Hasta el norte de la provincia de Huelva llegan las estribaciones occidentales de Sierra Morena. Esta parte de la provincia andaluza destaca por sus pueblos blancos, sus dehesas y el cerdo ibérico, ese cuyo jamón es objeto de deseo en todo el mundo. Llegar hasta allí no es tarea sencilla pues Huelva parece estar lejos de todo lo que no sea Andalucia y Extremadura. Aún así, merece la pena poner rumbo a esa tierra porque hay mucho que ver en la Sierra de Aracena, un lugar perfecto para perderse entre pueblos blancos, disfrutar de paseos por la montaña y saborear deliciosa gastronomía.
Hasta hace poco cuando pensaba en Huelva solo venían a mi cabeza imágenes de playas. Poco imaginaba que al norte de esta provincia y tan solo a una hora en coche de Sevilla se pueden visitar algunos de los pueblos más bonitos de Andalucía. Enclavados en Sierra de Aracena (que forma parte de Sierra Morena) hay un puñado de lugares, desde miradores a cuevas, que son dignos de una visita. Dormir en Aracena, la localidad más grande de la zona, permite tener una buena base para conocer otros pueblos de los alrededores y disfrutar de la fabulosa gastronomía de la zona.
Si en tu viaje por Colombia visitas Medellín aprovecha para desde allí hacer una excursión de un día y conocer Guatapé y la Piedra del Peñol. Podrás visitar uno de los pueblos con más color del departamento colombiano de Antioquía y disfrutar de una de las mejores vistas de la región. Y todo en una sola jornada porque realmente el pueblo es pequeño y todo lo que hay que ver en Guatapé se puede conocer en unas horas.
Cartagena de Indias en Colombia es una de las ciudades coloniales más bellas del mundo. Tanto como que no hay turista que viaje a Colombia que no la visite. Y es que hay mucho que ver en Cartagena de Indias. De eso todo el mundo os hablará (incluida yo en otro post). Pero esta ciudad tiene también una cara menos amable para el viajero. Esa que o no todos perciben o sobre la que prefieren hablar.
Viena es una de las ciudades más elegantes de Europa. Museos, iglesias, jardines y palacios forman parte de su centro histórico y se convierten en visita obligada para los que visitan la capital austriaca. Pero no todos los lugares que visitar en Viena están en el centro, aunque actualmente si se encuentran dentro del terreno urbano de la ciudad. Uno de esos lugares es el Palacio Schönbrunn, la antigua residencia de verano de la corte imperial vienesa.
Para mi encontrar el hotel perfecto en cualquier destino es todo un reto. Y dormir en Viena no iba a ser diferente. Sobre todo cuando los precios de los hoteles en esta ciudad, sin llegar a resultar tan elevados como para dormir en París, no son precisamente económicos. Encontrar un hotel bueno, bonito, barato y además bien ubicado para conocer los lugares que ver en Viena no es tarea sencilla.
