El Valle de Katmandú ofrece atractivos suficientes para pasar allí una semana. Empezando por la capital con sus templos, estupas y edificios del casco antiguo. Siguiendo por las fantásticas Patan y Bhaktapur, preciosas ciudades medievales. Y sin olvidar por supuesto algunos templos cerca de Katmandú como Changu Narayan o Gokarna Mahedev. Pero hay una parte de Valle de Katmandú que recibe a menos viajeros, y es el sur del mismo.
El año que ahora termina no ha sido de esos que recordaré como estupendos. En el mes de mayo me lesioné. Tuve que pasar todo el verano con muletas y el pie inmovilizado. Un verano caluroso en el que el poder bajar a la piscina y sentarme bajo una sombrilla a leer animó un poco mis días. A pesar de ello el resumen viajero de este año me parece estupendo. Mis viajes en 2017 han sido los he hecho en pareja, en familia, con amigas e incluso sola. He pisado tres continentes y visitado lugares de seis países diferentes. Me doy por más que satisfecha de mi lista viajera en el año que termina.
En cuanto decidimos que nuestra última escapada del año iba a ser a Francia para conocer los Castillos del Loira en Navidad me puse a buscar alojamiento. Mi primera sorpresa fue descubrir que muchos hoteles del Valle del Loira cierran en invierno. La segunda, mucho más agradable, fue encontrar un buen número de atractivas chambres d’hôtes. O lo que es lo mismo, B&B francesas. El abanico de este tipo de establecimientos es amplio. Tanto por ubicación como por precio. A mi personalmente me parecieron perfectas para dormir en el Valle del Loira.
Aquel que se anime a realizar un viaje al estado sureño de Kerala descubrirá una parte de India que poco tiene que ver con la típica imagen de turbantes y saris de vibrantes colores, camellos y desierto. Viajar a Kerala supone conocer un lugar donde el ritmo de vida es pausado y amable, el paisaje tan exuberante que embriaga y la gente tan discreta que asombra. Cuenta entre sus fronteras con plantaciones de té, playas con palmeras, ciudades coloniales y son esa extensa red de canales conocida como backwaters.
Amanece un nuevo día. Abres los ojos y escuchas sonidos que no son los habituales de cada mañana. No reconoces esa cama en la que estás tumbado ni el espacio que te rodea. Te acercas a la ventana y lo que hay ante ti es un lugar que nunca has visto. Sonríes y piensas “aquí empieza una nueva historia”.
Toulouse, la ciudad rosa de Francia, se cruzó en mi camino gracias a un vuelo a buen precio. Con éste comprado solo faltaban organizar ruta y buscar alojamiento. Pude comprobar durante mi búsqueda que en esta ciudad hay alojamientos para todos los gusto y bolsillos. Desde pintorescos hostels a elegantes hoteles de lujo. La mayoría de ellos cuentan con una excelente ubicación. Fue complicado decidir cual elegir. Hasta que encontré Le Cour des Consuls Hotel&Spa.
