Kris por el mundo – Blog de viajes y fotografía
Blog de viajes y fotografía
  • Inicio
  • Africa
  • América
  • Asia
  • Europa
  • España
  • Contacto
  • Organiza tu viaje
Francia

Qué ver en Montmartre: 20 lugares en el barrio bohemio de París

03/11/2025 6 comentarios
Reino Unido

Qué ver en Edimburgo en 2 días (con mapa)

03/03/2025 0 comentarios
Alemania

Castillo Neuschwanstein 2026: visitar el Castillo del Rey Loco

01/07/2024 0 comentarios
Italia

Cómo visitar Pompeya en 2026: precios, horarios, consejos

07/01/2024 57 comentarios
FranciaTop 10

Qué ver en Toulouse: 10 imprescindibles y mucho más

20/12/2023 42 comentarios
ExperienciasNepal

Cómo bañar un elefante en Chitwan

por Cristina 05/12/2016
Chitwan

Durante nuestro viaje a Nepal pasamos un par de días en Chitwan, uno de los grandes parques nacionales fronterizos con India. Las actividades que se pueden realizar allí son incontables, pero si había una que yo esperaba con especial entusiasmo era el momento de bañar un elefante. No veía el momento de coger la esponja y frotarle con mimo…. Pero la cosa fue bien distinta y mucho más divertida de como yo hubiera podido imaginar.
El lodge donde estuvimos alojados durante nuestra estancia en Chitwan tenía un par de elefantes con los que realizaban safaris por la jungla en busca de otros animales, y una vez terminada la “jornada laboral” de los paquidermos les llegaba la hora del baño. Entonces es cuando los clientes del hotel entramos en juego. No recuerdo cuanto tuve que pagar por realizar la actividad, pero fue algo mínimo teniendo en cuenta la satisfacción por lo que “compré”. Vino a buscarme el cuidador del animal, y me dijo que le acompañara y me subiera descalza al elefante. Así que nada, allá que fui yo mientras Arturo cámara en mano se disponía a inmortalizar la aventura.

Chitwan

Una vez subidos en elefante salimos del recinto del lodge rumbo al cercano río que cruza el Parque Nacional de Chitwan, el cual yo hasta ese momento no había mirado con demasiada atención ¡¡¡porque jamás hubiera pensado que tendría que meterme dentro!!! Pero eso fue justo lo que pasó: bañar un elefante empezaba por sumergirse con él en las aguas de aquel río. El primer momento de tensión llegó en la orilla. Yo tengo fobia a las ranas, se que es una chorrada, que soy una mujer de mundo y que esos pequeños animales no me van a hacer nada. Lo se. Pero no puedo controlar ese terror absurdo. Y resultó que la orilla del río estaba llena de pequeñas ranas, muy pequeñas, pero totalmente formadas: cabeza, patas, deditos… no las faltaba de nada y yo las estaba viendo mientras me metía en el agua. En ese momento elevé los pies para intentar no rozar el agua mientras le explicaba a mi guía que las ranas me daban muy mal rollo. Él pasó de mi como era predecible y nos metimos los tres hacia el centro del río. En ese momento me olvidé de las ranas: el agua era como chocolate, estaba tan turbia que era imposible ven nada bajo la corriente. ¿Me iba a meter allí? ¿De verdad quería bañar un elefante?

Chitwan

Pues si, me iba a meter allí, en un agua con seguramente millones de millones de bacterias, y encima plagada de ranas. ¿Pero dónde me había metido? Durante unos instantes creí que lo malo había pasado, que ese momento de sumergirse el elefante con nosotros encima sería lo peor que me iba a pasar… y me atreví a cantar victoria y sentir que había superado la prueba, que bañar un elefante al menos en Chitwan era así de sencillo.

