Si estás pensando viajar a Turín, no creas que en uno o dos días vas a tener tiempo para conocer bien la capital de Piamonte. Palacios, plazas, jardines, arte barroco, legado del Imperio Romano y fascinantes museos son solamente algunas de las cosas que ver en Turín. Si dispones de poco tiempo, tendrás que ser muy selectivo. Pero si te puedes permitir pasar cuatro o cinco días en la ciudad, te aseguro que estarás muy ocupado recorriendo la que sin duda es una de las ciudades más elegantes de Italia.
Bad Mergentheim es una ciudad balneario que forma parte de la Ruta Romántica de Alemania. Cuenta con lugares de interés turístico tanto en la propia ciudad como en los alrededores, y en ella se celebran a lo largo del año diversas actividades que la convierten en un fabuloso destino vacacional.
Tembleque es uno de esos pueblos bonitos cerca de Madrid. Se encuentra a poco más de 100 kilómetros del centro de la capital. Y es sin duda una parada estupenda en una ruta por algunos de esos pueblos manchegos famosos por sus molinos. No faltan esas construcciones entre los lugares que ver en Tembleque. Pero es sin duda su plaza porticada el mayor atractiva de la localidad.
Son muchos los viajeros que hacen una parada en Medina del Campo para visitar el Castillo de la Mota. Y luego se van. Gran error. Porque si uno llega a esta villa de Valladolid, merece la pena hacer una parada más larga. Al menos lo suficiente para disfrutar de las mejores cosas que hacer en Medina del Campo. Entre ellas hay una que no puede faltar, y es comer en alguno de los mejores locales de Medina del Campo. ¿Te animas a descubrirlos?
El Valle de Aosta es la región más pequeña (y menos poblada) de Italia. Ubicada a los pies de los Alpes, en la frontera con Francia y Suiza, su capital es Aosta. Una ciudad con unos 35.000 habitantes que el tiempo del Imperio Romano fue conocida como la Roma de los Alpes. Basta visitar los lugares que ver en Aosta y en los alrededores para comprender la razón de es sobrenombre.
Entre los lugares que ver en el Alentejo, hay tres localidades conocidas como las ciudades de mármol: Estremoz, Vila Viçosa y Borba. Las dos primeras son bastante conocidas. Al contrario que la pequeña Borba, un tranquilo pueblo que muchas veces los viajeros olvidan en favor de otros lugares que ver en esta región del sur de Portugal.
