París es una gran ciudad con una enorme oferta cultural. No faltan en sus calles museos, galerías de arte, teatros y salas de exposiciones. Si pensamos viajar a la capital francesa todos pensamos en visitar Notre Dame, el Sena y el Museo del Louvre. Pero más allá de sus monumentos y museos más famosos hay otra París menos turístico pero igual de interesante. En este post os quiero acercar a algunos pequeños museos de París que me parecieron encantadores cuando los visité.
Durante nuestro viaje a Malasia y Singapur íbamos a pasar varios día en playa. Concrétamente en Pulau Redang, una de las islas más bonitas que podáis imaginar. Para ellos teníamos que dejar la costa oeste de Malasia y viajar hasta el este. El único motivo inicial de este viaje interno sería ir a la isla que antes os he dicho. Pero una vez allí ¿por qué no buscar algún lugar que mereciera la pena conocer? Cómo para llegar a Pulau Redang lo más interesante era volar desde Kuala Lumpur hasta Kuala Terengganu decidimos pasar un día en esa ciudad.
Hace un año que estuvimos disfrutando de las dunas de Maspalomas. Del clima de Gran Canaria y del mar que baña sus costas. Pasamos una semana de total y absoluto relax. La única preocupación que teníamos cada día era donde íbamos a cenar. Antes de nuestra escapada a la isla, yo busqué varios restaurantes. De entre todos los que encontré hubo uno que me llamó especialmente la atención. El restaurante Samsara, un lugar que sin conocer me pareció especial. Y una vez visitado, me pareció original y recomendable.
Viajar a Singapur es viajar a una de las ciudades más atractivas y modernas del sudeste asiático. Al sur de la parte peninsular de Malasia, Singapur es un destino perfecto al que dedicar dos o tres días en una escala a otro lugar. Su aeropuerto internacional conecta con varias ciudades europeas y con muchas asiáticas. Acabar un viaje a Malasia, a Tailandia o a Indonesia con una estancia en Singapur es una forma perfecta de finalizar ese periplo por Asia.
Pero, ¿qué tenemos que saber para viajar a Singapur? ¿Qué necesitamos llevar con nosotros? ¿Es sencillo moverse por este pequeño país?
Cuándo hace tres años viajé a Tenerife por primera vez el tiempo no fue benévolo con nosotros. Llovió mucho, cómo el día que visitamos por primera vez La Laguna. La recorrimos tapados bajo un paraguas. Caminamos por calles solitarias en las que el único sonido eran nuestros pasos y el agua al golpear puertas y ventanas. Descubrimos una ciudad solitaria a la que por suerte hemos podido regresar y ver bajo un cielo azul.
La primera vez y a pesar del mal tiempo, la ciudad me gustó. En esta segunda oportunidad me ha gustado poder disfrutarla sin tener un paraguas sobre mi cabeza que me dejaba ver solamente a medias. Sin embargo, en contra, que en las calles había tanta gente que le restaba ese encanto de ciudad solitaria que yo recordaba. En cualquier caso, con lluvia o sin ella, hay un buen número de lugares que ver en La Laguna.
Cuando viaje hace tres años a Tenerife por primera vez no visitamos el Puerto de la Cruz. Sin embargo, en mi segunda visita a la isla, cuando decidí que haríamos una ruta en coche, organicé todo para pasar dos noches en esta ciudad y tenerla como base para visitar Garachico o La Orotava. Busqué hoteles por la ciudad. Queríamos algo tranquilo y bien situado. No buscábamos estar cerca del mar ni de los lugares más turísticos. Queríamos un hotel desde el que fuera sencillo entrar y salir de la ciudad. Y lo encontramos: el Hotel Weare La Paz.