Chitwan

Ingenua de mi… la cosa solamente había empezado. Quedaba mucho por delante, y por fortuna, todo fue muy divertido y yo terminé olvidando las ranas, las bacterias y disfrutando como una enana a partir de la primera vez que a la llamada de su cuidador el elefante me ducho por sorpresa. Una vez a tras otra, agua va y agua viene. No podía parar de reír y de incitar al elefante a continuar con el juego. De repente era una niña subida en un enorme elefante y sintiendo que podía jugar con él ajena a cualquier peligro.

Bañar un elefante

Cuando ya estaba empapada mi acompañante en el baño me dijo que bajara del animal y me sumergiera en el río. Le pregunté si había ranas, aunque sabía que al final bajaría y me metería hasta el cuello en ese agua. Dijo que no, así que me metí confiada en el río. Y el señor nepalí me dio una piedra. Debí poner cada de poker, porque a ver, para que quería yo una piedra. ¿Para lanzarla a ver si el elefante me la traía? Pues no era para eso… con la piedra tenía que frotar al animal, nada de esponjas ni gel. Solamente una piedra para bañar un elefante y  frotar todo su cuerpo. Y ni una queja, normal, porque con esa piel, que iba a notar él la si le tocaba con una piedra o con una pluma. Así que venga, frota que te frota porque me decía el cuidador que le relajaba. Y mientras él cogiendo con las manos las cacas que iba haciendo el elefante (imaginad el tamaño) y lanzándolas lejos de donde estaba yo. Un gran detalle por su parte, aunque en ese momento creo que ya hasta eso me daba lo mismo, jejejeje.

Bañar un elefante

Cuando consideramos que ya estaba bien de frotar al animal, llegó el momento de volver a subir a su lomo. Lo primero que pensé fue lanzarme sobre el elefante e ir trepando como pudiera. Menos mal que no estaba sola y que me explicó mi acompañante como hacerlo y él mismo le pidió al paquidermo que me ayudara. No es que sea muy sencillo, pero si divertido: basta con colocarse sobre su trompa y él ya se encarga de llevarte hasta su cabeza. Una vez arriba, tuvimos otro rato de lanzar agua con la trompa, me daba tanta risa que una vez se me metió agua en la boca y… puf… un poco de mal rollo. Pero escupí bien fuerte y pensé que eso no me iba a aguar la fiesta. Y seguí gritando al animal para que lanzara agua sin parar.

Todo llega a su fin, y el baño también. Yo estaba agotada, supongo que debido a la emoción y los nervios, pero apenada de que ese rato tan divertido llegara a su fin. Solamente quedaba salir del agua y regresar al lodge… pasando otra vez entre aquellas ranas a la orilla del río de Chitwan. ¡¡¡Pero a quien iban a importar ya esos mini animales después del rato tan increíble que me había regalado mi amiga la elefanta!!! (Lo de elefanta lo he deducido yo en casa al ver las fotos, porque entre las patas delanteras, cómo diría mi sobrina, se la ven las tetitas).

ChitwanY eso fue todo, así fue mi experiencia en Chitwan bañando a un elefante, algo que muchos critican por considerar que se está maltratando al animal. Yo no lo vi así, cierto que estaría mejor viviendo en libertad pero de este animal que os hablo solamente puede decir que estaba cuidado, atendido, alimentado y su cuerpo, que vi muy cerca, no tenía una señal de maltrado. Para mi bañar un elefante fue una experiencia genial y muy divertida, de lo más alucinante que se puede hacer en Nepal y que recomiendo que todo el que tenga oportunidad la disfrute, y que luego nos la cuente.

