Palacio Schönbrunn

Palacio Schönbrunn, la residencia imperial más bonita de Viena

Viena es una de las ciudades más elegantes de Europa. Museos, iglesias, jardines y palacios forman parte de su centro histórico y se convierten en visita obligada para los que visitan la capital austriaca. Pero no todos los lugares que visitar en Viena están en el centro, aunque actualmente si se encuentran dentro del terreno urbano de la ciudad. Uno de esos lugares es el Palacio Schönbrunn, la antigua residencia de verano de la corte imperial vienesa.

Palacio Schönbrunn

Breve historia del Palacio Schönbrunn

El Palacio Schönbrunn tal y como lo conocemos ahora forma parte del Patrimonio Mundial de la Unesco. Pero no siempre tuvo el mismo aspecto que vemos hoy. Tenemos que remontarnos a la Edad Media, cuando en este lugar había una finca con un granja, viñedos y un molino. Todo pertenecía a la abadía de Klosterneuburg.

Fue en 1569 cuando la finca pasó a manos de los Habsburgo. Maximiliano II adquirió el lugar y su objetivo era destinarlo a la cría de aves, como faisanes y pavos reales. Pasaron los años y el lugar fue poco más que un lugar al que la corte acudía para cazar. Dicen que durante una de esas cacerías, a principios del siglo XVII, el emperador Matías bautizó al lugar como Schöner Brunnen, que quiere decir primavera justa. Los sucesores de Matías, Fernando II, y su esposa, Eleonora von Gonzaga, celebraron aquí fiestas cuyo eje central seguía siendo la caza.

En 1683, aquel pequeño palacio de recreo fue destruido por los otomanos durante el segundo sitio de Viena. Sin embargo, los turcos perdieron aquella batalla que duró dos días y tras ella Leopoldo I ordenó la construcción de una pabellón de caza en el mismo lugar.

Tan solo medio siglo después, la emperatriz María Teresa encargó la transformación del Palacio Shönbrunn en residencia de verano para la corte imperial. El palacio fue ampliado y el estilo rococó se convirtió en el protagonista de su decoración. A partir de entonces, cada verano, la corte de los Habsburgo, formada por unas 1.500 personas, se trasladaba a este bello palacio rodeado de jardines y bosques para pasar los meses de estio. La verdad es que no se iban muy lejos de su residencia oficial, el Hofburg, situado a tan solo 5 kilómetros de Shönbrunn.

Pasaron los siglos y cada nuevo emperador iba dejando su huella en el Palacio Schönbrunn y sus jardines. Es del tataranieto de María Teresa, el emperador Francisco José, de quien quedan más recuerdos en este palacio. En el trabajó y vivió con esposa, la famosa Sisi. Y del paso de ambos por Shönbrunn quedan infinidad de recuerdos en forma de muebles, retratos y objetos personales.

 

Visitar el Palacio Schönbrunn

No hay duda de que este palacio es una de las visitas obligadas en Viena. Basta ver la cantidad de turistas que llegan hasta él para darse cuenta de que nadie quiere abandonar la ciudad sin ver este palacio que muchos comparan con Versalles. Mi consejo es que evitéis ir al Palacio Schönbrunn en fin de semana. Es esos días cuando el lugar recibe más visitas, y si siempre hay gente, los sábados y los domingos se multiplica el flujo de visitantes.

Palacio Schönbrunn

Información y consejos para visitar el Palacio Schönbrunn

  • Id entre semana, hay menos gente.
  • Si vuestra intención es visitar el interior del palacio, adquirir lo primero vuestra entrada para ello. Va con hora y algunas veces la demora para acceder al palacio puede llegar a una hora.
  • Antes de adquirir las entradas, tened claro que queréis visitar. Es mejor comprar una entrada combinada si vuestra intención es conocer todo lo que hay en Schönbrunn.
  • No olvidéis pedir un plano del palacio al comprar la entrada, es perfecto para recorrer los jardines.
  • Utilizar el tren panorámico para recorrer los jardines hasta la Gloriette. El tren realiza un amplio recorrido por los jardines permitiendo ver lugares más alejados del los parterres centrales. Desde la Gloriette, comenzad el descenso hacia el palacio, con el tren os evitaréis la subida.
  • Tanto en la entrada del palacio como en los jardines hay baños gratuitos.
  • Si queréis hacer vuestro recorrido ligeros de peso, dejad bolsos y abrigos en la consigna o en las taquillas.
  • Los jardines son grandes y en días de calor es importante llevar agua con vosotros.
  • Si vuestra intención es entrar al palacio, subir al trenecito, visitar el Museo de Carruajes y disfrutar de los jardines que requieren entrada valorad la opción de adquirir la Vienna Pass. Con esta tarjeta turística se tiene acceso a la mayoría de las atracciones turísticas de Viena, basta hacer cuentas para saber si le vais a sacar rentabilidad.

