Viscri: la iglesia fortificada y el Príncipe Carlos

por Cristina
Viscri

Uno de los lugares más tranquilos y atractivos que ver en Rumanía es Viscri. Se trata de un pequeño pueblo de Transilvania, tan coqueto que hasta el Príncipe Carlos de Inglaterra se enamoró de él. Tanto, que en 1996 se compro allí una «casita» y creó un consejo para mantener el carácter y la identidad de Viscri, desde su arquitectura a sus tradiciones.

Viscri iglesia fortificada

Fue a partir del momento en el que el Príncipe Carlos compró esa vivienda cuando Viscri empezó a entrar en el mapa de muchos viajeros. Poco a poco esta pintoresca aldea rumana ha ido recibiendo a más y más turistas. No demasiados, por suerte, aunque dicen que actualmente este pueblo es uno de los más famosos de Rumanía tanto por su iglesia fortificada que es Patrimonio Mundial de la UNESCO como por la posibilidad que ofrece Viscri  a los turistas de acercarse a la tradicional vida rural de Transilvania.

Viscri

Cuando nosotros decidimos incluir Viscri en nuestro itinerario de viaje por Rumanía fue por su iglesia fortificada, uno de los lugares que recuerdan la presencia de los sajones germanos en tierras rumanas. No sabíamos nada más de este lugar ni lo que allí íbamos a encontrar.

Una vez visitado este pueblo que parece anclado en el pasado (puede que hasta se prohíban los coches en sus pocas calles) os aseguro que el esfuerzo de llegar a él merece la pena. Sus casas antiguas pintadas de colores, las ocas corriendo por las calles, sus tiendas de artesanía y por supuesto su iglesia fortificada, una de las más bonitas de Transilvania, han recobrado su antiguo atractivo. Dedicar una tarde o una mañana a esta excursión os alejará de otros lugares más turísticos y os mostrará la cara más auténtica de mundo rural en esta región de Rumanía.

Viscri

Viscri y la herencia sajona

Fue allá por el siglo XII cuando los sajones germanos llegaron a Transilvania. Venían como colonos invitados a ocupar esas tierras por Hungría, a cuyo reino pertenecía entonces parte de la región que hoy es rumana.  Era mano de obra perfecta para trabajar en la minas y con ellos activar la economía de la región. Pero los húngaros necesitaban también de los sajones para defender la frontera de turcos y tártaros.

Antes los ataques y amenazas invasoras de los pueblos que querían cruzar Europa por territorio húngaro, los sajones comenzaron a fortificar sus iglesias a partir del siglo XIII. Una de ellas fue la de Viscri, que como el resto de iglesias fortificadas sajonas de Rumanía cuenta con una alta muralla que rodea al templo, torres de vigilancia y espacio suficiente para acoger a los habitantes del pueblo en caso de ataque.

La arquitectura de las casas de Viscri también es herencia sajona. Casi todas se han restaurado con mucho acierto devolviendo a la aldea el aspecto que debió tener cuando los germanos habitaban el lugar. Hoy no llegan a 500 los vecinos de Viscri. Entre ellos hay una importante comunidad gitana. Pero también hay que saber que aún quedan una docena de sajones viviendo en este remoto lugar de Rumanía.

La Iglesia fortificada

No hay duda de que la iglesia fortificada de Viscri es la razón por la que muchos viajeros llegan a este pueblo perdido de Transilvania. Esta iglesia se levanta sobre una pequeña colina rodeada por un muro exterior. Solo hay que subir unos metros caminando bajo los árboles, una zona que los locales utilizan para reunirse como si de un merendero se tratara. Al final del camino, blanca e imponente, aparece la fortaleza.

Viscri

Desde el exterior, el aspecto de esta construcción sajona de Viscri parece solo una fortaleza y no es posible ver la iglesia que esconde en su interior. Con sus altas murallas y sus torres defensivas, puede parecen un pequeño castillo. Y es que al final en eso se convirtieron estas iglesias sajonas fortificadas: en castillos en los que el pueblo pudiera permanecer si la localidad era atacada.

