valle de Cocora, Colombia

Valle de Cocora, el bosque de las palmeras gigantes

En un país como Colombia donde montañas y colinas forman siempre parte de paisaje hay muchos lugares que me dejaron con la boca abierta por su belleza. Todos ellos los vimos en nuestros viajes en autobús y coche. Yo no podía pestañear durante esas rutas. Ni por la cantidad de curvas que me mandaban de un lado al otro de mi asiento ni por lo impresionante de esos paisajes. De entre todo, hay uno que es distinto al resto. Se trata del Valle de Cocora. Merece la pena hacer el esfuerzo de llegar hasta allí, os aseguro que es un lugar que no decepciona a nadie.

Dónde está el Valle de Cocora

El Valle de Cocora se encuentra en los límites del Parque Nacional de los Nevados, en el departamento de Quindio. Se trata de uno de los parques más importantes de los Andes y allí están algunos de los picos nevados que aún existen en Colombia.

valle de Cocora, Colombia

Cómo llegar al Valle de Cocora

Para visitar el Valle de Cocora, lo primero que hay que hacer es llegar hasta Salento. Un pueblo con nombre italiano desde el que parten las excursiones hacia el valle y que forma parte del Eje Cafetero, un lugar emblemático en Colombia. Se presume en éste país de producir el mejor café del mundo, y casi todo el que se exporta sale de este rincón colombiano. Ubicado en el centro/oeste del país, el Valle de Cocora junto con los cafetales y los pueblos llenos de color salpicados entre montañas son motivos sobrados para animarse a volar o hacer muchas horas en autobús hasta aquí.

Llegada en avión al Eje Cafetero

Hay diferentes formas de llegar al Eje Cafetero. Pero hay que tener en cuenta que el lugar más interesante para tener como base al visitar el Valle de Cocora es Salento. Llegar hasta este último lugar se puede hacer en coche, autobús o avión. Para que os hagáis idea. Un viaje en autobús desde Medellín dura unas siete horas. El mismo viaje en avión, 40 minutos. Nosotros elegimos esta última opción y volamos desde Medellín a Armenia por 60 euros.

Valle de Cocora, Salento, Colombia

Otros aeropuertos del Eje Cafetero que puedes tener en cuenta si decides volar allí son el de Pereira o el del Manizales. Desde cualquiera de los aeropuertos se puede llegar en autobús hasta la terminal de la ciudad correspondiente, y desde allí poner rumbo a la ciudad elegida. Nosotros desde Armenia fuimos en taxi a la terminal (25.000 pesos) y luego en autobús a Salento (4.700 pesos por persona). Estos autobuses salen durante el día cada 15 minutos.

Valle de Cocora, Salento, Colombia

El regreso lo hicimos a Pereira. En ese caso el precio del autobús fue de 8.000 pesos hasta la terminal en la ciudad. Desde allí un taxi nos cobró 15.000 pesos hasta el aeropuerto. Estos autobuses salen de Salento cada hora de lunes a viernes, y hay que reservar plaza para no quedarse en tierra.

De Salento al Valle de Cocora

La forma de llegar al famoso valle es en Willys, una marca americana de coches por la producción de jeep militares. Estos coches los encontraréis en el Parque Principal de Salento. Allí hay una caseta de colores con los horarios de los coches. En principio, entre Salento y el Valle de Cocora sale uno cada hora entre las 5:30 de la mañana y las 5:30 de la tarde. El regreso tiene la misma frecuencia y se realiza entre las 6:30 de las mañana y las 6:30 de la tarde. Pero en realidad, aunque a las horas indicadas siempre sale un coche aunque no este lleno, si hay más gente, en cuanto alguno se llena, sale también hacia el destino. Haceros a la idea de que el viaje dura unos 30 minutos y no será cómodo, pues cada coche lleva hasta 13 pasajeros.

valle de Cocora, Colombia

Los Willys paran en una parking a 700 metros del Bosque de Palmeras. Cerca hay tiendas, restaurantes y hasta cubos de basura en los que reciclar todo lo que vayas a desechar. En ese mismo punto es donde esperan los coches para regresar a Salento.

¿El precio? 8.000 pesos por persona ida y vuelta. Si sois un grupo grande también podéis intentar alquilar un coche para vosotros solos, todo es cuestión de hablarlo.