Fuente de Neptuno, Palacio Schönbrunn, Viena

Cómo llegar al Palacio Schönbrunn

El acceso al palacio es muy sencillo y hay varias opciones. El hacerlo de un modo u otro dependerá sobre todo del punto de la ciudad en el que os encontréis.

  • Metro. Las paradas cercanas al palacio son Schönbrunn y Hietzing, en la línea U4. La entrada está a unos 10 minutos caminando de cualquiera de ellas.
  • Tranvía. Las líneas de tranvía 60,52 y 10 tienen parada justo en la entrada al Palacio Schönbrunn. La última de dichas líneas se puede coger en la estación de metro Hütteldorfer Straße, en la línea U3. La línea 60 tiene parada junto a la estación de metro Westbahnhof también en la U3.
  • Autobús turistico. En Viena hay varias compañías de autobuses de dos plantas que recorren la ciudad por diferentes rutas. Los de la compañía Sightseeing tienen parada en la puerta del palacio y están incluidos también en el Vienna Pass.

Horarios

Los horarios tanto de los jardines como del palacio varían a lo largo del año.

Jardines

Abren todo el año a las 6:30 a.m. El horario de cierre es el siguiente:

  • Noviembre a febrero : 5.30 pm
  • Marzo, septiembre y octubre : 7 p.m.
  • Abril y agosto : 8 p.m.
  • Mayo, junio y julio : 9 p.m.

Palacio

El palacio abre sus puertas durante todo el año a las 8 de la mañana. El horario de cierre podéis verlo a continuación:

  • 1 de abril al 30 de junio : 5:30 p.m.
  • 1 de julio al 31 de agosto : 6:30 p.m.
  • Entre el 1 de septiembre al 31 de octubre : 5:30 p.m.
  • 1 de noviembre al 31 de marzo : 5:00 p.m.

Qué ver en Schönbrunn

Tened en cuenta que es imposible realizar la visita completa a este palacio en poco tiempo. Si queréis visitar el interior del palacio, los jardines y alguna otra atracción cercana vais a necesitar media jornada como mínimo para poder ver todo. Y eso sin relajarse demasiado.

Palacio Schönbrunn

Interior del Palacio Schönbrunn

El Palacio Schönbrunn cuenta en su interior nada menos que con 1.441 habitaciones de las que están abiertas al público solamente 40. Para visitarlas se pueden elegir dos opciones: el Circuito Imperial o el Gran Tour. El primero recorre 26 de las 40 salas que se pueden visitar en el palacio. Desde mi punto de vista y una vez dentro merece la pena hacer el Gran Tour, es algo más caro y se necesita un poco más de tiempo, pero ya que se está allí es una pena dejar de ver las últimas salas.

En el precio de la entrada se incluye una audio guía en distintos idiomas que aporta mucha información valiosa sobre cada una de las salas que se van a visitar. Hay que tener paciencia durante el recorrido pues en algunas estancias el paso es estrecho y en cuanto hay un grupo guiado allí es imposible continuar el recorrido. Está totalmente prohibido hacer fotografías en el interior del palacio, por lo que si no queréis olvidar nada tendréis que prestar mucha atención.

Durante el recorrido se pasa por salas de distintas épocas. Las hay decoradas en madera de rosal con motivos mogoles, como el Salón del Millón. Otras en las que cuelgan tapices de Bruselas. Algunas tan singulares como el Salón de las Porcelanas, en las que la propia María Teresa y sus hijos se encargaron de pintar en azul la porcelana que decorada las paredes. Se puede ver la cama en la que falleció Francisco José y la habitación que compartió con Sisi tras su matrimonio.

Hay infinidad de retratos de la familia imperial, alguno de ellos de la María Antonieta, la hija de María Teresa desposada con Luix XVI a los 14 años y muerta en la guillotina durante la Revolución Francesa. Y fue en el Salón de los Espejos de este palacio vienés donde Mozart dio su primer concierto ante la emperatriz con solo seis años.

Son muchas las salas y los objetos que las decoran. Es un recorrido por la vida de los Habsburgo y la historia de Austria que sin duda merece la pena conocer al visitar Viena.

