Mérida Teatro romano

Mérida, ciudad romana. Un día en Augusta Emerita.

La ciudad de Augusta Emerita  fue fundada por orden del emperador Octavio Augusto en el año 25 a. C. para acoger a los soldados de las guerras cántabras, veteranos de las legiones. De la antigua colonia quedan restos del trazado urbanismo: foros con sus templos, calles y calzadas, puentes, acueductos, presas, viviendas, necrópolis, y colosales edificios para celebrar juegos de circo o escénicos. No hay duda que todo ello forma un patrimonio único que convierte a Mérida en la más destacada ciudad romana en la Península Ibérica.

Recorrer la historia de esta antigua ciudad del Imperio Romano es sencillo, se puede hacer sin problema en una sola jornada y casi sin tener que recurrir a ningún medio de transporte pues es sencillo llegar a casi todos los lugares de interés caminando. El lugar por el que comenzar dependerá de las preferencias de cada uno pero hay que estar siempre atento a horarios y no dejar para el final lo que más interese, no sea que uno lo encuentre cerrado cuando quiera llegar.

Nosotros pasamos allí un domingo, llegamos alrededor de las once y recorrimos gran parte de esos lugares que le han valido a Mérida pasar a formar parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.  Ahora os cuento cuales son esos lugares que podéis visitar en Mérida y que os trasladarán a la época de esplendor del Imperio Romano.

TEATRO ROMANO

Construido bajo el patrocinio del yerno de Augusto, Agripa, entre los años 16 y 15 a.C., momento en el que la Colonia fue promovida como capital de la Lusitania. Este teatro se construyó parcialmente en la ladera de una colina, algo que sin duda abarató los costes en la obra.  Realmente los romanos no eran muy aficionados al teatro, pero una ciudad de prestigio no podía dejar de tener un espacio dedicado a las artes escénicas. Este recinto podía acoger unas 6.000 personas, las cuales se distribuían de arriba a abajo según su rango social en tres zonas de gradas, a las cuales se accedía por escalerillas. El espacio semicircular donde se situaba el coro luce hoy un suelo de mármol, aunque este corresponde a una reforma posterior a la construcción del teatro. Pero sin duda, lo más llamativo del teatro es su escena, ese magnífico muro de treinta metros  de altura decorado con ricos mármoles, estatuas de emperadores divinizados y dioses. En este frente escénico se encuentran tres vanos, que eran los lugares por los que los actores entraban al escenario, y sobre el central, la valva regia, se encuentra la estatura de la diosa Ceres (o Livia, la mujer de Augusto, deificada). Tras el muro del frente escénico, se encuentra un cuidado jardín porticado y cerrado con muros en cuyas hornacinas en su día habría figuras de miembros de la familiar imperial. En la denominada Aula Sacra, al fondo de estos jardines, se pueden ver algunas de esas estatuas, como las de Augusto o de Druso el Mayor.

Mérida, Teatro Romano

CASA DEL TEATRO

En uno de los extremos del pórtico se puede ver la Casa del Teatro, cuya entrada da a una calzada realizada con lastras de diorita. Sus estancias se articulan en torno a un patio que estuvo porticado y en cuyo centro aún se distinguen restos de lo que debió ser un estanque. En algunas de las estancias de la vivienda se pueden distinguir aún restos de mosaicos con motivos vegetales y geométricos.

ANFITEATRO

En las tribunas de esta construcción se pueden ver inscripciones talladas que indican que este lugar fue erigido en el año 8 a.C. Se utilizó para espectáculos populares, como luchas de gladiadores, cacerías de fieras y luchas entre animales salvajes en escenarios artificiales que recreaban bosques, selvas o desiertos. La capacidad del anfiteatro debió de ser de unas 16.000 personas, más del doble que su vecino teatro, del cual le separa una calzada que rodea ambos edificios. También en este lugar las gradas se separaban por clase social, aunque aquí tan solo ha perdurado en el tiempo la cavea ima y parte de la cavea media. A los lados de las puertas mayores de acceso al anfiteatro hay una serie de estancias a las que aún hoy se puede acceder y las cuales se cree que pudieron funcionar como jaulas para las fieras o lugar donde se preparaban los gladiadores.  Ya en la arena, se puede distinguir un gran foso sobre el cual se colocaba una tarima, dejando así ocultos los mecanismos necesarios para el desarrollo de cada espectáculo que tenía allí lugar. No hay que perderse el acceso a la arena en el que hay figuras de gladiadores, cada uno con su nombre, su vestimenta particular y el papel que tenían en los espectáculos de un anfiteatro romano.