2 comentarios
0 FacebookTwitterPinterestEmail
Perú

Qué hacer en Perú, el país de los incas para todos los gustos

por Cristina 02/12/2016
Qué hacer en Perú

Hace unos días estuve viendo las fotografías de nuestro viaje a Perú. Han pasado dos años desde que llegamos al país de lo incas. Y no hay duda de que si bien no volví enamorada de ese país el tiempo ha puesto ciertas cosas en su sitio y valoro mucho más ahora lo que viví allí. He vuelvo a rememorar nuestro periplo analizando los lugares que visitamos. Desde las ciudades coloniales como Arequipa a la selva. Y con todos mis recuerdos he creado esta lista de cosas qué hacer en Perú. Aquellas de los que guardo mejor recuerdo, que más me impresionaron o divirtieron y que me parecen fundamentales en cualquier viaje por aquellas tierras.

Qué hacer en Perú siempre va a  depender de los gustos o preferencias de cada viajero. De la duración del viaje e incluso del presupuesto. Creo que esta lista ofrece actividades para los amantes del arte, de la historia y de la cultura. No solamente de grandes monumentos vive el viajero. No hay que olvidar los mercados, los cafés o esas otras actividades que hacen que cada viaje sea único porque cada viajero le habrá añadido momentos especiales más allá de Machu Picchu o Cusco.Qué hacer en Perú

  • Machu Picchu es sin duda el punto culminante en todo viaje al país de los incas. Importante por sus restos arqueológicos e impresionante por su paisaje. Ningún viajero que llegué a Perú se marchará del país sin pasar por este impresionante lugar. Para aquellos más animosos las subida a Huayna Picchu les regalará otra imagen de la más famosa ciudad inca.
  • Sentir al cóndor planear sobre tu cabeza en el Cañón de Colca es una de esas sensaciones difíciles de olvidar. Una de esas cosas inolvidables qué hacer en Perú. Puede llevar horas de espera que ocurra. O incluso puede que te marches sin haber visto un solo ave planear sobre el cañón. Pero si tienes suerte y el cóndor abre sus alas para surcar el cielo sentirás que la piel se te pone de gallina y que todo habrá merecido la pena.
  • Perderse por las celdas, calles y patios del increíble y colorido Monasterio de Santa Catalina en Arequipa. Es uno de los lugares desconocidos de Perú y que no deja indiferente a nadie.
  • Curiosear en los mercados de Chinchero, Capachica o Pisaq es algo que hay que hacer en Perú sí o sí. Mantas, fruta, pescado seco, sombreros… Todo ocurre en los mercados. Es el lugar perfecto para sentarse y contemplar como vive la gente de estas pequeñas poblaciones. Incluso como visten o qué comen.
  • Recorrer la magnífica muralla de la antigua ciudad inca de Sacsayhuamán y contemplar desde allí la colonial Cusco es encontrarse en uno de esos lugares donde la historia cambió. Donde Perú dejó de ser inca para ser colonizado. Donde la forma de vida del país varió para siempre pero donde aún se sigue celebrando en Inti Raymi, la gran ceremonia andina e incaica en honor al sol.
  • Perseguir llamas, vicuñas y alpacas en el altiplano como si fueras un niño. Intentar acariciarlas o al menos conseguir un foto especial
  • Subir a los cerros de Llachón para disfrutar en soledad de la vista sobre el lago Titicaca. Porque la mayoría de los viajeros prefieren subir en barco para llegar a la turística isla de Taquile sin saber que en la Península de Capachica podrían disfrutar también de magníficas vistas en un ambiente mucho más sosegado y menos viciado por el turismo.
  • Sentarse al final del día en algún local del ambiente colonial. Y allí saborear con tranquilidad un pisco sour antes de la cena. Un buen lugar para ello es  La Casa del Corregidor de Puno.
  • Contemplar las preciosas pinturas en paredes y techo de la pequeña iglesia de Chinchero, la más íntima y especial del Valle Sagrado
  • Salir en barca por el río Madre de Dios al anochecer para disfrutar de la increíble vista que ofrece un cielo cuajado de estrellas mientras el silencio es roto solamente por los sonidos de las selva.

Seguramente cada persona tenga su propias preferencias, pero yo sin duda os invito a no perderos esta lista de experiencias… y luego compartir vuestra propia lista de lugares imprescindibles en Perú.

