Cada vez es más frecuente escuchar a viajeros decir que les han cancelado un vuelo, que éste ha sufrido algún retraso o que la compañía aérea, de forma unilateral, ha decidido cambiar ese vuelo que habíamos comprado hace meses. A mi misma me pasó hace unos meses. Recibí un mail tres días antes de viajar a Malasia y Singapur en el que se me informaba de una cambio de horario en mi vuelo de ida. Algo que me obligaba a cambiar todos mis planes. Me informé sobre los derechos a indemnización por la cancelación o retraso de tu vuelo y conseguí una compensación por ese cambio en mi horario de salida.
A un hotel de ciudad le pido que sea céntrico y que esté bien comunicado. Al buscar entre todos los hoteles de Frankfurt para mi reciente escapada a esa ciudad eso fue lo primero que comprobé entre la gran oferta hotelera de la ciudad. He pasado allí un fin de semana con una amiga y teníamos claro que no queríamos pasarnos el día en el transporte público para poder llegar a los lugares de interés de la ciudad más grande de la región alemana de Hesse.
Cuando comencé a preparar mi viaje a Malasia y Singapur leía una y otra vez la palabra shophouse. Pero en ningún lugar encontraba mucha información al respecto. Solo que se trata de casas que fueron utilizadas como tiendas y viviendas a la vez. Algo que la misma palabra indica. Tras recorrer el país tengo que reconocer que las shophouses de Malasia están presentes en todo el país. Y solamente por disfrutar de ellas merece la pena recorrer a pie el casco antiguo de Malaca o pasear sin rumbo por George Town.
Todos los países tienen uno o varios símbolos que les identifican, desde un monumento a una comida o un río. Si a cualquier viajero le preguntamos por los de Sri Lanka seguro que menciona al menos dos: Sigiriya y los elefantes en Sri Lanka. Para ver a estos últimos se puede seguir algo así como la senda de los elefantes, la ruta que esto grandes animales utilizan para desplazarse de un parque nacional según el clima.
Cuando decidimos viajar a Panamá estaba claro que lugares como las islas de San Blas o Bocas del Toro eran lugares a incluir en la ruta. Más tarde, al ir recopilando información, tuve claro que quería conocer Portobelo. Una pequeña población al norte del país, a orillas del Caribe, que es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Tengo que confesar que cuando tras un montón de años he podido viajar a Núremberg por segunda vez, me acordaba de muy poco de que había en la ciudad. Recordaba a esta ciudad de la región alemana de Baviera como una de las más bonitas del país. Pero si alguien, antes de este nuevo viaje, me hubiera preguntado que hay que ver en Núremberg, me temo que no hubiera tenido respuesta. Ahora, con esta escapada de fin de semana con mis amigas, tengo muy claro que es lo que no hay que perderse en esta ciudad que sigue siendo tan bella como la recordaba. Y de entre todo los lugares que he visitado en este segundo viaje uno de los más impresionantes ha sido el Kaiserburg. O lo que es lo mismo, el castillo de Núremberg.
