No hay duda de que el mercado de Jagalchi es uno de los mayores reclamos turísticos de Busan. Los habitantes de la ciudad acuden a comprar pescado, los viajeros a asombrarse con la cantidad de productos del mar que hay en cada puesto. El mercado lo componen un gran edificio donde uno tras otro los vendedores exponen su pescado fresco en grandes peceras y cubos que constantemente reciben agua limpia.
Hace unas semanas leí un anuncio sobre una empresa de productos fotográficos llamada Saal Digital. Tarjetas, posters, regalos y lo mejor, fotolibros. Desde hace años me gusta preparar libros con mis fotos de viaje, los he hecho con diferentes empresas y en distintos formatos, me parece la forma perfecta de poder ver de vez en cuanto las mejores fotos que he hecho en diferentes lugares del mundo.
La verdad es que desde hace años soy fiel a una de esas empresas dedicadas a convertir los libros de fotografía en un bonito recuerdo, pero Saal Digital me ofreció un bono de 40 € para probar su producto, así que no dudé y me puse a ello para ordenar la fotos de nuestro paso por los patios de Córdoba.
El proceso es muy sencillo:
- Seleccionas en el menú principal de Saal Digital “Albumes”
- Eliges sus características, desde el tipo de tapa al tamaño del libro.
- Seleccionas el diseño base, que podrá ser en blanco con una plantillas preseleccionadas.
- A continuación te pedirá que indiques las fotos que quieres poner en el libro o que selecciones una o varias carpetas de imágenes.
- Y ya habrás llegado a la pantalla donde montar tu libro, a la izquierda estarán las fotos, a la derecha el menú de diseño para cada página del albúm y en el centro el libro en blanco que podrás y completando a tu gusto.
- Puedes añadir o quitar páginas según te sean necesarias, llevarlas hacia atrás o adelante.
- En cuanto al formato de las plantillas, el tamaño de lo recuadros de las fotos se puede ampliar o hacer más pequeño, así como utilizar el zoom en las fotos si quieres que se vea solamente un parte de estas.
- Los fondos en Saal Digital también se pueden cambiar, desde el típico blanco o negro a diseños acordes con un tema determinado, como bodas o vacaciones.
- En la parte superior del menú además tienes unos cuantos iconos para añadir o quitar elementos, así como un chat por si de repente te pierdes y no sabes por donde seguir.

Cuando el libro está listo solamente falta enviarlo para que de digital pase a físico. En mi caso tardaron una semana en traerlo a casa, y estas son mis impresiones sobre el libro impreso de Saal Digital:
- Me gusta mucho el acabado, elegí mate tanto para las tapas como para las páginas y el resultado es muy elegante y profesional.
- Genial la calidad del papel.
- Que el libro se pueda abrir 180º me gustó mucho porque no se pierde nada de ninguna imagen ni tan siquiera en los márgenes interiores.
- No tuve en cuenta incluir una hoja en blanco entre la de las últimas imágenes y la contraportada, un pequeño detalle que no me gusta y que al igual que otras empresas lo incorporan Saal Digital debería tener en cuanta para mejorar el acabado.
- En cuanto al precio creo que está acorde con lo que ofrecen, el libro de 50 páginas en 28×19 me costó 46 euros (gastos de envío incluidos).