Visitar el Valle de Cocora

Ya estamos en el Valle de Cocora. ¿Y ahora? Pues caminar y caminar para disfrutar de este maravilloso paraje. Nada más salir del parking en el que paran los Willys veréis que existe la opción de paseos a caballo. Hay varias rutas y los precios oscilan entre los 10.000 y los 150.000 pesos. La otra opción es a pie. Se comienza recorriendo los 700 metros que llevan hasta la entrada al Bosque de Palmas.

valle de Cocora, Colombia

Una vez allí se accede al parque junto a una caseta en la que hay que pagar una tasa ecológica. El precio de ésta es de 3.000 pesos. Pero no siempre están las personas encargadas de cobrar, así que son muchos los que acceden al Bosque de Palmas sin pagar. En esa misma caseta se puede ver un plano con las distintas rutas que se pueden hacer en esa parte del Valle de Cocora. En ese plano se muestran las dos opciones a partir de ese punto. Con distancias y lo que se va encontrando en cada lugar.

valle de Cocora, Colombia

Como veréis en la imagen que os dejo, hay una ruta corta que es la que se adentra en el bosque de palmas. Hacerla supone recorrer 2,5 kilómetros. Nos dijeron que se tarda una hora en hacerla. Nosotros tardamos más dos. Por las paradas en ruta, por las fotos, por las cuestas,… No es una ruta sencilla, y sin duda se puede hacer una hora pero sin mirar otra cosa que no sea el suelo. Hay tantas piedras, baches y desniveles que si caminas mirando a otro sitio que no sean tus pies no sería raro terminar en el suelo. Y si levantas la vista es todo tan bonito que solo entran ganas de parar para admirarlo.

valle de Cocora, Colombia

La ruta larga nos dijeron que requiere unas cinco horas. Nosotros ni nos lo planteamos. Queríamos disfrutar de las palmeras gigantes del Valle de Cocora, y fuera de esa primera ruta ya no las hay. Además queríamos dedicar la tarde a descubrir un poquito más de Salento y había que elegir.

Miradores del Bosque de Palmas

Si toda la ruta por esta parte del Valle de Cocora es fascinante, asomarse a los miradores produce algo de vértigo al contemplar las palmeras que crecen varios metros bajo tus pies y que llegan a una altura muy por encima de tu cabeza.

valle de Cocora, Colombia

Para llegar al primero de esos miradores, cuando el camino se bifurca, hay que continuar de frente. Unos 300 metros más adelante lo encontraréis. Para disfrutar de las vistas del segundo, debéis volver sobre vuestros pasos. Al encontrar de nuevo la bifurcación hay que ir hacia la izquierda. Pocos metros más allá está el segundo mirador. Dejando atrás la puerta de madera hay que caminar hacia la derecha hasta llegar a un claro perfecto para sentarse y contemplar un lugar que sin duda es único en el mundo.

valle de Cocora, Colombia

Las palmas de cera

Las protagonistas del Valle de Cocora son sin duda las palmas de cera. Se trata del árbol nacional de Colombia desde 1985 y es una de las palmeras más singulares del mundo. ¿La razón? Tú piensa en palmeras. ¿Dónde las imaginas? Cerca del mar o en lugares con un clima claramente tropical. Nada de lugares altos ni frescos. Pues bien, la estilizada palma de cera que llega a medir hasta 60 metros de altura y vivir 200 años crece por encima de los 1.800 metros y en una ambiente con temperaturas que suelen oscilar entre los 5º y los 16º.

valle de Cocora, Colombia

La principal característica de esta atractiva palmera además de su altura es que su tronco rezuma una especie de cera que se utilizaba para elaborar velas. Eso provocó la tala de muchas palmeras. Al igual que las deforestación en favor de las plantaciones de café. Por fortuna el gobierno de Belisario Betancur, reconociendo la importancia de este árbol autóctono lo declaró especie protegida y hoy crece alto y fuerte en tierras del Valle de Cocora.

Sin embargo, la especie sigue amenazada. En primer lugar por el ganado que se come las plántulas de la palmera junto con el pasto. Y en segundo lugar por la deforestación que hace que las pocas palmeras que aún se alzan majestuosas en tierras de Quindío estén demasiado expuestas al sol. Dicen los expertos que si el ganado sigue pastando a sus anchas en estas reservas de palmas de cera es posible que este árbol desaparezca en unas pocas décadas.

valle de Cocora, Colombia

Consejos para recorrer el Bosque de Palmas

En primer lugar tomad nota de algunas cosas a llevar con vosotros:

  • Chubasquero.
  • Calzado muy cómodo.
  • Agua.
  • Alguna prenda ligera de abrigo.
  • Repelente de mosquitos.