12 comentarios
0 FacebookTwitterPinterestEmail
AsiaJapón

Visitar el Palacio Imperial de Kioto

por Cristina 30/11/2016
Palacio Imperial de Kioto

Kioto es una de las ciudades más bonitas y armoniosas que uno pueda imaginar. Sus calles a las que asoman casas de madera, templos y pagodas muestran al viajero el Japón más tradicional, ese por el que pasean las geishas y donde la ceremonia del té sigue siendo una costumbre que se comparte con orgullo. En esta ciudad se pueden pasar horas visitando templos y santuarios, los hay en cada rincón, algunos con jardines zen, otros con grandes torii que reciben al visitante, algunos con preciosas pagodas. Pero hay tantos que al final el turista puede acabar saturado de ver tantos lugares similares. Para aquellos que tengan tiempo y ganas, hay una visita que merece la pena y además es gratuita. Se trata del Palacio Imperial de Kioto. ¿Te animas? Pues sigue leyendo que te cuento que tienes que hacer para conocer este lugar.

Leer Entrada
4 comentarios
0 FacebookTwitterPinterestEmail
Cataluña

La Pobla de Lillet y las montañas de Barcelona

por Cristina 28/11/2016

La comarca barcelonesa del Berguedá ofrece al viajero infinidad de actividades, desde senderismo a los pies del Pedraforca a paseos en busca de setas cuando llega el otoño. Es una zona montañosa que poco a poco se acerca a los Pirineos, lo cual yo no sabía. Porque tengo que confesar que antes de emprender mis escapadas a Barcelona como descubridora de rincones para la web Minube no hubiera sido capaz de dibujar con precisión un mapa de la provincia y no hubiera dicho jamás que en su extremo norte son tan pocos los kilómetros que la separan de la cordillera que nos separa de Francia. Pero cuando tuve claro que el Berguedá escondía en esas montañas preciosos pueblos, santuarios e iglesias románicas tuve claro que debía dedicar una de mis escapadas a conocer lo que allí esconde Barcelona. La ruta la centré en dos poblaciones rodeadas de montañas, Castellar de N’Hug y La Pobla de Lillet, ambas lugares tranquilos que sin dudo me alegra haber conocido.

Comencé la visita por La Pobla de Lillet, un pequeña localidad atravesada por el río Llobregat en la que ya se siente el aire limpio y fresco de los Pirineos. En ella viven poco más de 1.100 personas y sin embargo es un lugar que atrae a muchos visitantes deseosos de conocer uno de los lugares más atractivos y famosos de la comarca del Berguedá: los Jardines Artigas de Gaudí. No hace falta decir mucho más que el nombre de este gran artista para que sean muchos lo que se animen a llegar hasta La Pobla de Lillet para visitar solamente ese lugar. Sin embargo y aunque muchos digan que me perdí lo mejor de la localidad yo estaba allí para localizar todos esos lugares que los turistas que llegan a esta población olvidan visitar. De modo que me olvidé de los famosos jardines y tras dejar mi coche en una zona de estacionamiento junto al río comencé a pasear hacia los lugares que quería conocer en La Pobla de Lillet.

La PObla de Lillet

Lo primero que vi fue el llamado Puente Viejo, y con razón, pues se trata del puente más antiguo que en la actualidad cruza el río Llobregat. Hoy en día tiene una sola arcada, aunque los historiadores apuestan porque en el pasado debió contar con más arcos. Su construcción data del siglo XIV, siendo restaurado en diversas ocasiones, la última de ellas en 1984. Sin duda este puente es un símbolo de La Pobla de Lillet y cuando uno camina sobre él, si mira hacia el casco antiguo de la ciudad, obtendrá una bonita vista del conjunto. Es precisamente en el casco histórico de la ciudad donde puede ver la Iglesia parroquial de Sta. Mª de Lillet en la que destaca el altar mayor rodeado de columnas jónicas y esas calles adoquinas sobre las que se alza lo que queda del Castillo de los Mataplana, hoy convertido en alojamiento rural lleno de encanto.