Mérida Anfiteatro

MUSEO NACIONAL DE ARTE ROMANO

Este museo, ubicado a pocos metros del recinto del teatro y anfiteatro, es obra del arquitecto Rafael Moneo y en el destacan tanto las grandes dimensiones como el uso del ladrillo o el arco de medio punto, algo que recuerda a construcciones romanas del tipo de las Termas de Diocleciano en Roma. En su interior, de visita obligada, se encuentra una de las mejores colecciones de escultura y mosaicos de la Península. Todo se ubica en diferentes salas que a través de las piezas en ellas expuestas y las explicaciones que las acompañan hacen entender como funcionaba una gran ciudad romana y como desde ella se administraba la provincia más occidental del Imperio Romano. No hay que dejar de bajar a su cripta, la cual alberga restos de viviendas extramuros decoradas con pinturas y restos de algunos enterramientos.

Mérida Teatro de arte romano

PÓRTICO DEL FORO Y TEMPLO DE DIANA

Abandonando el Museo de Arte Romano de Mérida, uno debe adentrarse en la ciudad para dirigirse a la cercana calle Sagasta. Allí hay dos lugares que formaron parte del la Mérida romana. El primero de ellos es el Pórtico del foro, la única muestra que ha llegado a nuestros días de lo que fue el Foro Municipal de Augusta Emerita. Lo que vemos hoy es parte del pórtico construido a mediados del siglo I a imagen del Foro de Augusto (Roma). El otro lugar que se puede ver en esta misma calle de Mérida es el Templo de Diana, el cual se construyó en una gran plaza, con planta rectangular y elevado sobre un podio de granito con molduras. Sobre este, la columnata, la cual en su día estuvo pintada. Este templo de culto Imperial ha llegado hasta nosotros en muy buen estado debido a que durante siglos sirvió de armazón al Palacio renacentista del Conde de los Corbos, del cual también se conservan algunas partes.

Mérida, Templo de Diana

ARCO DE TRAJANO

Para llegar a este arco solamente hay que tomar la calle Alonso Zamora V junto al Templo de Diana y caminar hasta llegar a la que la monumental puerta de acceso al espacio sagrado que rodeaba a un gigantesco templo de culto imperial. El arco de medio punto que se puede ver en la actualidad era el vano central de una puerta con tres arcos realizada con sillares de granito.

Mérida, Arco de Trajano

PUENTE ROMANO

Este puente sobre el río Guadiana es uno de los más largos de la antigüedad con casi 800 metros y es una obra de tiempos de la fundación de la Colonia. Está construido íntegramente de hormigón cubierto con sillares de granito y tienen en total sesenta arcos de medio punto,, esta construido en su integridad de hormigón forrado de sillares de granito, está hoy compuesto por sesenta arcos de medio punto.

Mérida, Puente romano

CASA DEL MITREO

Esta vivienda romana fue construida hacia del siglo I fuera de las murallas de la ciudad. Su gran extensión y la decoración de algunas de sus estancias dejan patente que sus propietarios fueron personajes relevantes dentro de la sociedad emeritense. En una de las habitaciones de la casa se conserva el mosaico del Cosmos en el que se representa a través de un conjunto de figuras humanas los distintos componentes del universo conocido, desde los elementos terrenos y marinos hasta llegar a los celestes, todos girando alrededor de la figura de la Eternidad. El recorrido por la casa se realizado sobre unas pasarelas elevadas que permiten apreciar la distribución de las habitaciones en torno  al atrium, así como distinguir los restos de varios mosaicos en distintas estancias. Toda la casa está cubierta para protegerla de las inclemencias del tiempo, excepto sus pequeñas termas, las cuales se pueden ver hacia el final del recorrido.

Mérida, Casa del Mitreo

COLUMBARIOS

Un paseo a la sombra de dos hileras de cipreses separa la Casa del Mitreo de un espacio abierto en el que se muestran las diferentes formas de recordar a los muertos y los distintos tipos de ritos funerarios en Mérida a lo largo de la historia. Todo ello está rodeado de lo que sería un típico jardín funerario romano, en el que plantas como el acanto se mezclan con sarcófagos de piedra. Las dos construcciones más destacadas del recinto son las grandes urnas cinerarias de las familias de los Voconios y la de los Julios.