Me gustó que todo es personalizable y muy intuitivo, no tiene ninguna dificultad. Si tienes claro como es el resultado final que buscas en poco tiempo puedes tener listo un libro con tus fotografías que se convertirá en un recuerdo para compartir sin aburrir a nadie con esos cientos de imágenes que has traído de tu último viaje. Lo que me nos me ha gustado ha sido el precio, otras empresas de fotografía digital tienen muy buenas ofertas y gran calidad, por lo que dependiendo de lo que necesite para cada nuevo libro recurriré a una u otra en base al presupuesto.
Una de las cosas de las que se advierte a todo viajero con destino Perú es de la posibilidad de sufrir mal de altura o soroche. Nosotros teniendo en cuenta este tema organizamos el viaje con cierta calma y comenzando el recorrido por Arequipa (2350 mts de altura), la ciudad a menos altura de todas por las que íbamos a visitar en el altiplano peruano. Conseguimos superar sin problemas las dos semanas que pasamos en la zona donde el lugar a mayor altura en el que permanecimos días fue Puno (3812 mts de altura), pero vimos a gente con problemas estomacales y sabemos de otros viajeros que tuvieron que llegar a pasar un día completo en la cama por el dolor de cabeza. Sin duda el mal de altura es un tema que hay que tener en cuenta, pero también saber que no afecta a todo el mundo por igual y que siempre se puede combatir con éxito.
¿Cómo hacerlo? Aquí os doy algunos consejos que os pueden venir bien para evitar que el dichoso mal de altura os fastidie vuestro viaje a Perú:
- Organizar el viaje sin prisas, hay que ir aclimatándose poco a poco, mejor pasar un par de días en cada destino e ir ascendiendo con cierta calma. El cuerpo lo agradecerá y se irá acostumbrando para su llegada al punto más alto.
- Hay quien necesita estar un día tumbado, sin hacer nada. Hay que tener esa posibilidad en cuenta a la hora de organizar el viaje y así no estar agobiado porque no te da tiempo a visitar una ciudad.
- Beber mucha agua y zumos, es importante estar hidratado. Y olvidar las bebidas alcohólicas, no son nada recomendables cuando uno esta evitando el mal de altura.
- Ser prevenido, y si habitualmente sufres dolores de cabeza llevar siempre contigo ese medicamento que te funciona pues tienes todas las papeletas de tener molestias en algún momento.
- Evitar hacer grandes esfuerzos, subir unas simples escaleras te puede dejar sin aire. De modo que recordad: se puede hacer de todo, pero siempre con calma.
- La coca funciona. Masticarla es muy efectivo aunque te deja la boca llena de trozos de hojas y además se duerme la lengua. Pero hay otras opciones: si uno lo prefiere siempre estarán los caramelos y la infusiones de coca. Al menor síntoma, recurrir a ellos. Es totalmente natural y se lleva utilizando siglos.
- En las comidas evitar hincharse, es mejor comer poco y muchas veces sobre todos si es habitual tener problemas de estómago. Eso ayudará a hacer correctamente la digestión.
- Procurar dormir un mínimo de siete horas. El cuerpo lo agradece.
- No tener miedo a respirar hondo cada vez que los pulmones lo pidan. El cuerpo lo necesita para abastecerse de suficiente oxígeno que pueda seguir llegando al resto del organismo.

Nosotros intentamos hacer todo de este modo y pasamos unos días sin problemas donde lo peor que nos ocurrió debido al mal del altura fue un ligero dolor de cabeza en alguna ocasión. Algo curioso fue lo que a mi me ocurría en Puno. Al acostarme, el momento de mayor relax, notaba que mi corazón estaba muy acelerado llegando a 110 pulsaciones por minuto. Esto tiene una explicación sencilla: cuanto más alto estás, menos oxígeno en el aire, menos oxígeno entra en tu organismo; pero tu cuerpo sigue necesitando la misma cantidad y como no todos los glóbulos rojos consiguen llevar ese oxígeno a cada órgano tienen que volver antes al corazón para recargar. Si se pasa mucho tiempo en altura el cuerpo termina por formar más glóbulos rojos, pero en un viaje de poca duración sencillamente el corazón bombeará más deprisa.
Aún así, si hay síntomas persistentes o que puedan suponer cierto riesgo es fundamental acudir al médico y si fuera necesario comenzar a descender para que el cuerpo se recupere. Recordad siempre que la salud es lo primero.
Aún recuerdo la primera que llegué a Chandni Chowk, era una día caluroso de un mes de mayo y la razón de llegar hasta esa parte de Delhi era conocer la Jama Masjid y el Fuerte Rojo. Ese día quedó grabada en mi retina la imagen que me ofrecieron aquellas calles de Delhi donde una verdadera marea humana iba y venía a mis pies.
No hubiera imaginado jamás la cantidad de hoteles que hay en Seúl, así que cuando llegó el momento de ponernos a buscar alojamiento en la capital de Corea del Sur me llevé una gran sorpresa. La verdad es que no sabía ni por donde empezar ante las decenas de hoteles entre los que poder elegir. Dimos muchas vueltas, pero al final el elegido fue el Best Western Premier Hotel Kukdo.
En Corea del sur parece haber templos por todas partes, algunos en las ciudades, unos pocos cerca de lagos o del mar, pero la mayor parte de ellos se encuentran en las montañas. Busan, una ciudad portuaria del sur del país tiene alrededor algunas montañas y es en la más famosa de ellas, el monte Geumjeongsan, donde podemos visitar el bello Templo Beomeosa.