Viscri

Los orígenes de la iglesia de Viscri se remontan al siglo XII. En aquel entonces la iglesia era sólo eso, una iglesia. Con el paso de los siglos se fueron añadiendo las murallas y las torres hasta que el lugar tuvo el aspecto que podemos ver hoy.

Viscri

Si bien el aspecto exterior de la iglesia nos impresionó, el interior nos cautivó. En el patio que rodea la iglesia no faltaban las flores. El interior de la iglesia hace retroceder al pasado, con su pequeños bancos y esa galería de madera en la que a duras penas entran las piernas si te intentas sentar.

Viscri

Algunas salas se han convertido en un pequeño museo en el que se muestran objetos tradicionales. Hay muebles, aperos de labranza e incluso prendas de ropa.

Viscri iglesia fortificada

Pero lo mejor sin duda es subir al campanario. La vista desde esa atalaya es impresionante. Se puede disfrutar de una fabulosa imagen de los campos que rodean Viscri y de una perspectiva diferente de la iglesia fortificada.

Viscri iglesia fortificada

Horarios y precio

El precio por entrar a la Iglesia fortificada de Viscri es de 10 lei. Una señora muy simpática es la encargada de vender la entradas e indicarte como hacer la visita. Solo se paga para acceder al interior de la fortificación, el exterior se puede visitar de forma gratuita.

En cuanto a los horarios, en verano (15/06 al 15/09) está abierta de 10:00 a 13:00 horas y de 14:00 a 19:00 horas.

Qué ver en Viscri

La atracción principal de Viscri es su iglesia fortificada. El resto del pueblo son apenas tres calles por lo que la mejor forma de conocer el lugar es caminar. Se puede dejar el coche al principio de la calle y subir andando hacia la iglesia. Es un paseo de aproximadamente un kilómetro.

Viscri

De ese modo te vas fijando en las casas a un lado y otro de esa calle mientras te cruzas con el carro de la leche o las ocas que parecen ser las dueñas de la calle. Nada más empezar la calle, cerca de la carretera por la que se entra en Viscri, a mano izquierda, está la Casa Printul de Wales. Esa que adquirió el Príncipe Carlos. Es de un intenso color azul y cuando no hay actividades de la Fundación se puede alquilar la casa completa o reservar una habitación. Además, el lugar cuenta también con un café.

Todas las casas del pueblo son parecidas, cambian los colores y en algunas de ellas, en su fachada, se puede ver la fecha de sus construcción. En muchos casos las puertas de sus patios están abiertas. Dentro de algunos encontraréis tiendas de artesanía hecha en Viscri. En otras un café. Con suerte, también podréis ver trabajar al herrero o como funciona el horno de azulejos. Nosotros visitamos Viscri un domingo por la tarde y no conseguimos ver nada de eso.

Viscri

Lo que si vimos fue a una señora tejiendo gruesos calcetines de lana sentadas al sol. A punto estuvimos de comprar unos, pero tuvimos claro que era una de esas cosas que jamás íbamos a usar.

Viscri

De la calle principal sale la calle que llega a la Iglesia fortificada y que la rodea para salir de nuevo a la calle principal de Viscri. Dando ese paseo se puede llegar al cementerio, a la sombra de la iglesia sajona. Desde dentro del recinto también se puede entrar en este sencillo camposanto desde el que tener una vista distinta de una de las iglesias fortificadas de Rumanía que forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Viscri

Cómo llegar a Viscri

Nosotros fuimos a Viscri desde Sighisoara en coche. La distancia entre ambos lugares es de unos 40 kilómetros. Hay que ir por la E60 hasta Bunesti, un pueblo en el que hay otra iglesia fortificada sajona, una de las aproximadamente 200 que se construyeron en Transilvania. Al llegar a este lugar hay que desviarse hacia la carretera 104L. La peor carretera por la que circulamos en nuestro viaje por Rumanía. Y eso que en Maramures, la zona más rural del país, encontramos carreteras que dejaban mucho que desear.

