Si te planteas cruzar el Atlántico para conocer los lugares que ver en Puerto Rico tendrás que tener en cuenta varias cosas antes de emprender el viaje. Entre ellas está la necesidad de realizar Solicitud ESTA, mismo documento que se requiere para entrar en USA. Es sin duda unos de los requisitos imprescindible para viajar a Puerto Rico, ya que esta isla del Caribe es un territorio no incorporado a los Estados Unidos.
Un hotel en una antigua colonia minera no podía tener otro nombre que el de la patrona de los mineros: Santa Barbara. Desde el lugar en el que se encuentra, junto al Museo de las Minas de Sant Corneli de Cercs, hasta la decoración de habitaciones y recepción, todo recuerda a lo que hubo en esta colonia hasta no hace mucho: viviendas de mineros. El Hotel Santa Bárbara es un hotel familiar, cuenta con tan solo 14 habitaciones en las que descansar y olvidarse de ruido de la ciudad.
Yo elegí este hotel para una escapada al Alto Berguedà, una de las comarcas más atractivas y desconocidas de la provincia de Barcelona. Me decanté por él sobre todo por el estilo que apreciaba en las fotos que internet y por la ubicación perfecta para mi ruta. Llegué al Hotel Santa Bárbara por la noche, me costó un poco localizarlo pero finalmente di con él, aparqué justo en su puerta y tal como se indicaba en el acceso al hotel me acerqué al bar que hay a pocos metros para que se acercaran a darme la llave. Me acompañaron hasta la habitación y me indicaron el funcionamiento de todo, me explicaron los horarios del desayuno y sobre todo insistieron en que si necesitaba cualquier cosa no dudara en comentarlo.
Mi habitación estaba en el segundo piso y en lugar de número descubrí que tenía nombre: María. Y es que en este hotel cada habitación lleva el nombre de una de las minas que hubo en Sant Corneli, pudiendo ver dentro de la habitación un cuadro que explica algunas cosas sobre la mina que da nombre a cada estancia. Aunque la habitación no era muy grande si tenía el tamaño perfecto para pasar en ella una noche, con una cama cómoda, almohadas para elegir la más acorde al gusto de cada uno, TV, caja fuerte y un escritorio. La decoración es sencilla, con mucha madera, resulta acogedora, sobre todo cuando fuera hace frío y puedes poner la calefacción a tope. En el cuarto de baño me esperaba una ducha (lo prefiero a las bañeras), un puñado de amenities, secador y esponjosas toallas.
El desayuno se hace fuera del hotel, hay que caminar unos 20 metros para llegar a Pic i Pala, el bar/tienda/restaurante de Sant Corneli, lugar en el que también cené la noche de mi llegada. Para desayunar ofrecen tres opciones acompañadas de zumo y café o té:
- tostadas con mantequilla y mermelada o con aceite
- bollería recién hecha
- embutidos de la zona con vino turbio

En general el Hotel Santa Bárbara me parece una opción muy recomendable, es un hotel en el que destaca la atención y buen hacer del personal, la limpieza y la ubicación. Además destacaría lo siguiente:
- buen aislamiento tanto lumínico como acústico
- el wifi funciona perfectamente en todo el hotel
- aparcar en la puerta sin problema y sin coste me parece un dato a tener en cuenta
- la tranquilidad del entorno y la posibilidad de tenerlo como base para descubrir el Alto Berguedá
- el hotel cuenta con ascensor, una zona de estar común para los clientes y otra zona con vistas de las montañas perfecta para pasar la tarde jugando a alguno de los juegos de mesa que hay en el hotel.
- la relación calidad precio me parece fantástica, la habitación individual con desayuno incluido me costó 40 euros.

No hay mucho que mejorar, pero como sugerencias yo diría que ha llegado el momento de cambiar en las camas las mantas y poner en su lugar edredones nórdicos con sus fundas. También el tema del agua caliente en la ducha, hay que dejar correr mucho el agua hasta conseguir que comience a salir templada.
Hace unos meses la web de viajes Minube convocó un atractivo concurso en el que buscaban viajeros dispuestos a descubrir rincones poco conocidos de Cataluña. Para mi sorpresa fui una de los tres viajeros seleccionados y tras unos días de organización me comunicaron que mi provincia sería Barcelona, tendría que viajar hasta allí durante seis meses en busca de lugares desconocidos que luego pudiera compartir con todos los lectores de Minube. La verdad es que la tarea me pareció sumamente complicada.
Me encontré en casa sentada frente al ordenador con un mapa de carreteras en las manos intentado averiguar que tenía Barcelona más allá de su atractiva capital que mereciera la pena conocer y que además poca gente supiera de su existencia. Poco a poco fui acotando hasta que gracias a un comentario de Dani (del blog Viajes Pedraforca) decidí cual sería mi destino: la desconocida comarca del Berguedà.
Si un grupo de amigas se juntan para compartir un fin de semana viajero es seguro que en algún momento decidirán que ya está bien de tanto monumento y museos. ¿Y que harán? Pues casi seguro ir de compras. Es así, de verdad, nos tira ir de tiendas, curiosear, probarnos sombreros y pensar con que look nos quedaría genial ese bolso. Rebuscar entre los secretos que esconde alguna tienda de moda o comprar un detalle que llevar a casa forma parte de un viaje de chicas. Y la Oficina de Turismo de Bruselas y Valonia que sabe esto nos invitó a cinco bloggers a pasar un fin de semana diferente en Bruselas.
Parece que toda guía de viajes que se precie tiene que recomendar en su páginas al viajero al menos un lugar maravilloso desde donde contemplar un amanecer o una puesta de sol. Y la gente hace caso, es imposible acudir a uno de estos lugares y estar solo… siempre habrá un grupo de personas que contemplará a nuestro lado como hace acto de presencia o desaparece el astro solar.
Si estás leyendo este post y vives en España seguro que se te hace la boca agua antes las propuestas que te voy a contar para un escapada otoñal. Las hay para todos los gustos, para aquellos que aún tienen ganas de playa y se quieren olvidar de los días grises, para aquellos que si piensan en escapadas de otoño enseguida imaginan bosques teñidos de dorado y para quienes están esperando esta época para hacer turismo de ciudad evitando así los calores del verano y las multitudes que esa estación trae consigo.