Jardines del Palacio Schönbrunn

La mayor parte de los jardines del palacio son de acceso gratuito. Se puede deambular por ellos sin pagar ningún tipo de entrada y disfrutar de fuentes, parterres y de la vista de los edificios palaciegos. Fueron abiertos al público por José II en 1779 y sus atracciones se esconden entre la arboleda. El Gran Parterre, entre la fachada posterior del palacio y la Fuente de Neptuno, separa los dos parterres laterales, ambos con forma de estrella alrededor de una fuente.

Palacio Schönbrunn, Jardines, Viena

En el parterre izquierdo están las llamadas ruinas romanas. En el de la derecha, el laberinto (entrada de pago). Una experiencia que a unos divertirá y a otros pondrá muy nerviosos si no son capaces de dar con el camino correcto.

palacio Schönbrunn Viena

Rodeando la Fuente de Neptuno se llega hasta los caminos que llevan al jardín superior. Allí las protagonistas son las cuidadas praderas y los grandes árboles. Y dominando los jardines y el palacio, la Gloriette. Una construcción que sirve como mirador y cuya parte central bien podría ser un arco de triunfo coronado por un águila imperial. Se puede subir a su cubierta (acceso de pago) para disfrutar de una perspectiva diferente del Palacio Schönbrunn.

Palacio Schönbrunn

Otras construcciones atractivas que ver en los jardines de Schönbrunn son la Palmenhaus y la Wüstenhaus. Dos grandes invernaderos, el primero convertido en un jardín tropical y el segundo en un pedazo de desierto. El acceso a ambos es de pago. Si solo queréis verlos por fuera tendréis que caminar y cruzar toda la parte derecha de los jardines. O si recorréis el parque en el tren panorámico, éste pasa entre estas construcciones y tiene una parada entre ambas. Podéis bajar a verlas y esperar al siguiente tren para continuar el paseo.

En la parte oriental del palacio hay un jardín conocido como Jardín Privado. Esta zona está protegida del viento durante el verano, lo que la ha convirtió en el lugar perfecto para colocar árboles de la colección de cítricos de la Autoridad Federal de Jardines de Austria. El acceso a este pequeño jardín construido en un nivel inferior es de pago, y la entrada permite también pasear el Jardín del Príncipe Heredero, al que rodea un pérgola con cinco pabellones. El central se utiliza como observatorio.

Palacio Schonbrunn

Justo frente a los anteriores jardines se encuentra la entrada al Jardín de los Naranjos. En él se encuentra una de las dos orangeries más grandes del mundo junto con la de Versalles. En ese invernadero se cuidaban ya en el siglo XVIII los brotes de los naranjos que más tarde adornarían el jardín. La entrada a esta parte de los jardines del Palacio Schönbrunn también es de pago.

Palacio Schönbrunn

Museo de Carruajes Imperiales.

Una vez pasada la puerta principal al recinto del Palacio Schönbrunn hay que dirigirse hacia la derecha a fondo de este patio. Unos metros más allá está el Museo de Carruajes Imperiales. O lo que es lo mismo, el Kaiserliche Wagenburg. En su interior se pueden ver un buen número de los carruajes utilizados por los emperadores y emperatrices austriacos. Hay trineos de los que tiraban caballos cuando la ciudad estaba cubierta de nieve y carruajes en miniatura construidos para los miembros más pequeños de la realeza. Durante el recorrido se puede ver la evolución que tuvo este tipo de transporte, ver donde se sentaban los lacayos dependiendo del tipo de carruaje y sorprenderse con los elegantes interiores de estos coches de caballos.

Museo de Carruajes Viena

Entre las piezas más llamativas que se pueden ver en este museo está el carruaje de 4.000 kilos bañado en oro que se utilizó en la coronación de Francisco I o el coche fúnebre de Sisi. De está última también se exponen algunos de sus vestidos que dejan patente su altura y extremada delgadez.

Museo de Carruajes, Viena

La colección de este museo está considerada como una de las más importantes del mundo en su género, teniendo en su colección los coches mejor conservados de los siglos XIX y principios del XX.

Horario de apertura:  del 15 de marzo al 30 de noviembre, de 9:00 a 17:00 horas. Resto del año de 10:00 a 16:00 horas.

La precio de la entrada general es de 9,50 €. Hay descuento para los portadores de la Vienna Card y la entrada está incluida en la Vienna Pass.