La verdad es que a esa carretera más bien la llamaría camino. Baches, tierra, espacio para un solo coche. Un camino de esos en los que te planteas si no te habrás confundido de dirección. Así que tranquilos, si cogéis ese camino, llegaréis a Viscri. Además disfrutaréis de un bonito paisaje y puede que hasta de ver algunas águilas volando u oteando el horizonte desde algún árbol.

También se puede llegar a Viscri desde Brasov. En este caso la distancia es de casi 80 kilómetros. Hay que circular también por la E60 en dirección a la 104L. Supongo que el estado de ese tramo de carretera hasta Viscri será igual de malo que el que nosotros hicimos. Si visitáis este pueblo desde Brasov podréis hacer un par de paradas. Una para ver la fortaleza de Rupea y otra para ver la iglesia sajona de Dacia.

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9 comentarios

Luz E. 8 abril, 2020 - 7:25 am

¡Hola! Me ha encantado conocer el pueblo de Viscri y si preciosa iglesia fortificada, no había oído hablar de ella, pero me ha parecido un destino ideal para conocer en un viaje a Rumanía. Gracias por la info. Saludo

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Cristina 8 abril, 2020 - 5:40 pm

Es uno de esos lugares (muchos) en Rumanía en los que el tiempo parece haberse detenido 🙂

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Irma 9 abril, 2020 - 1:33 am

En momentos únicos en el planeta es lindo incorporar una ilusion

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Maruxaina Bóveda 9 abril, 2020 - 8:26 am

Hola Cris,
No tenía ni idea de esta historia del príncipe Carlos ni había escuchado nunca nada sobre el pueblo de Viscri y mira que estuvimos cerca…
Me ha parecido súper bonito y la iglesia fortificada es un buen motivo para incluirlo en el recorrido por el país.
Sin duda si volvemos a Rumania lo visitaremos, ojalá eliminen los coches y yo sí que me traería esos calcetines de lana jajaja.. Me recuerdadn a los de Portugal y me encantan 😉
Un abrazo guapa.

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Cristina 9 abril, 2020 - 10:29 am

Supongo que con el paso del tiempo arreglarán la carretera para llegar a Viscri y poco a poco irá siendo un lugar más conocido. La verdad es que aunque prohiban entrar con el coche a su dos únicas calles es un lugar fácil de recorrer. Un abrazo

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JOSE 11 abril, 2020 - 10:28 am

Nos encanta visitar este tipo de lugares anclados en el pasado, y solemos hacer casi siempre la misma reflexión. Ojalá no «mueran de éxito» por culpa del turismo y se limite el tráfico rodado para que puedan seguir manteniendo su encanto. Hace mucho tiempo que quiero visitar Rumanía, y la región de Transilvania me atrae especialmente. Creo recordar que junto a Viscri hay otras seis aldeas con iglesias fortificadas que también están inscritas como Patrimonio de la Humanidad. ¿Pudiste visitar alguna más? Muchas gracias por compartir tus experiencias

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Cristina 11 abril, 2020 - 1:58 pm

Iglesias sajonas fortificadas hay casi 200 repartidas en otros tanto pueblos. De las que son Patrimonio de la UNESCO visitamos otras 2: Biertan y Prejmer. Para mi esta última es sin duda la más impresionante y donde mejor se comprende la razón de estas fortificaciones.

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DinkyViajeros 12 abril, 2020 - 8:56 am

Pues a pesar de que sólo tenga tres calles, como tú dices, a nosotros nos ha encantado esta visita por Viscri. 👌🏼 La iglesia fortificada es lo suficientemente atractiva como para hacer una visita a Viscri cuando vayamos a Rumanía… Eso sí, intentaremos ir en un día laborable, para ver a los artesanos del pueblo trabajando en sus talleres. 😉

¿Nos puedes recomandar algún sitio para comer o tomar algo en Viscri?

Saludos.

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Cristina 12 abril, 2020 - 11:30 am

Nosotros paramos a tomar un refresco muy cerca de la iglesia, un lugar muy acogedor que es pensión, tiendas de artesanía y cafetería. Se llama Viscri 44 y tenía un espacio al aire libre muy agradable.

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