Pobla de Lillet

Mi siguiente parada era el Santuario de Falgars, a 11 kilómetros de La Pobla de Lillet. La carretera me llevó montaña arriba y cada poco tenía que parar para disfrutar del precioso paisaje otoñal que tenía ante mi. Casi todo lucía de un verde brillante salpicado por toques de dorado de esos árboles que ya estaban perdiendo sus hojas, fue un camino que seguramente tarde en recorrer el doble de lo habitual, pero es que hasta la carretera estaba preciosa con sus árboles que se mecían con la fresca brisa de la montaña. Subí y subí para llegar a una bifurcación que no dejaba claro cual era el camino a seguir. Dudé pero al final decidí que la ruta que quedaba frente a mi era demasiado campestre como para que un coche pasara por allí, de modo que giré a la izquierda ¡¡y acerté!!. Me llamó la atención la cantidad de gente que había allí, con coches, tiendas de campaña y caravanas, a pesar de que no hacía calor estaba claro que todo el mundo quería aprovechar el sol otoñal. Es un lugar perfecto para pasar un día de campo, incluso hay barbacoas.

Por fin, un poco más allá apareció el Santuario, cuya construcción comenzó en 1646. Se trata un pequeño templo en lo alto de una montaña que regala unas vistas fantásticas a quien llega hasta él. El coche lo puede en una zona de estacionamiento a los pies del templo, para entrar en la ermita y descubrir que en Barcelona no solamente tienen un bella Virgen Negra: también tienen una preciosa Virgen Blanca. Se trata de una imagen de alabastro del principios del gótico en la que la Virgen está dando el pecho a su hijo. El interior del santuario que la resguarda es sencillo, entré con una pareja que llegaba allí en ese momento, dimos la luz y descubrimos al fondo una escalera, con otro interruptor que ilumina directamente la imagen. Pobla de LilletVisto el Santuario tenía que regresar hasta La Pobla de Lillet para visitar a poca distancia otros dos lugares, el Monasterio de Sta. Maria de Lillet y la Rontonda de St.Miquel. Para ello cruce de nuevo el pueblo siguiendo el curso del río y pasada la desviación que más tarde tendría que tomar para ir hasta Castellar de N’Hug ya pude ver a lo lejos el Monasterio que antes he citado. En la carretera una señal indicaba por donde desviarse, dejé el asfalto para pasar al camino de cabras pero el coche se portó genial y llegué sin problemas a los pies de los templos. El que tenía más cerca era el monasterio cuya iglesia es de estilo románico aunque ha sufrido muchas reformas. Destaca en ella su sencilla portada, pero sobre todo ese claustro en ruinas que a pesar de su sencillez resulta de lo más romántico. Por desgracia no pude verlo por dentro pues no localicé a nadie en La Pobla de Lillet que me indicar a donde acudir para que me dejaran la llave del claustro o me explicaran que hacer para ver completo el interior.

Pobla de Lillet

La Rotonda de St. Miquel se ve desde el Monasterio, basta subir una pequeña colina para encontrarse con la pequeña y bien conservada iglesia redonda cuyos muros no tienen ventanas, están construidos con sencillos sillares y en su parte más alta se aprecia un friso decorativo. Estar allí me regaló el momento más tranquilo del día. Hacía sol aunque las nubes amenazaban con volver a cubrir el cielo, el aire se notaba limpio, no había nadie cerca y el único sonido que escuchaba era el del campo, el de los pájaros y los árboles. No puede evitar sentarme a contemplar lo que tenía ante mi, desde esa iglesia con más de mil años de historia hasta las verdes montañas que ya anuncian que los Pirineos están cerca… Fue uno de esos momentos en los que piensas “vale la pena haber llegado hasta aquí”.