En segundo lugar, un consejo sobre la ruta. Nada más entrar en el recinto del Bosque de Palmas te sentirás tentado a ir hacia la derecha, hacia las primeras y bellas palmas de cera que verás sobre una colina. Yo no lo haría. Si la ruta ya es pesada en algunos puntos, empezarla por ese punto os puede quitar la ganas del resto. Bajarla ya cuesta, y aunque a simple vista os parezca sencillo subir por esa ladera que parece cubierta de algodón verde, no lo es. No dejéis que os engañen. Está empinada de narices.

valle de Cocora, Colombia

Por último, deciros que ni en temporada seca vayáis esperando un día de sol y un cielo azul. A mi me hubiera gustado verlo así, pero no pudo ser. Al principio me quedé un poco decepcionada. Pero cuando vi la niebla bailar entre las palmeras y la luz cambiar en el horizonte me sentí afortunada por poder contemplar el lugar con ese aspecto entre mágico y misterioso. Y es que el Valle del Cocora, sea como sea el clima, siempre resulta fascinante y es sin duda uno de los lugares que ver en Colombia.

Dónde dormir en el Valle de Cocora

Nosotros elegimos para la noche que pasamos en esta parte del país durante nuestro viaje a Colombia un hotel boutique en Salento, el Hotel Terasu Salento. Nos gustó mucho su ubicación a las afueras del pueblo, al comienzo de la Vereda Palestina, una ruta que se lleva a distintos cafetales de la zona.

que hacer en Salento, Colombia

En cuanto al hotel consta de dos edificios, uno de ellos totalmente de madera. Las habitaciones son amplias y luminosas, con baño privado y una agradable terraza que en casi todos los casos da al jardín en torno al cual gira todo en el hotel. Al fondo, una amplia estancia hace las veces de comedor para desayunos y sala de estar para los huéspedes. Para mi es una opción muy recomendable, sobre todo cuando el gallo que canta cada mañana en una propiedad cercana pase a mejor vida.

Los precios del hotel rondan entre los 70 y 90 euros. Algo elevados para el presupuesto de muchos, y también para Salento. Allí no es complicado encontrar habitaciones muchos más económicas pero en establecimientos con menos estilo y comodidades que el que yo elegí.



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Comentarios (10)

  1. Hola Kris!
    Ver palmeras prácticamente en los Andes sí que choca bastante! Nos gustaría ir a ver esas palmeras de cera de cerca! Es una pena que sea una especie amenazada, y esperamos que la moda que está habiendo ahora con Colombia no agrave la situación!
    Sí que tiene sentido que no sea un paisaje de cielos azules sino de niebla… y ese es precisamente parte de su encanto, no? Aunque al principio sí puede decepcionar un poco…
    Esta zona de Colombia para hacer por libre entonces bien también, no?
    Un besote!

    1. Colombia es perfecto para viajar por libre, puede ser complicado o pesado llegar a determinados lugares y los transportes no son muy cómodos, pero aún así, merece la pena recorrer el país a tu aire y por supuesto no olvidarte de estas palmeras que puede que antes de lo que pensamos desaparezcan de este valle.
      ¡Un abrazo!

  2. Dios mio, la verdad es que no es un lugar de fácil acceso… y si te soy sincera no tenía ni idea de que existiera este valle, aunque sí he pensado más de una vez en ir a Colombia.

    La verdad es que también me habría desilusionado un poco si me lo encuentro con esa neblina, pero si es complicado verlo con sol… habrá que adaptarse.

    Buen post!

    1. Siempre el sol da una luz especial a los lugares y el cielo azul en contraste con el verde de las montañas es precioso… pero te aseguro que esta niebla tiene algo especial, un punto que no encontrarás en otros lugares. Casi es un lujo tenerla bailando a tu alrededor 🙂

  3. Nosotros estamos enamorados de Colombia, del Valle del Cocora con sus impresionantes paisajes y palmeras de cera y por supuesto del Eje Cafetero. Mi pareja odia el café y allí lo probó y solo lo volvería a tomar si es en ese lugar.
    Hay momentos cumbres en los viajes y en nuestra vuelta al mundo, en concreto e Salento fuimos muy felices. Gracias por compartir y hacernos llevar hasta allí. 😀

    1. Bueno Belén, igual leído suena más complicado de lo que es, aunque es cierto que sumando horas y transporte necesitamos unas cuantas para llegar allí 😉

  4. Qué curiosas las palmeras de cera… No teníamos ni idea de que podían crecer a esa altitud y, mucho menos, que de su tronco se extrajera cera!!!!

    Tiene que ser muy especial caminar por El Valle del Cocora a tu aire. Además, por lo que parece, no había mucha gente verdad?

    Un besote!

    1. La verdad es que la gente llega con cuenta gotas, al menos el día que nosotros estuvimos allí. Había gente, pero poca, fue realmente un placer.

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