Es más que probable que si te pregunto por ciudades que ver en Colombia, aparte de Bogotá y Medellín (gracias a la serie Narcos está ciudad ha entrado en el mapa viajero de muchos) solo os venga a la cabeza Cartagena de Indias. La perla de Colombia. La ciudad colonial más bella del país y también la más turística. Sus casas con balcones y escudos, sus calles adornadas con buganvilias y sus imponentes iglesias convierte a esta ciudad junto al Caribe en una de las más deseadas por los hacen un viaje a Colombia. Pero ¿qué ver en Cartagena de Indias? ¿Cuánto tiempo debo dedicar a la ciudad? En este post voy a intentar responder a esas preguntas a la vez que te cuento mi paso por la ciudad.
En mi equipaje hace tiempo que no tienen cabida los por si acaso. Cada vez soy más práctica y viajo más ligera. Nada de ropa para el día y la noche, zapatos para conjuntar y tres chaquetas por si hace frío. El tiempo y el mundo me han demostrado que con llevar una camiseta o camisa por día y dos pares de zapatos eres capaz de aguantar todo el viaje sin echar nada en falta.
El Terai es la región de Nepal fronteriza con India. Allí hace calor y las montañas van dejando paso a la jungla. Son famosos los parques nacionales de esta parte del país. Allí viven cocodrilos, elefantes e incluso tigres. También en esta zona tórrida y muchas veces polvorienta vino al mundo Buda. Corría el año 563 a.d.C. cuando Maya, su madre dio a luz a este príncipe en la ciudad de Lumbini. Tres décadas después, este hombre de buena casta y vida cómoda decidió abandonar su palacio para partir a encontrar la razón del sufrimiento humano y buscar un camino hacia la liberación del dolor.
Como ciudad grande que es, a Bogotá no le faltan hoteles, apartamentos, pensiones y otros tipos de alojamiento esperando a los turistas que llegan desde distintas partes del mundo. Basta empezar a buscar para darse cuenta de los complicado que puede resultar encontrar el hotel perfecto para dormir en Bogotá entre tanta oferta.
Me enamoré de Barichara en cuanto la vi. Cruzar por primera este pueblo de calles empedradas que suben y bajan por la montaña en la que fue fundado allá por 1705 fue suficiente para saber que este rincón de Colombia quedaría para siempre tatuado en mi memoria. Sus casas encaladas cubiertas con tejas rojas, las montañas que rodean el pueblo y ese olor a campo y flores crean el ambiente perfecto para que desde hace tres siglos Barichara haya atraído a los visitantes.
Cartagena de Indias es la niña bonita de Colombia. Una de esas ciudades coloniales que reflejan sus colores en la aguas del Caribe. Desde aquí os digo que es sin duda uno de los lugares que más deseaba conocer en nuestro viaje a Colombia. Sin embargo, y a pesar de su indudable atractivo, el centro histórico de Cartagena me ha decepcionado en algunos aspectos. El barrio que se convirtió en mi lugar preferido de la parte antigua de la ciudad y en el que pasé muy buenos ratos fue Getsemaní. Después de conocerlo tengo claro que hay mucho que hacer en Getsemaní, y que quien pasa por allí repite.
