Colores de Dublín

Los colores de Dublín

Tengo que confesar que conocer la capital irlandesa fue una de esas gratas sorpresas viajeras que uno encuentra en el camino. Dublín no era una ciudad que tuviera especial interés en visitar. Pensaba en ella como la hermana triste de Londres. Pero mientras buscábamos algún destino para pasar un fin de semana invernal se cruzó en nuestro camino una oferta irresistible para volar hasta ella. Así que sin pensarlo dos veces compramos los vuelos y la guía para empezar a organizar los tres días que íbamos a pasar allí. Y poco después descubrimos los muchos colores de Dublín. Esos que tiñen puertas, ventanas y fachadas.

Llegamos una tarde al última hora, cuando pisamos Dublín por primera vez ya era de noche y la ciudad se mostraba como yo había imaginado: oscura y solitaria. Hacía frío y la verdad es que apetecía poco estar por la calle, así que entendimos que hubiera poca gente caminando por la ciudad.

Descubriendo los colores de Dublín

Llegó el día siguiente, la luz del sol y con ella la hora de comenzar a patear la ciudad. Y menuda sorpresa. La ciudad triste y gris que yo tenía en mente se iba llenando de color por momentos.

Colores de Dublín

Puertas

Lo primero con lo que nos topamos fue con esas puertas brillantes rojas, azules, amarillas e incluso rosas. Son el acceso a las mansiones georgianas que rodean parques cuyas praderas verdes son el contraste perfecto a las paredes marrones de las casas. Cuentan sobre el color de las puertas que se comenzaron a pintar de colores para evitar errores. Y es que cuando los hombres salían a beber cerveza, y más cerveza, se confundían de casa al ser todas iguales. Con la pintura solo debían recordar si su casa era la que tenía la entrada rosa o verde. ¿Será esto cierto?

Parques

Porque jardines y parques son algo que no falta en esta ciudad bañada por el río Liffey, junto al cual es muy agradable pasear disfrutando del cielo azul los días de sol. En Dublín, aunque os digan que no, también luce el sol incluso en invierno.

Colores de Dublín

Flores

No hay que perderse los puestos de flores de Grafton Street. Son otra nota que añadir a la lista de lugares que llenan de color la ciudad. Esta calle peatonal es una de esas zonas animadas de la ciudad. La camina por ella rumbo al trabajo, las escuelas o sencillamente para hacer algunas compras. Anunciando la entrada a la calle más elegante de la ciudad se encuentra la escultura de Molly Malone. Es la pescadera protagonista del himno no oficial dublinés.

Pubs

Otra de esas cosas que llenan las calles de Dublín de color son las fachadas de muchos pubs con más o menos historia. Basta pasear por Temple Bar para encontrar una tras otra las brillantes entradas a esos locales que son un icono irlandés. Muchas son rojas, pero es que hasta las que son negras lucen brillantes y animadas.

Colores de Dublín

Así que si no os apetece visitar Dublín porque os parece una ciudad gris y aburrida, os animo a cambiar de opinión. Y coger un vuelo para disfrutar de ella, de sus pubs, su cielo azul y su interminable lista de puertas de colores. Una vez en Irlanda, no dejes de  pasarte por la Oficina de Turismo de Dublín. Te darán un montón de información.

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Comentarios (02)

  1. Yo pasé un mes en Dublín y de aburrido no tiene nada… Aparte de la vida que tiene es cierto que es muy pintoresco, con sus puertas de colores, sus pubs, sus parques… A mí me dejó enamorada 🙂
    ¡Besotes!

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