Pobla de lillet

No podía entretenerme demasiado, así que dejé atrás el romanticismo viajero para volver al coche y dirigirme a mi siguiente parada ya mucho más cerca de las montañas pirenaicas. Tenía de regresar hacia La Pobla de Lillet y antes de entrar en el pueblo tomar la carretera que montaña arriba y durante 14 kilómetros me llevaría hasta mi destino. Según conducía iba dejando atrás el sol, las nubes empezaban a ser mis compañeras. Tenía anotado que en esa carretera debía parar para ver una pequeña iglesia de estilo románico lombardo: San Vicenç de Rus. Fui atenta y no hubo pérdida pues estaba perfectamente señalada en la carretera y además se la distingue fácilmente entre los árboles. Esta iglesia fue consagrada en 1006 y su sobrio exterior no delata que esconde dentro una pintura mural de estilo gótico. En su momento tuvo otra de estas pinturas de estilo románico, pero hoy se conserva en el museo de Solsona.

Pobla de Lillet

Caía la tarde y empezaba a hacer bastante frío, de repente el abrigo y la bufanda me hicieron falta sobre todo cuando pocos kilómetros más allá y tras dejar atrás las Fuentes del Llobregat llegué a Castellar de N’Hug. Dicen que la primera impresión es la que cuenta, y en el caso de este pequeño pueblo de montaña es verdad. De repente le ves allí, colgado en las montañas, casas marrones resaltando entre el verde de los árboles. No hace falta más para saber que este lugar es especial, su ambiente en otoño no debía ser el mejor, pero en cuanto lleguen las nieves a las montañas seguro que esta localidad pasa a ser un lugar lleno de gente en busca de laderas blancas por las que deslizarse. O al menos así me monté yo la película mientras paseaba por las calles de Castellar.

Pobla de Lillet

Recorrí Castellar prácticamente sola y con el permiso de los gatos que parecen los reyes de la ciudad. Me miraban entre curiosos y asustados, en cuanto daba un paso más de la cuenta desaparecían por las tranquilas y cuidadas calles que tenían cerca en las que casi todas las casas estaban cerradas a cal y canto, solitarias después del verano, quizás impacientes esperando el cercano invierno. Castellar de N’Hug es más tranquilo que La Pobla de Lillet, en él es todo tan perfecto que casi parece un decorado, nada desentona, todo es armonioso. Su plaza, su Museo del Pastor, la iglesia parroquial, las vistas de las montañas… Un pueblo para relajarse, para caminar sin rumbo, para quedar con los amigos y quizás comprar uno de esos croissant  de un kilo pensados para comer en compañía al calor de la chimenea.pizap-com14798493512261Esto fue lo que dio de si mi jornada por lo más algo del Berguedá. Se trata de una ruta que si se desea se puede hacer en un día partiendo incluso desde Barcelona capital. La distancia desde la Ciudad Condal hasta Castellar de N’Hug es de 144 kilómetros si se elige la C-16 para de este modo visitar en ruta La Pobla de Lillet. También existe la opción de ir por esta carretera y regresar por la C-17 atravesando la comarca de Osona. En ese trayecto hay menos kilómetros, tan solo 131, aunque en ambos casos el tiempo de viaje será de mínimo dos horas.

Quien prefiera hacer noche en las montañas para olvidarse del ruido de la ciudad y disfrutar del entorno puede alojarse en el corazón de Castellar de N’Hug. El Hostal La Muntanya ofrece habitaciones sencillas y un restaurante. A mi personalmente me parece un poco caro para lo que ofrece, pero es el alojamiento que mejor conjuga calidad y ubicación en la población.

Así ha sido la segunda escapada a tierras catalanas, estoy #Descubriendocatalunya y con la ayuda de @BCNesmuchoMAS seguiré lugares bellos y sobre todo poco conocidos a partir del mes de marzo. Atentos, porque Barcelona tiene muchos tesoros escondidos esperando a ser descubiertos.

