón de Núremberg. En torno a San Sebaldo hay muchas leyendas. Tan siquiera parece claro que este santo llegara a existir. Pero si lo hizo, puede que fuera un misionero que recorrió las tierras de Franconia. Algunos apoyan la teoría de que fue hijo del rey de Dinamarca. Otros que fue un estudiante parisino al que sus padres obligaron a contraer matrimonio haciendo que el joven huyera al día siguiente de su boda. Aunque parece que lo más posible es que fuera un eremita que vivió en los alrededores de Núremberg.

Historia de la Iglesia de San Sebaldo

La iglesia dedicada al santo patrón de la ciudad data de principios del siglo XIII. El estilo arquitectónico en el que se edificó era el románico. Pero el templo fue cobrando importancia como lugar de peregrinación, por lo que se fue ampliando. Así en el siglo XIV se sustituyeron el coro original y el transepto por un coro de estilo gótico. En aquel entonces, esta era una iglesia católica. Sin embargo, en 1525, la iglesia de San Sebaldo pasó a ser un templo de culto protestante al convertirse Núremberg al luteranismo. Fue un cambio de creencias, pero se respetó el templo manteniendo intactas las obras religiosas de su interior. Es por ello que hoy en día se puede la antigua imaginería religiosa, algo típico de templos católicos pero no luteranos.

Iglesia de San Sebaldo, Núremberg

En los siglos XVI y XVII la iglesia se adaptó en su decoración al estilo barroco que dominaba Europa. Pero los gustos cambiaron, y en el siglo XIX toda la recargada decoración barroca se eliminó para recuperar la sobriedad gótica dando protagonismo a la piedra, la luz y las altas columnas que sustentaban la cubierta.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la Iglesia de San Sebaldo fue destruida por los bombardeos aliados. Aunque la estructura del templo quedó seriamente dañada, las obras de arte que alojaba se pudieron salvar. Las vidrieras se desmotaron y se guardaron junto a pinturas de Alberto Durero y otras importantes obras de arte en un refugio antiaéreo improvisado bajo el Kaiserburg, el Castillo de Núremberg.

Partiendo de los maltrechos muros que aguantaron los bombardeos, se comenzaron las obras de restauración de esta iglesia que finalizaron en 1957. Desde entonces la Iglesia de San Sebaldo es uno de los lugares que ver en Núremberg. De nuevo sus vitrales dejan pasar la luz al interior del templo y cada viernes a las 12 del mediodía se reza en ella por la paz al igual que se hace en otras iglesias alemanas reconstruidas tras la guerra.

Visita a la Iglesia de San Sebaldo

Si el imponente exterior de la iglesia destaca en la fisonomía de Núremberg, su interior bien merece una visita.

Un paseo por la naves de la iglesia en al que se casó el artista renacentista Alberto Durero, permite contemplar la sobriedad de la antigua iglesia gótica restaurada. Escudos y esculturas decoran esas altas columnas que terminan en bóvedas de crucería. Altares y sepulcros se reparten por las naves. Y destacando entre todo ello en el centro del coro gótico, el sepulcro de San Sebaldo.

Iglesia de San Sebaldo, Núremberg

Esta imponente y bella tumba fue creada por el escultor Peter Vischer y sus hijos entre 1506 y 1519. Fueron las familias patricias de la ciudad quienes pagaron gran parte de esta obra de bronce que tiene nada menos que 5 metros de altura. Todo el sepulcro, que protege un ataúd de plata, está decorado con figuras que representan ángeles, apóstoles y figuras míticas. Para ver estas últimas solo hay que mirar la base de la tumba. Allí hay sirenas, faunos y otras figuras que rodean las cuatro virtudes. Un nivel por encima se encuentran dioses y héroes de la mitología griega, entre ellos Hércules y Apolo. Sustentando la imponente tumba, 12 caracoles, símbolo de resurrección y continuidad, junto a 4 delfines que son el símbolo de Cristo.

El sepulcro se mantuvo dentro de la iglesia durante la guerra protegido por un armazón que resistió cuando la ciudad fue bombardeada, permitiendo que el sepulcro se salvara de las bombas y el fuego.

Iglesia de San Sebaldo, Núremberg

Subida a la Torre de San Sebaldo

Una buena forma de descubrir la Iglesia de San Sebaldo es subiendo a su torre. No es una actividad que se pueda realizar todo el año, pues solamente se abre en diciembre y durante las vacaciones escolares (julio y agosto). Es entonces cuando cada jueves y sábado se puede subir a la torre con una visita guiada.

Iglesia de San Sebaldo, Núremberg

El horario de esta visita (solo en alemán) es a las 16:30, y el precio de 6 € por adulto y 2 € por niño. La subida no es demasiado dura, son 217 escaleras. Pero si es complicada en algunos tramos. La primera parte es una escalera de caracol levantada en piedra. Una vez superada esa parte el resto de tramos son de madera con pequeños escalones que puede que no a todos les resulte sencillo subir. Aquellos que se animen podrán disfrutar desde lo alto de la torre de una bonita vista de la ciudad. Y ver el templo de una perspectiva especial.

Iglesia de San Sebaldo, Núremberg

En la visita a la torre se incluye una parada en el único lugar del templo en el que aún se puede ver una pared original de la primera iglesia románica. Otra de las paradas en el ascenso permite ver el interior de la iglesia desde las alturas. Por si esto fuera poco, también se camina sobre la cubierta de la iglesia, bajo el tejado y entre las vigas que sustentan el pesado tejado de este templo tan importante para la ciudad de Núremberg.

Iglesia de San Sebaldo, Núremberg

Información práctica

La iglesia abre todos los días.

  • Enero a Marzo: 9.30 – 16:00 horas
  • Abril a Diciembre: 9.30 – 18:00 horas

No se paga entrada, pero se solicita un donativo de 2 € por adulto y de 1 € por niño.

Comentarios (06)

  1. Hola!
    No había oído nunca hablar de San Sebaldo, me quedo con su historia de fuga ante una boda no deseada. He aprendido varias cosas leyéndote, entre ellas el rezo por la paz que se hace a mediodía. No tenía ni idea y me parece algo que se podría copiar por estos lares…
    ¡Lo de que guardasen las vidrieras fue todo un acierto!
    Tenemos pendiente conocer Nuremberg así que anotada queda. ¡Un abrazo!

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