¿Te gustaría conocer los lugares y las playas que ver en Cerdeña, una de las islas más grandes del Mediterráneo? Pues te adelanto que es una magnífica idea. Un fantástico viaje que te permitirá disfrutar de fantásticas playas, preciosas ciudades y curiosos yacimientos arqueológicos. Pero sin duda, si has llegado a este post, tu pregunta es cómo llegar a Cerdeña. Voy a intentar ayudarte a continuación y darte algunas pistas para decidir que modo de transporte prefieres para llegar a esta isla italiana.
En un rincón de Extremadura, encajonada entre la frontera portuguesa y tierras salmantinas, se encuentra la Sierra de Gata. Se trata sin duda de uno de los enclaves más impresionantes de la provincia de Cáceres. Castillos en lo alto de las montañas, pequeños pueblos con mucho encanto y un paisaje de un intenso verde salpicado por flores de colores es lo que me ha acompañado durante mi ruta por los lugares que ver en la Sierra de Gata.
Al final de una carretera paisajística, a tan solo 40 kilómetros de la frontera portuguesa y en un enclave idílico. Ahí es donde te encuentras Trevejo, tras casi tres horas en coche desde Madrid. La primera imagen de esta aldea se tiene desde la carretera, cuando después de una curva, la silueta de su castillo, uno de los lugares que ver en Trevejo, se recorta en el horizonte.
Uno de los lugares imprescindibles que ver en la Sierra de Gata es San Martín de Trevejo. Un pueblo con un arquitectura singular, un enclave privilegiado y un dialecto que durante siglos ha pasado de padres a hijos. ¿Quieres saber más de este lugar? Pues sigue leyendo, porque vas a descubrir un pueblo tan bello y como peculiar.
Si estáis cansados de los hoteles cortados por el mismo patrón y os gustan los lugares originales con historia, en Lucerna podéis alojaros en Barabas Luzern. Un hotel prisión en el corazón de una de las ciudades más bonitas de Suiza. ¿Te atreves a dormir entre rejas?
Después de haber pasado en nuestro viaje a Cerdeña por localidades pequeñas y tranquilas, llegamos a la capital de la isla. Fue un verdadero impacto adentrarnos en esta gran urbe en el sur de la isla italiana. Carreteras de circunvalación, amplias avenidas y altos edificios nos dieron la bienvenida. Sabíamos que detrás de todo eso había mucho que ver en Cagliari, pero la primera impresión no fue especialmente grata. Demasiados coches, demasiada gente, demasiado ruido.