8 comentarios
0 FacebookTwitterPinterestEmail
Sri Lanka

Viajar a Sri Lanka: itinerario para tres semanas

por Cristina 25/11/2016
Viajar a Sri Lanka

Sri Lanka es un país que ocupa una isla no muy grande, poco más de 400 kilómetros de norte a sur y casi 250 en su parte más ancha. Viendo esto podría dar la sensación de que en tres semanas se podría recorrer entera, y seguro que es así si uno está dispuesto viajar a Sri Lanka y pasarse el día en unas carreteras que no son buenas donde recorrer 200 kilómetros puede llevar cinco horas. Así que teniendo esto en cuenta nosotros organizamos nuestro viaje con cierta calma, preferimos contar con tiempo para disfrutar de una cerveza, de un baño en la piscina del hotel o de alguna visita con la que no habíamos contado inicialmente.

Leer Entrada
10 comentarios
0 FacebookTwitterPinterestEmail
India

Mathura, la cuna del dios Krishna

por Cristina 23/11/2016
Mathura

Hay una pequeña ciudad en la ruta que une Agra con Delhi que se llama Mathura. A partir de datos en textos hindúes antiguos se ha identificado esta población como el donde vino al mundo el dios Krishna y donde pasó sus primeros años. Por sus calles se pueden ver infinidad de peregrinos, muchos de ellos occidentales vestidos de blanco y con la cabeza afeitada. Son seguidores del movimiento religioso Hare Krishna y acuden a la ciudad principalmente durante la celebración del cumpleaños de Krishna, el Janmastami,  en agosto o septiembre de cada año.

Leer Entrada
9 comentarios
0 FacebookTwitterPinterestEmail
Post recientes
Post anteriores

Sobre mi

Sobre mi

Cristina

¡Hola! Mi nombre es Cristina, madrileña y apasionada de los viajes. Desde hace casi una década escribo mis experiencias por el mundo en Kris por el Mundo. Aquí podéis encontrar recomendaciones, curiosidades y muchas ideas para organizar vuestros propios viajes.

Lo más leído en Kris por el Mundo

Qué ver en el Barrio Latino de París:...

08/12/2025

Visitar la Torre Eiffel: horarios, precios (2026) y...

29/10/2025

Viajar a Uzbekistán: información práctica y consejos

03/06/2024

Qué ver gratis en Viena: 20 lugares para...

30/05/2024

Qué ver en Nantes: 20 visitas (imprescindibles y...

19/03/2024

Qué ver en Puerto Rico: itinerario y 10...

20/01/2024

Qué visitar en Luxemburgo (ruta para 3 días)

10/01/2024

Consejos para viajar a Albania por libre en...

27/12/2023

Qué ver en Toulouse: 10 imprescindibles y mucho...

20/12/2023

Dormir

Dónde alojarse en París: mejores barrios y hoteles

02/02/2026

10 hoteles baratos en el Barrio Latino de...

27/12/2025

10 hoteles con vistas a la Torre Eiffel

01/12/2025

Hoteles baratos en Montmartre (París)

11/11/2025

10 hoteles con encanto en Toledo

23/10/2025

Free Tours

Free tour París en español: los 10 más...

10/11/2025

Los mejores free tour en Gante en español...

04/08/2025

Mejores free tour en Amberes en español

10/05/2025

Free tour Marruecos, los mejores en español

18/11/2024

Free tour en Tirana y las mejores excursiones...

08/08/2024
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram

@2022 - Kris por el mundo - Todos los derechos reservados.


Ir al inicio

Scroll Up
Kris por el mundo – Blog de viajes y fotografía
  • Inicio
  • Africa
  • América
  • Asia
  • Europa
  • España
  • Contacto
  • Organiza tu viaje