Mérida, Columbarios

Esto fue todo lo que nosotros pudimos conocer durante nuestra jornada en Mérida, cierto es que no madrugamos demasiado y que os tomamos las visitas con calma, por lo que al final nos tocó acelerar un poco para poder ver todo lo que nos interesaba antes de las 18:00, que era la hora de cierre en el mes de febrero.

Pero si alguien quiere ver aún más del patrimonio de la antigua Emerita Augusta, no tiene más que incluir estos lugares en su lista:

  • Circo romano –  se trata de uno de los circos mejor conservados y de mayor tamaño del Imperio romano.
  • Acueducto y Termas de San Lázaro – el acueducto permitía salvar el valle del Albarregas a una red de conducciones de aguas, se conservan varios tramos íntegros.
  • Templo de Marte – restos de un templo de mármol que se puede ver en la entrada al atrio de la basílica de Santa Eulalia.
  • Área Arqueológica de la Morería – se puede ver el mayor trama de muralla romana, así con una muestra del urbanismo en Emerita Augusta.
  • Acueducto de los Milagros – era el encargado de traer a la ciudad el agua del embalse de Proserpina. Se conservan más de 800 metros de esta construcción de granito y ladrillo.

 

INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA LA VISITA

  • La mayor parte de los lugares que nosotros visitamos requieren el pago de una entrada. Puede comprarse de forma independiente para cada lugar o bien comprar entrada al Conjunto Monumental Completo. Dicha tiene un precio (dato de 2016) de 15 euros e incluye la entrada al Teatro-Anfiteatro Romanos, Casa del Anfiteatro (cerrado temporalmente), Circo Romano, Alcazaba Árabe, Área Arqueológica de Morería, Cripta de la Basílica de Santa Eulalia y Casa del Mitreo-Columbarios. Solamente entrar al Teatro y Anfiteatro ya cuesta 12 euros.
  • El horario de visita de estos lugares es de 9:30 a 18:30 h de octubre a marzo y de 9:00 a 21:00 h de abril a septiembre.
  • La entrada al Museo Nacional de Arte Romano de Mérida tiene un precio de 3 euros (reducido 1,5 euros). Su horario de invierno es el mismo que el del Teatro, en verano sin embargo es de 9:30 a 20:00 h, excepto domingo y festivos que abre de 10:00 a 15:00 h. Los lunes cierra y los sábados por la tarde y los domingos la entrada en gratuita.
  • Se puede aparcar con facilidad cerca del recinto del Teatro y desde allí llegar a todos los lugares que nosotros visitamos en un recorrido prácticamente circular para acabar de nuevo en esa zona donde se puede dejar el coche.
  • Mérida, en su zona más turística, está llena de restaurantes que ofrecen menús a precios competitivos. Nos habían dicho que en Merída no hay ningún sitio que de verdad se pueda recomendar para comer bien. Nosotros elegimos uno con la esperanza de acertar llamado La Tabula Calda (Calle Sagasta), y aunque el lugar es bonito y con muchos rincones acogedores, la verdad es que comimos un menú caro y tirando a regular (y eso siendo generosa, porque aquí la calidad/precio era mala)
  • En cuanto al alojamiento, miramos opciones, pero finalmente elegimos por ubicación respecto a todo lo que íbamos a ver una hotel rural, El Tenado, muy cerca de Trujillo.

 

 

Comentarios (08)

    1. A mi la verdad es que Mérida como ciudad me parece fea (lo siento por la gente de la ciudad, pero es lo que siento). Pero esas ruinas, esa historia… Vamos, que bien merece esta ciudad extremeña ser visitada de vez en cuando! Un abrazo

  1. Que bonita Mérida y que buen post!!! Me das un poco de envidia sana porque iba a ir en semana santa pero al final no pudo ser. Me lo guardo porque algún día me pasearé por sus calles. Besos

  2. “Mientras leía tu post, recordaba mi visita a Mérida hace unos años. Me gustó mucho la ciudad y me maravilló poder ver de cerca construcciones de la época del gran Imperio Romano. Nosotros combinamos la escapada de fin de semana con una visita a Cáceres, otra ciudad que recomiendo conocer. Muy buenos tips, Kris! Un abrazo!”

  3. Gracias Cristina.
    Un detalle solo: en aquella época no había hormigón. El puente está realizado como todo puente de aquella data con piedra.

    1. Hola Luis. Pues me temo que si existía el hormigón, aunque se hacia al parecer con compuestos naturales, y que ya los griegos lo usaban. En toda la información que recibí durante mi visita a Mérida, indican que el puente lleva hormigón… Un saludo y gracias por tu comentario.

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