Cuando viajé a Myanmar el país no recibía ni de lejos el turismo que llega hoy a su territorio en busca de esas pagodas que le han hecho famoso. Por ello pudimos alojarnos en hoteles realmente excepcionales a precios excepcionales. Uno de ellos fue el Amara Mountaint Resort, uno de esos hoteles en Kalaw que te hacen imaginar como debía ser el Myanmar colonial.
Al igual que varios hoteles en Kalaw, para llegar al Amara hay que dejar atrás la ciudad ya que está a unos diez minutos de ella en coche. El trayecto se puede hacer sin problemas durante el día, pero al caer la noche la carretera es oscura y lo mejor es coger un taxi (caro) o pedir a algún motorista que te lleve al hotel a cambio de unos kyats. Suele funcionar y aunque necesites dos motos sale mucho más barato que los taxis que circular por el centro de Kalaw.
