El Hotel Marina Nana Juana está pensado para el turismo familiar. No se trata de un establecimiento de paso sino de uno de esos hoteles con diferentes servicios que lo convierten en el lugar perfecto para disfrutar de unos días de descanso cerca de las aguas del Caribe al viajar a Guatemala. Nosotros pasamos en él un par de noches para tenerlo como base para conocer el Río Dulce y Livingston.
Si vas a viajar a París podrás elegir entres tres aeropuertos: Orly, Charles de Gaulle y Beauvais. En nuestro último viaje elegimos como destino el primero de ellos. Por los precios de los vuelos y por la cercanía al centro de la capital francesa. Una vez elegido el hotel me puse a averiguar como ir de Orly a París. Os cuento todas las opciones que encontré y mi experiencia personal con el Orlybus.
Antes de comenzar a preparar nuestro viaje a Guatemala no sabía de la existencia de Río Dulce ni de Livingston, en el Caribe. En este país la franja de costa caribeña es pequeña y ésta no ofrece al viajero las atractivas playas que se pueden encontrar en Belice o México. Aún así, después de visitar la ciudad maya de Copán, en Honduras, continuamos nuestro periplo hacia Quirigua y el Caribe guatemalteco. Aquí os cuento que hacer en Livingston, en Río Dulce y como fue nuestra experiencia en este lugar.
Al organizar la ruta de nuestro viaje a Guatemala tuve claro desde el principio que en ella debían estar lugares como el Lago Atitlán, Tikal o Antigua, la ciudad más bella de del país. El resto de lugares los fui encajando poco a poco. Y el que más me costó incluir en el recorrido fue Copán, la ciudad maya de Honduras. Se encuentra muy cerca de la frontera guatemalteca y no quería dejar de pasar por este lugar hondureño teniéndolo cerca. O eso pensaba yo.
Cuando viajas a Japón tienes las sensación de que no hay ciudad que no tenga algún atractivo. Un jardín, un templo o un castillo. O como ocurre en Nara, un Buda de gran tamaño. No hay duda de que ese Buda y el pabellón que lo acoge son el mayor reclamo de entre todo lo que hay que ver en Nara. Sin embargo, debéis saber que esta ciudad cuenta con ocho lugares declarados Patrimonio de la Humanidad. Un número solo superado en territorio japonés por Kioto. ¿Eso no os parece motivo suficiente para hacer una escapada a esta ciudad?
La oferta gastronómica en Panamá es variada. En la capital hay tantos restaurantes que lo complicado puede ser decidir a cual acudir. En las zonas de playa como Bocas del Toro también es sencillo localizar un buen local para disfrutar de una buena comida. Si se visitan otros puntos del país habrá que conformarse con comer lo que haya en la isla en la que estemos o en ese restaurante que parece ser el único de la ciudad. Pero os aseguro que de un modo u otro, comer en Panamá es un gusto. Por lo que ofrece su gastronomía y por el placer que supone comer aunque sea un sencillo plato de arroz mirando las azules aguas del Caribe.