Cementerio Hietzing

No es el cementerio más importante ni grande de Viena, pero si os gusta visitar los cementerios de las ciudades por las que pasáis no podéis perderos este. Sobre todo estando en el Palacio Schönbrunn. Se puede llegar hasta este cementerio de forma sencilla, pero no hagáis caso a Google Maps, pues éste ignora una entrada posterior que hay junto al parking Tirolerhof y obliga a dar una vuelta innecesaria. Si vais al cementerio desde los jardines del palacio, ubicaros en la Gloriette. Desde allí las indicaciones de Google son correctas, justo hasta el punto en el que atraviesas el muro de los jardines palaciegos.

Allí hay un aparcamiento y ya se ve el cementerio. Cruza el parking hacia la izquierda, pegado al muro del camposanto. Unos metros más adelante encontrarás la puerta posterior que te evitará tener que rodear todo el cementerio Hietzing.

Cementerio Hietzing

En su interior se pueden ver cuidados sepulturas. Algunas en lugar de estar cubiertas de lápidas, tienen en su lugar un pequeño jardín. Algo que me recordó mucho al cementerio de San Juan, uno de los lugares que ver en Núremberg. Hay cipreses y otros árboles que convierten el interior del cementerio en un lugar agradable y sombreado. Casi en un jardín. Yo busqué un plano en el que se indicaran donde estaban las sepulturas de los personajes más relevantes allí enterrados. Pero no lo encontré. Al final, preguntando y dando muchas vueltas localicé la tumba de Otto Wagner. También descansan en este cementerio Gustav Klimt y todos los Presidentes Federales de Austria desde 1945.

Otros lugares que ver en Schönbrunn

Si esto que os cuento os sabe a poco y vais acompañados de niños, hay otras actividades en este palacio de las que podéis disfrutar. Nosotros no las visitamos, sobre todo por falta de tiempo. Y eso que pasamos unas cuantas horas conociendo este bello palacio vienés.

  • Tiergarten Schönbrunn. Es el zoo vienés, un lugar que hará las delicias de los más pequeños y en el que se pueden ver desde elefantes de Nepal a tortugas de Isla Mauricio pasando por los pandas de China, estrellas de este parque zoológico.
  • Museo de los niños de Schönbrunn. Una forma divertida de que los niños descubran como era la vida en palacio. La forma de vestirse, de poner la mesa y otras curiosidades, todo de una forma entretenida que hará que sientan que están jugando a la vez que aprenden un poquito de historia.
  • Apfelstrudelshows. Si quieres aprender a hacer esta deliciosa tarta de manzana, cada hora hay una demostración de como se elabora y una degustación del resultado junto a taza de café, té o chocolate caliente. El precio son 11,50 € por persona, pero si tienes la Vienna Pass, la entrada a esta dulce atracción está incluida.

 

Comentarios (06)

  1. Vaya post más currado y completo sobre el palacio de Schonbrunn, está genial, ya no hace falta que vaya a recorrerlo porque me lo has contado todo ja ja ja es broma, lo cierto es que lo vi desde afuera cuando estuve en Viena, lo tenía cerquita del hotel además y veía los jardines (que son maravillosos) desde la ventana pero no me dio tiempo a visitarlo por dentro porque tenía otras prioridades como el Belvedere y había que escoger, pero a la próxima que vaya a la capital de Austria ¡no me lo pierdo! Un abrazo

    1. Yo tampoco lo vi la primera vez que fui a Viena, y está no me lo podía perder. Es una imprescindible en la ciudad, tanto el propio edificio como todo lo que le rodea.

      ¡Un abrazo!

  2. El Palacio Schönbrunn era una de las visitas que teníamos marcadas como imprescindible en nuestro itinerario de viaje por Viena.
    No podíamos imaginar que un palacio fuera tan grande como para tener más de mil habitaciones… Y la visita no nos defraudó, al contrario. Hicimos el Tour Imperial y nos quedamos con ganas de ver más estancias, así que la próxima vez que vayamos a Viena, escogeremos el Gran Tour. 😉

    Saludos.

    1. La verdad es que una vez dentro, por unos pocos euros más y unos 30 minutos merece la pena hacer la ruta larga por las estancias de este bello palacio.

  3. Ole cuanta info. Todavía no conozco Viena pero cuando prepare mi viaje estoy seguro que voy a incluir la visita al Palacio Schönbrunn. Me encantan los carruajes e inventarme historias. El palacio es una preciosidad. Yo también soy de visitar estos lugares entre semana y en temporada baja. Siempre es recomendable reservar las entradas y programar un poco la visita, más que nada por los tiempos. Gracias por toda la info, horarios, etc

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